viernes, 30 de junio de 2017

Explorando los límites del lujo (Parte II)



(Foto: Regent Seven Seas Cruises)


En la anterior entrada del blog inicié una crónica sobre el Seven Seas Explorer, el nuevo buque insignia de la naviera Regent Seven Seas Cruises que hace ahora un mes visitó A Coruña en escala inaugural. Tras repasar algunos datos relativos a su fase constructiva en el post de hoy haremos un pequeño tour por los interiores de la nave para ver que nos ofrece el que está considerado como uno de los buques más lujosos del panorama crucerístico actual.


Hoy nos subimos al Seven Seas Explorer (de manera virtual, eso sí).


De esta impresionante obra de ingeniería naval se pueden dar muchas cifras y algunas ya fueron comentadas en la primera parte de este reportaje, pero por muchos números que se digan son los elementos que no se pueden cuantificar los que convierten a este navío precisamente en lo que es: un auténtico palacio flotante. Palacio flotante o más bien habría que puntualizar museo flotante porque una parte muy importante del presupuesto utilizado para dar forma a esta espectacular nave se destinó a su vasta colección de obras de arte, más de 2.200 piezas, que se reparten a lo largo y a lo ancho (y a lo alto) de todo el buque, entre las que destacan sobremanera 1 Picasso y 1 Chagall que se pueden admirar en la Regent Suite, la más cara del Explorer y de la que posteriormente hablaré. No son sólo los 6 millones de dólares empleados en  decorar de manera exquisita cada uno de los rincones del navío con obras de gran valor artístico; todo el barco está revestido de materiales nobles o de otros cuya apariencia contribuyen a darle a este explorador de los siete mares una bien ganada a pulso fama de nave suntuosa donde no se ha escatimado un euro. Allá donde dirijamos la vista encontraremos mármol de Carrara, cristal de Lalique y Murano, maderas de ébano, alfombras persas y los mejores materiales que el dinero puede comprar, y además todo ello combinado con un gusto primoroso.


El Veranda Restaurant, una de las opciones de restauración a bordo del Seven Seas Explorer.
(Foto: Regent Seven Seas Cruises)


De las 10 cubiertas de pasaje que tiene el Seven Seas Explorer las zonas comunes se distribuyen esencialmente entre las cubiertas 4, 5,10, 11 y 12, quedando el resto para las suites. La entrada se realiza por la cubierta 4 donde nos recibe el elegante atrio de dos alturas, una primera toma de contacto con la nave que resulta suficiente para quedarse con la boca abierta con su majestuosa doble escalera. Su moqueta de estampado de cebra y el revestimiento de las paredes en maderas nobles contribuyen a darle a la estancia un aspecto refinado y muy actual. Desde el atrio tenemos acceso al casino y al Explorers Lounge, un bar con música en directo con una cuidada decoración de estilo art decó. A proa de las cubiertas 4 y 5 se sitúa el Constellation Theatre, el teatro del barco, donde los pasajeros podrán disfrutar de los shows nocturnos.


La acertada combinación de la paleta de colores y de los materiales nobles otorga al atrio del Seven Seas Explorer un aspecto elegante y sofisticado que no resulta nada pomposo.
(Foto: Regent Seven Seas Cruises)


Una instalación que no puede faltar en este tipo de naves es el spa, y que en los barcos de la naviera Regent llevan la firma de la afamada cadena Canyon Ranch Spa. En el caso del Seven Seas Explorer no se ha hecho ninguna excepción y su spa, cuyo acceso se realiza por la cubierta 5 cuenta con dos pisos. En el primero encontramos la zona de peluquería, salas de masajes, saunas, etc y tomando la escalera iremos a la zona de fitness, cuya ubicación a popa y sus paredes acristaladas nos permiten practicar deporte mientras contemplamos una impresionante panorámica del océano. Desde la planta baja del Canyon Ranch Spa podemos acceder a la piscina de popa, que pese a sus discretas dimensiones cuenta con el aliciente de ser de tipo infinito, con el borde acristalado que provoca el efecto de estar zambulléndote en el mar. Alrededor de la piscina varias tumbonas y sofás nos permiten descansar tras el refrescante chapuzón.



Arriba: El Canyon Ranch Spa del Explorer ocupa dos cubiertas y como es habitual en la naviera americana cuenta con unas instalaciones completísimas.
Abajo: Las flechas señalan la Infinity Pool, situada a popa de la cubierta 5, que cuenta con la característica de tener la pared acristalada.

(Foto arriba: Regent Seven Seas Cruises)


En las cubiertas superiores encontramos la zona de la piscina principal (cubierta 11) con numerosas tumbonas alrededor. También en la cubierta 11 tenemos a proa el Observation Lounge, un salón que varía su actividad en función de la hora del día pudiendo utilizarse como sala de lectura por la mañana, bar por la tarde o discoteca por la noche teniendo en común para cualquiera de sus usos las impresionantes vistas que ofrece gracias a sus paredes acristaladas y a su ubicación tan alta. Sin movernos de piso encontramos otra de las estancias destacadas a bordo del Seven Seas Explorer; se trata del Culinary Arts Kitchen donde los pasajeros podrán aprender a realizar platos de distintas culturas con chefs especializados que les explicarán diversas técnicas y habilidades. Cuenta con un total de 18 puestos de cocina individuales altamente equipados y las clases tienen un coste adicional de 80 euros por persona. La cubierta 12 por último se reserva como zona de deportes, donde además de tomar el sol se puede practicar tenis, pádel, golf, petanca o el clásico shuffleboard. Aquí también encontramos el habitual anillo de jogging.


Además de aprender a elaborar diversos platos de cocina los asistentes a las clases del Culinary Arts Kitchen pueden deleitarse con las fenomenales vistas del mar que hay desde la estancia.
(Foto: Regent Seven Seas Cruises)


Una naviera que aspire a ser considerada "premium" tiene que cuidar y mucho su cocina, factor éste que se vuelve vital en el caso de las compañías más lujosas del sector como es el caso de Regent Seven Seas Cruises. El Seven Seas Explorer goza de una amplia y esmeradísima oferta gastronómica gracias a sus 7 restaurantes que abarcan desde las opciones convencionales como el Compass Rose Restaurant (foto de cabecera del post) situado en la parte central de la cubierta 4, La Veranda, a estribor de la cubierta 11 o el Sette Mari, a babor de la misma cubierta. Allí junto a la piscina también encontraremos el Pool Grill, de tipo buffet. Entre las alternativas más especializadas podremos elegir el Prime 7, un asador ubicado en la cubierta 10 y justo enfrente de él el restaurante francés Chartreause. Mención aparte merece el Pacific Rim; situado en la cubierta 5 este restaurante panasiático ofrece un gran abanico de platos de diversas culturas procedentes de este continente. Destaca además de por su calidad culinaria por su cuidada ambientación que tiene su punto álgido en la entrada donde aparece un gigantesco poste de oración tibetano cuyo coste asciende a más de 400.000 euros y que pesa la friolera de dos toneladas y media, lo que exigió que esa cubierta de la nave tuviera que reforzarse en ese punto.



El Pacific Rim (arriba) está especializado en comida asiática y destaca por su cuidada ambientación. Un gran poste tibetano de oración (abajo) nos da la bienvenida.

(Fotos: Regent Seven Seas Cruises)


En un barco como el Seven Seas Explorer que aspira a ser la nave más lujosa del mundo huelga decir que no existen camarotes. Todos los alojamientos de la nave, 375 en total, son suites y se agrupan en  10 categorías distintas que van desde las más modestas (aunque ya impresionantes) Veranda Suites de 28 metros cuadrados (balcón incluído) hasta la joya de la corona, la Regent Suite, que por sus especiales características merece una mención aparte. Entre los servicios que podrán disfrutar los pasajeros del Explorer independientemente de la categoría de suite en la que se alojen figuran la botella de champán de bienvenida, servicio de mayordomo 24 horas, internet gratuíto o productos de baño de la marca L´Occitane y según el nivel de la suite aparecen servicios de lo más variopinto que van desde un minibar personalizado al gusto del cliente, pasando por un menú de almohadas, hasta llegar al coche con chófer en cada puerto de escala para los afortunados que se hospeden en la Regent Suite. Ni que decir tiene que todas las suites del Explorer son exteriores y presentan terraza privada, hecho que sin ser el primer navío del mundo que lo ofrece (ese honor recae en su compañero de flota Seven Seas Mariner) no deja de ser destacado en un buque de este tamaño.



Arriba: El Seven Seas Explorer presenta 375 suites de diverso tamaño y categoría aunque todas ellas tienen la característica común de poseer terraza privada.
Abajo: imagen de una de las Veranda Suites, uno de los alojamientos más asequibles y que ya presenta unos estándares de calidad muy altos.

(Foto abajo: Regent Seven Seas Cruises)


Como acabo de comentar a la hora de hablar de los alojamientos del Seven Seas Explorer hay que hacer un inciso para referirse a la Regent Suite, posiblemente la suite más lujosa y opulenta jamás antes vista en alta mar. Situada a proa de la cubierta 14 coronando el barco no hay dato en ella que no sorprenda. Se trata de una estancia de 281 metros cuadrados a los que hay que sumarle los 131 de su impresionante terraza. En total 412 metros cuadrados con capacidad máxima para 6 personas. Cuenta con dos amplias habitaciones, la principal tiene una cama valorada 130.000 euros de los cuales 80.000 pertenecen sólo al colchón, un Savoy hecho de pelo de caballo criado para este fín. El espacioso salón está presidido por un precioso piano Steinway Grand Maroque hecho a medida valorado en más de 200.000 euros. Destaca también un impresionante mueble bar de mármol y una apabullante televisión de pantalla plana de ultra-alta definición. ¿Y el baño?. No es tal; por primera vez un navío de pasaje ofrece a sus huéspedes su propio spa privado que incluye sauna, ducha de vapor, bañera de hidromasaje y dos tumbonas térmicas de cerámica, todo ello en una estancia donde encontraremos mármol allá donde dirijamos la vista.



Arriba: Barra de bar de mármol, un piano... puede parecer una zona común más pero lo cierto es que es la Regent Suite del Seven Seas Explorer, la habitación más lujosa que nos podemos encontrar en alta mar...
Abajo: ... Tan lujosa que cuenta con su propio spa privado.

 (Fotos: Regent Seven Seas Cruises)


Además de todos los servicios que difrutan el resto de pasajeros hospedados en este exclusivo resort flotante, los acaudalados cruceristas que se hospeden en la Regent Suite del Seven Seas Explorer podrán disfrutar de una serie de ventajas a mayores centre las que destacan un paquete de una noche en un hotel de lujo previa al crucero con traslado al buque incluído, una botella de champán Veuve Clicquot como obsequio de bienvenida, servicios ilimitados del Canyon Ranch Spa a disfrutar en la propia habitación, servicio ilimitado de lavandería y tintorería, mayordomo personal, servicio de caviar en la suite, reserva garantizada cada noche en el restaurante que se elija, acceso exclusivo a The Study, un comedor privado con aforo máximo para 12 comensales, entrenador personal, prioridad en la contratación de excursiones, artículos de papelería personalizados, una tablet, contenido multimedia bajo pedido o entrega diaria de hasta tres periódicos. Hay cosas que el dinero no puede comprar; todo lo que sí puede lo encontrarán en la Regent Suite del Seven Seas Explorer.


La Regent Suite, marcada en la foto con flechas verdes, se encuentra a proa en la zona más alta del barco.


Y con la impresionante Regent Suite que corona la proa del Seven Seas Explorer  concluyo este rápido repaso por el que es sin lugar a dudas uno de los buques de pasaje más lujosos jamás creado por el hombre. Para los que la visita del pasado mes de mayo les supiera a poco o a los que después de lo que acaban de leer les haya picado el gusanillo de conocer algo más de este barco decirles que tendremos una nueva oportunidad de volver a verlo nuevamente en la ciudad antes de finalizar el año; será el próximo 29 de septiembre. Hasta entonces no nos quedará otro remedio que esperar... e ir ahorrando por si queremos darnos un caprichito.


Si todo va bien volveremos a ver al Seven Seas Explorer surcando aguas coruñesas a finales de septiembre.



Salvo las que así lo indiquen las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


martes, 27 de junio de 2017

Explorando los límites del lujo (Parte I)





El pasado 30 de mayo el puerto de A Coruña tenía el honor de recibir en escala inaugural la visita del buque Seven Seas Explorer. Para el público en general la recalada no tuvo mayor trascendencia más allá del hecho de tratarse de un debut más en la ciudad. A esta indiferencia generalizada contribuyó por un lado la circunstancia de estar hablando de una nave de muy discreto tamaño si lo comparamos con las cada vez más gigantescas megaciudades flotantes actuales. Por otro lado su ubicación durante su estancia en la ciudad en el escondido muelle de Calvo Sotelo Sur unido al hecho de coincidir ese día con la visita del espectacular Britannia fueron importantes argumentos que convirtieron una de las visitas más importantes del 2017 en una escala normal, como muchas otras del calendario crucerístico. Sin embargo no hay nada que se pueda catalogar como normal al referirnos a esta nave. El Seven Seas Explorer es uno de los buques de nueva factura más destacados de los últimos años y uno de los navíos de pasaje más exclusivos y lujosos del mundo; si es el más lujoso o no, es motivo de debates entre los principales expertos del sector. La ingente presencia de naves de crucero en A Coruña durante las últimas jornadas del mes de mayo con la consecuente actividad en el blog hizo que en su día me decantara por no escribir un post sobre este buque (lo mencioné simplemente de pasada en una entrada) a fin de dedicarle más adelante y cuando el tiempo me lo permitiera el espacio que por relevancia sin duda merece, así que es hora de saldar la deuda. Hoy y aunque vaya con casi un mes de retraso el protagonista indiscutible del blog es el Seven Seas Explorer.


La escala inaugural del Seven Seas Explorer en A Coruña bien merece una entrada especial en el blog... aunque vaya con retraso.

El segmento más exclusivo de la industria del crucero moderna vive año tras año desde las dos últimas décadas una especie de "día de la marmota" por el que en cada ejercicio una o varias navieras anuncian a bombo y platillo la puesta en servicio del buque más fastuoso jamás antes visto por el hombre. El resultado suele ser casi siempre el mismo; la nave en cuestión suele gozar de unos estándares de calidad soberbios al alcance de muy pocos barcos pero siempre se queda lejos de desbancar a los que son desde hace mucho la referencia del sector; 2 navíos de similar nomenclatura propiedad de la compañía alemana HAPAG Lloyd y que atienden a los nombres de Europa y Europa 2. En 1999 la naviera germana rompía los esquemas de sus rivales poniendo en liza al cuarto Europa en la historia de la naviera, una unidad revolucionaria que desde el mismo momento de su entrada en servicio fue considerado como el buque de cruceros más lujoso del mundo, renovando ejercicio tras ejercicio este oficioso título durante 14 años consecutivos. El Europa 2 fue con su debut en 2013 el primer buque en lograr desbancar a su compañero de naviera (con ese objetivo fue construído) y desde entonces éste es el indicutiblemente aclamado "Rey de Reyes" de los cruceros.... o al menos lo era hasta ahora. Por primera vez en mucho tiempo este hecho, convertido casi en un dogma de fe de la industria crucerística, se pone en duda con la llegada del Seven Seas Explorer.


El Europa 2 es (o era) hasta la fecha el considerado buque de cruceros más lujoso del mundo.


Varios nombres se codean entre los pesos pesados del sector más elitista de  la industria crucerística: además de la mencionada HAPAG Lloyd encontramos a Seabourn, SeaDream, Silversea, Crystal Cruises... y Regent Seven Seas Cruises. Quédense con este último nombre. Fundada en 1990 con la fusión de dos pequeñas navieras (Seven Seas Cruises y Diamond Cruise) la entonces conocida como Radisson Seven Seas Cruises dio que hablar desde sus orígenes con la entrada en servicio en 1992 de un buque tan rompedor como insólito, sin precedentes en la industria: el Radisson Diamond. Se trataba del único buque tipo SWATH (iniciales de Small Waterplane Area Twin Hull) dedicado a cruceros oceánicos; para entendernos un enorme catamarán, el más grande del mundo. Este prodigio técnico visitó A Coruña en varias ocasiones aunque por desgracia servidor nunca tuvo oportunidad de verlo en directo; una de esas espinitas que tengo clavadas y de las que me será difícil desprenderme pues tras pasar varios años al servicio de Radisson, el Diamond fue vendido en 2005 a intereses asiáticos para ser utilizado como casino flotante en Hong Kong. Por allí navega actualmente bajo el nombre de China Star.


Esta vista de proa sirve para apreciar la sorprendente morfología del curioso Radisson Diamond
(Foto: Javier Bueno Iturbe)


En 2006 la salida del accionariado del grupo hotelero Radisson provocó que la naviera  cambiara su nombre al de Regent Seven Seas que porta en la actualidad y en 2008 la compañía fue adquirida por el grupo inversor Apollo Management, propietaria de la naviera Oceania Cruises. Ambas quedaron englobadas bajo la marca Prestige Cruise Holdings aunque continuaron operando como productos separados. En 2014 Prestige Holdings fue comprada por Norwegian Cruise Lines que no modificó el status de ambas compañías, con  Regent posicionada en un segmento más exclusivo del mercado y Oceania justo por debajo, en lo que podríamos denominar "upper premium".  Regent siempre se ha caracterizado además de por este elevado estándar de calidad por operar con buques de pequeño medio tamaño dentro de una reducida flota que nunca ha sobrepasado las cuatro unidades. El primer buque construído ex-profeso para la compañía fue en 1999 el Seven Seas Navigator, una unidad con un pasado rocambolesco puesto que su casco estaba destinado a ser un buque de coimunicaciones soviético. Posteriormente llegaron el Seven Seas Mariner (2001), el primer barco del mundo en el que todos sus alojamientos llevaban terraza privada y en 2003 el Seven Seas Voyager, una evolución del anterior. Desde ese ya lejano 2003 la naviera no había vuelto a presentar ninguna otra novedad pero no hay que llevarse a engaño; el silencio no siempre indica inactividad. La idea de construír el navío más suntuoso que jamás hubiera surcado los mares llevaba ya varios años rondando en la mente de los dirigentes de la compañía.


Regent Seven Seas Cruises se ha hecho con el paso de los años un nombre con mucho peso dentro del sector más exclusivo de la industria del crucero.


Se lo tomó con tiempo Regent conciente de que los mejores platos se cocinan a fuego lento. En verano de 2013 Regent anunció la construcción de un nuevo buque de tamaño medio y un aforo de tan sólo 700 pasajeros llamado a ser el buque de cruceros más lujoso de todos los tiempos. No era la primera vez que oíamos estas palabras en boca del mandamás de una naviera pèro esta vez parecía distinto. Los trabajos del futuro Seven Seas Explorer comenzaron en enero de 2015 en los astilleros italianos Fincantieri, en su sede de Sestri Ponente en Génova y duraron algo más de 17 meses. El 13 de julio de 2016 el buque celebró su ceremonia oficial de bautismo con toda la pompa y el boato requeridos para la ocasión y con una madrina a la altura del evento, la Princesa Charlene de Monaco. No se escatimó El cantante Andrea Bocelli interpretando el célebre "Nessun Dorma" de Puccini y tres líderes religiosos dándole las bendiciones a la nave para augurarle un futuro lleno de éxito y dicha. Esa misma tarde el Explorer zarpó en su viaje inaugural, un crucero de dos semanas de duración por el Mediterráneo para el que obviamente todos los billetes estaban vendidos desde hacía varios meses.


La princesa Charlene de Mónaco fue la encargada de bautizar oficialmente el Seven Seas Explorer durante una fastuosa ceremonia en la que no se reparó en gastos.
(Fuente: Regent Seven Seas)


Unas cuantas cifras ahora sobre este firme aspirante a "Rey de los Cruceros": el Seven Seas Explorer es un buque de 55.254 toneladas de registro bruto, con unas medidas principales de 224 metros de eslora, 31´1 metros de manga y un calado de 7´1 metros. El buque tiene un total de 13 cubiertas, 10 de las cuales están dedicadas en exclusiva al pasaje que puede llegar a alcanzar las 750 personas en acomodación normal gracias a los 375 camarotes, o mejor dicho suites, que posee el Explorer. La propulsión del navío es la habitual diésel-eléctrica de este tipo de unidades, con dos hélices de paso fijo que empujan al barco hasta velocidades máximas de 23´5 nudos. El Seven Seas Explorer es el primer buque de Regent Seven Seas Cruises en navegar bajo pabellón de las Islas Marshall, con Majuro como puerto de registro y su coste de construcción está estimado en unos 400 millones de euros.




La reducida cifra de pasajeros unida al tamaño general de la nave y a la alta cifra de tripulación le otorgan al Explorer los ratios relativos al pasaje más altos de la industria. Hablamos de dos de las medidas utilizadas para cuantificar de alguna medida el grado de exclusividad de un barco, por un lado el ratio pasajero/tripulante, que trata de cuantificar la calidad de servicio ofrecida a bordo y por otro el ratio espacio/pasajero, que es una manera de expresar "cuanto" buque le toca a cada crucerista. El  Seven Seas Explorer alcanza un ratio espacio por pasajero de 74.6, sólo superado por el exhorbitante 83.0 que consigue "El Rey" Europa 2, si bien supera ligeramente a los gemelos Silver Shadow y Silver Whisper (72.8), el póker de buques de nueva generación de Seabourn (71.1) y al Europa (70.4). En cuanto al ratio pasajero por tripulante, donde lo interesante es estar lo más cerca posible del 1, nuestro protagonista de hoy alcanza el 1.3 consiguiendo la proeza de igualar, aquí sí, al Europa 2 aunque eso no le permita alcanzar el top 3: el honor es para los pequeños megayates SeaDream I y II (1.2) y por encima de ellos un invitado inesperado, el bellísimo velero de 1931 Sea Cloud que no contento con ser el buque de pasaje más longevo es también el que ofrece una equivalencia casi perfecta entre tripulación y pasaje: 1.1. 


El Sea Cloud con el mejor ratio pasajero por tripulante de toda la industria. practicamente tiene un miembro de la tripulación por cada crucerista.


Éstas son tan sólo unas pinceladas acerca del considerado por muchos buque más lujoso del mundo pero todavía nos queda por ver todo lo que este impreisonante navío ofrece a todos los que navegan en él. Eso lo veremos en la segunda parte de este post especial dedicado al Seven Seas Explorer.


El Seven Seas Explorer zarpando de A Coruña el pasado 30 de mayo con el yate Tumberry C atracado en primer término.



Salvo las que así lo indiquen las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


lunes, 19 de junio de 2017

Efemérides (III): Prinsendam





Tal día como hoy, 19 de junio, pero de 2002 hacía su debut en aguas del puerto coruñés el buque Prinsendam de la naviera Holland America Line.


Hoy conmemoramos en el blog la escala inaugural del Prinsendam.


Fue un debut con matices ya que se trató de la escala inaugural de la nave en la ciudad portando su actual nombre. Anteriormente ya había  visitado A Coruña; sin ir más lejos apenas un año antes de la fecha que conmemora esta efeméride el barco recaló en aguas de Marineda cuando aún era el Seabourn Sun y trabajaba para la Seabourn Cruise Lines.


El buque visitó la ciudad con otros nombres. En la foto lo vemos durante una de sus escalas como Seabourn Sun, en mayo de 2001.


Construído en los entonces astilleros Wärtsila Marine Perno (hoy astilleros Meyer) de la ciudad finlandesa de Turku y puesto en servicio a finales de 1988 con el nombre de Royal Viking Sun (aunque inicialmente se iba a llamar Royal Viking Excelsior) para la ya difunta Royal Viking Line el actual Prinsendam es un buque de tamaño medio de 38.100 toneladas de registro bruto y unas medidas principales de 205´5 metros de eslora, 28 metros de manga y un calado de 7´2 metros. En sus 9 cubiertas de pasaje puede albergar a un total de 835 pasajeros en doble acomodación a los que hay que sumar sus 443 tripulantes. Sus motores diesel le otorgan una potencia de 21.120 KW que son capaces de impulsarlo a velocidades máximas de 22 nudos. Al igual que el resto de navíos de la flota Holland America Line el Prinsendam luce bandera neerlandesa siendo Rotterdam su puerto de registro.


El Prinsendam pasando A Marola.


Su carrera para la Royal Viking Line fue bastante breve ya que a mediados de la década de los 90 del siglo pasado la naviera echó el cierre y el buque fue transferido a Cunard que lo siguió operando bajo su nombre original. La compra de Cunard y Seabourn por parte del gigante norteamericano Carnival Corp. trajo importantes cambios para nuestro protagonista ya que la reestructuración de ambas navieras que llevó al Royal Viking Sun a lucir los colores de Seabourn siendo rebautizado como Seabourn Sun. Fue un breve período de tiempo ya que en 2002 cambió nuevamente de aires, esta vez ya de forma definitiva para pasar a operar con su actual naviera. El 3 de junio de 2002 el buque fue bautizado oficialmente con su nuevo nombre en la ciudad de Nueva York y apenas dos semanas después visitaba nuestra ciudad en una de las escalas más destacadas de ese año.


El Royal Viking Sun con su imagen original
(Foto: Chris Howell)


Aquella escala del Prinsendam en la ciudad de la que hoy se cumplen 15 años fue importante no sólo por tratarse del debut del navío con su nueva compañía sino también porque sentó las bases de la posterior relación comercial entre la naviera Holland America Line y el puerto herculino en la que esta histórica marca ha afianzado su presencia en la ciudad con más de 30 escalas en estos últimos 3 lustros. Buques como el Rotterdam, el Noordam, el Zuiderdam o el Koningsdam se han dejado ver por nuestra urbe en más de una ocasión a lo largo de estos años, lista a la que hay que sumar navíos que ya no forman parte de la compañía, como el anterior Noordam o el Ryndam.


El Prinsendam en su última visita a A Coruña en septiembre de 2012
(Foto: Manuel Candal)


El Prinsendam fue durante varios años el principal embajador de Holland America Line en A Coruña. El "elegante explorador" como es apodado este atractivo navío realizó su última incursión en nuestra ciudad el 10 de septiembre de 2012. Su testigo como representante de la naviera americana en aguas gallegas lo recogió el Ryndam y más tarde el Rotterdam. Desde el pasado año es su última adquisición y buque más grande de la flota, el Koningsdam, el encargado de pasear los colores de esta emblemática marca por la ría herculina.


El emblema de la histórica Holland America Line está representado desde el pasado año en la ciudad por el Koningsdam.


El Prinsendam navega actualmente por el norte de Europa durante la temporada estival mientras que en invierno emigra al Caribe en busca de aguas más cálidas. Esperamos volver a ver pronto por nuestra ría a este elegante navío si bien no será antes de 2019. Agradecimientos a Manuel Candal del que he tomado prestada una de sus fotos para la elaboración de este post.


Esperamos ansiosos el regreso del "Elegante Explorador".


domingo, 18 de junio de 2017

Un doblete casi estival



(Foto: José R. Montero)


La llegada de la temporada estival marca un breve receso en lo que a escalas de cruceros se refiere en el puerto herculino, con un ritmo de recaladas que recae considerablemente si lo comparamos con el frenesí de visitas de hace unas semanas. La tónica se mantendrá hasta la segunda quincena de agosto cuando la actividad irá aumentando de forma gradual para llegar a su segundo pico de la temporada, el mes de septiembre. Pero hasta que éste llegue quedan unos cuantos buques por pasar por la rada herculino, algunos de ellos haciendo coincidir su visita el mismo día. Es lo que aconteció con los buques AidaBella y Silver Spirit el pasado viernes.


Doblete de cruceros el pasado viernes en la ciudad.
(Foto: J. Daniel Díaz)


Con ganas de que sus pasajeros aprovecharan la  jornada en la ciudad ambas naves se plantaron en la ría herculina muy temprano. Eran las seis y media de la mañana cuando el AidaBella maniobraba ya en aguas interiores del puerto para atracar en el muelle de trasatlánticos. Procedente del puerto de Lisboa, el navío de la compañía alemana Aida Cruises trajo en esta ocasión a la urbe herculina a cerca de 2.000 pasajeros que estos días disfrutan de una travesía de 13 noches de duración que se inició el pasado día 9 en el puerto de Barcelona y que tras hacer escala en Palma de Mallorca, Cádiz, la mencionada capital lusa y nuestra ciudad proseguirá haciendo paradas en Le Havre (para visitar París), Dover y Gotemburgo para finalizar en la ciudad alemana de Kiel el próximo jueves.


¿Era necesario madrugar tanto?
(Foto: José R. Montero)


La ruta realizada  por el AidaBella deja como curiosidad un hecho que no se suele dar con frecuencia en este tipo de naves; a su llegada a Cádiz el buque alemán ha entrado en las instalaciones que los astilleros Navantia tienen en la ciudad andaluza para reparar una pequeña fuga de aceite detectada en el área de propulsión de las hélices siendo la primera vez en su historia  que este astillero recibe a un buque de estas características con pasajeros y tripulación a bordo. La incidencia no tuvo efectos en la escala programada y todos aquellos cruceristas que lo desearon pudieron bajar a tierra para realizar las excursiones contratadas ya que se permitió el acceso de los autobuses al astillero en un operativo inédito hasta la fecha. Tras subsanar la avería el AidaBella zarpó de "la Tacita de Plata" a su hora programada, las cinco de la tarde para continuar con el crucero. La "jugada" ha servido para demostrar la gran capacidad operacional de estos los astilleros españoles que en los últimos años están logrando una importante cuota de negocio en el campo de la reparación y modernización de buques de pasaje.


El AidaBella en el interior del dique nº4 de Navantia Cádiz con pasajeros y todo.
 (Fuente: cruceroadicto.com)


El Silver Spirit por su parte llegó a A Coruña apenas unos minutos después de que lo hiciera su compañero de amarre y cuando éste aún finalizaba su maniobra de atraque. La incompatibilidad de esloras de ambos navíos, que superan  por pocos metros la línea de atraque útil del muelle de trasatlánticos, provocó que el lujoso buque propiedad de la naviera Silversea Cruises se viera obligado a amarrar en el menos vistoso muelle de Calvo Sotelo Sur. El Silver Spirit procedía a su llegada a A Coruña del puerto de Leixoes y ambas paradas forman parte de un itinerario de 11 noches de duración iniciado en Lisboa hace 4 días y que tras dejar aguas gallegas continuará visitando las dársenas de Bilbao, San Juan de Luz, Le Verdon, La Rochelle, Belle Ile, St. Malo, Guernsey (Islas del Canal) y Rouen, punto y final de una singladura con marcado acento francés.


 Con las primeras luces del día hizo acto de presencia el ultralujoso Silver Spirit.
(Foto: José R. Montero)


Hasta la llegada  hace un par de meses del flamante Silver Muse, el Silver Spirit era el buque insignia de la naviera italomonegasca Silversea Cruises. Fue construído por los astilleros Fincantieri y puesto en servicio en diciembre de 2009 y tiene un registro bruto de 36.009 toneladas, con unas dimensiones principales de 195´8 metros de eslora, 26´5 metros de manga y un calado de 6´2 metros. En sus 8 cubiertas dedicadas al pasaje el exclusivo navío puede albergar a 540 pasajeros en alguna de sus 270 suites (no hay camarotes al uso) que practicamente en su totalidad (el 96 %) presentan terraza privada. El reducido aforo de pasajeros en relación al tamaño de la nave y al número de tripulantes (370) le otorgan al Silver Spirit los ratios de espacio por pasajero y de pasajero por tripulante más destacados dentro de la industria crucerística a nivel mundial, sólo superados por los navíos de Seabourn y por los buques Europa y Europa 2 de la alemana Hapag-Lloyd.


El Silver Spirit es uno de los buques más exclusivos del panorama crucerístico mundial.
(Foto: J. Daniel Díaz)


El AidaBella es junto a sus unidades gemelas posiblemente uno de los buques más conocidos por nuetsra ciudad en gran parte debido a su inconfundible aspecto. Se trata del segundo de los 7 buques integrantes de la Sphinx Klasse construídos en los astilleros alemanes Meyer Werft en la ciudad de Papenburg. Nuestro protagonista entró en servicio en abril de 2008 y cuenta con unas cifras de 69.203 toneladas de registro bruto, una eslora de 252 metros, 32´2 metros de manga y un calado de 7´5 metros y puede albergar a 2.050 pasajeros en acomodadción normal en sus 1.025 camarotes de los que aproximadamente el 47% presentan la tan demandada veranda. Los 7 "hermanos esfinge" de Aida Cruises, los AidaDiva, Bella, Luna, Blu, Sol, Mar y AidaStella, se han dejado ver en más de una ocasión en nuestra ciudad pero el Bella es el que tuvo el honor de ser el primero en hacerlo: fue el 14 de septiembre de 2008, apenas unos meses después de su estreno comercial.


El AidaBella luce un aspecto inconfundible que resulta archiconocido por nuestras aguas.
(Foto: J. Daniel Díaz)


Las dos navieras de los buques protagonistas del post de hoy, Aida Cruises y Silversea Cruises, son dos compañías que suelen frecuentar A Coruña con sus navíos pero este 2017 la presencia de ambas será realmente destacada. Aida Cruises tiene previsto que la mitad de su flota visite la ciudad este año con un total de 7 escalas a las que hay que sumar alguna a mayores que efectuará en la vecina dársena de Ferrol. Más notable será la presencia de Silversea ya que también hará 7 escalas pero con cinco navíos, lo que supone que la totalidad de su flota (sin contar sus buques de exploración) excepto el Silver Shadow visitarán la ría herculina a lo largo del ejercicio.


Este 2017 veremos por aguas herculinas a la familia Silversea casi al completo.
(Foto: José R. Montero)


Tras una estancia de 10 horas en la ciudad finalmente el AidaBella se hizo de nuevo a la mar a las seis de la tarde poniendo rumbo a su siguiente destino en el puerto de Le Havre, Al buque de Aida Cruises le resta una nueva escala en A Coruña antes de finalizar el presente año; será el próximo 27 de agosto.


Uno rumbo a Le Havre...
 (Foto: J. Daniel Díaz)


El Silver Spirit prolongó su visita  una hora más, momento en el que soltó amarras y maniobró habilmente desde su confinada posición de atraque. Una vez superado el dique puso también proa al norte para dirigirse a Bilbao. En unos días, concretamente el próximo 4 de julio, el Silver Spirit repetirá escala en el puerto herculino.


...y el otro rumbo a Bilbao.
(Foto: J. Daniel Díaz)


Agradecimientos a mis amigos J. Daniel Díaz y José R. Montero por las estupendas fotos suministradas para la elaboración de esta entrada.



jueves, 15 de junio de 2017

Meravigliosa creatura (Parte II)





En la primera parte de esta entrada especial dedicada al MSC Meraviglia con motivo de su histórico debut en el puerto de Vigo el pasado día 6, comenté algunos aspectos generales de la nave, sus principales datos técnicos, así como diversos aspectos de su construcción. Hoy me centraré en lo que podemos encontrar a bordo del que es el nuevo buque insignia de la compañía italiana MSC Cruises.


Hoy continúo el repaso a lo que dio de sí la doble escala de MSC Meraviglia y Star Pride en el puerto de Vigo la semana pasada.

Más de 2.000 camarotes, 4 piscinas, una de ellas con techo retráctil, 9 bañeras hidromasaje, 12 restaurantes, 20 bares,  un enorme teatro con 985 butacas, 7 áreas específicas para niños, un simulador de Fórmula 1, una bolera, un casino que no envidia nada a los de Las Vegas, 16 ascensores, 2 de ellos panorámicos y hasta una suntuosa escalera decorada con miles de cristales de Swarovski. Todo eso y mucho más es lo que podemos encontrar a bordo de este gigantesco resort flotante motorizado que es el MSC Meraviglia y del que a continuación trataré de dar unas pinceladas generales.


El atrio principal del MSC Meraviglia.
(Fuente: MSC Cruises)


Si difícil es resumir en pocas líneas todo lo que ofrecen los 33.000 metros cuadrados de zonas comunes de esta apabullante obra de ingeniería naval, difícil es también marcar un punto donde iniciar este breve paseo por sus entrañas. Las zonas comunes se agrupan en las cubiertas 5, 6 y 7 y en las superiores, desde la 15 a la 19, quedando el resto en exclusiva para los alojamientos. En el centro de las cubiertas 6 y 7 encontramos el corazón de la nave y una de sus principales señas de identidad, la espectacular Galleria Meraviglia, una calle comercial de 96 metros de largo y de estilo mediterráneo jalonada por diversas tiendas y locales y que presenta la particularidad de poseer un cielo artificial de 80 metros formado por una cúpula  de 480 metros cuadrados (la más grande de su tipo en alta mar) sobre la que se proyectan amaneceres, noches estrelladas y otros muchos efectos visuales. En esta galería comercial destaca la presencia de la chocolatería del afamado chef francés Jean Philippe Maury.


Aunque la imagen pueda llevar a error el techo de la Galleria Meraviglia es una proyección de leds.
(Fuente: MSC Cruises)


El MSC Meraviglia cuenta en total con 12 opciones de restauración, muchas de las cuales son primicia en la naviera italiana. Se nota que MSC cuida cada vez más este aspecto consciente de que para muchos es una de los principales razones a la hora de decidirse a hacer un crucero en una u otra naviera. Además de ofertas ya vistas en otros buques de la flota, como son Waves (centro de la cubierta 5),  Panorama (a popa de la cubierta 6 y con espectaculares vistas de la estela que va dejando el barco) o L´Olivo, por delante del anterior, en el Meraviglia encontramos propuestas más específicas como son Kaito Teppanyakki y Kaito Sushi Bar (Cubierta 7) especializados en comida asíática, Eataly (comida italiana) o Butcher´s cut, un asador de estilo americano. A destacar también el Marketplace Buffet, hacia popa en la cubierta 15, una buena opción para los más noctámbulos ya que abre 20 horas al día.



Mil y una alternativas a la hora de degustar un plato a bordo del Meraviglia: desde opciones convencionales como Panorama Restaurant (arriba) a otras más específicas como Kaito Sushi Bar (abajo).

(Fuente: MSC Cruises)


El abanico de opciones de entretenimiento a bordo del MSC Meraviglia no es menos extenso que el de su restauración y practicamente comprende todas las actividades que podemos realizar en un barco de estas características. Los que prefieran relajación deben acudir al MSC Aurea Spa, a proa de la cubierta 7, una instalación en la que MSC siempre pone especial énfasis en sus barcos situándolas como las mejores de su clase en alta mar. En lo que respecta al del Meraviglia hablamos de uno de los spas más grandes en un barco de cruceros, con sus 1.100 metros cuadrados y en el que se ofrecen hasta 20 masajes distintos y 26 tratamientos faciales diferentes. Si preferimos practicar algún deporte deberemos dirigir nuestros pasos a la zona central de la cubierta 16 donde encontramos el completísimo MSC Gym, el gimnasio del barco, además del SportPlex, una instalación que cuenta con todo tipo de elementos para la práctica de diversos deportes. Coronando la nave, a popa de la cubierta 19 aparece el Polar AquaPark, una diversión pensada para toda la familia e inequivocamente enfocada al público norteamericano, más dado a este tipo de instalaciones y con vistas a cuando el buque sea reposicionado en Miami dentro de dos años. El aquapark del Meraviglia está formado por 4 toboganes, una piscina de chorros y como elemento más novedoso un puente del Himalaya en el que los más osados podrán recorrer parte de la cubierta a más de 60 metros de altura sobre el nivel del mar.



Arriba: El vestíbulo "zen" del MSC Aurea Spa.
Abajo: A pie de muelle podemos distinguir en la cubierta más alta del MSC Meraviglia los toboganes que forman el Polar AquaPark.

(Foto arriba: MSC Cruises)


Además del ya habitual teatro que en el caso del Meraviglia recibe el nombre de Broadway Theatre y ocupa dos pisos, a proa de las cubiertas 5 y 6, el buque estrella de MSC cuenta con otro gran salón para espectáculos; se llama Carousel Lounge y se encuentra a popa de la cubierta 7. Esta instalación ha sido especificamente diseñada para albergar los espectáculos del Cirque du Solail, que por primera vez colabora con una naviera para ofrecer sus fascinantes shows en alta mar. El Carousel Lounge es un espacio de 1.000 metros cuadrados con capacidad para 450 espectadores dotado de las últimas innovaciones tecnológicas y una espléndida vista panorámica de 180 grados gracias a su pared acristalada, una característica que le da ese aspecto inconfundible a la popa del barco visto desde fuera. Cirque du Soleil ofrece dos espectáculos originales a bordo del Meraviglia con dos funciones por noche, 6 días a la semana.



Arriba: El Carousel Lounge es un espacio caracterizado por su alto contenido tecnológico y sus espectaculares vistas panorámicas.
Abajo: La pared acristalada del Carousel Lounge (flechas rojas) le otorga al buque su aspecto tan característico visto desde popa.

(Foto arriba: MSC Cruises)


El MSC Meraviglia cuenta con un total de 2.250 camarotes agrupados en 17 categorías distintas de los cuales 1.401 (el 62%) cuentan con la tan demandada terraza privada. Comparativamente el porcentaje de camarotes con terraza es sensiblemente inferior al de buques de similar tamaño como los Clase Oasis de Royal Caribbean (72% de camarotes con veranda), los Clase Quantum (75%) o los Breakaway de NCL (72%). El tamaño de los alojamientos a bordo de nuestro protagonista va desde los 15 metros cuadrados de los camarotes interiores más pequeños hasta los 65 metros cuadrados más 40 adicionales de terraza en el caso de las  dos Royal Suites situadas a proa de la cubierta 15. Destacan también los tres dúplex situados a proa de las cubiertas 12 y 13 (justo por debajo del puente de mando), con un tamaño de 52 metros cuadrados.


(Fuente: MSC Cruises)


Una vez más y como ya es habitual en los buques de última generación de MSC, el Meraviglia cuenta con el ya conocido MSC Yacht Club, una zona reservada en exclusiva para los clientes VIP.  La naviera lo define como "un barco dentro de otro barco" y lo cierto es que es una definición bastante acertada y en parte es una manera de captar clientes que buscan un servicio más premium dentro de una naviera de sector generalista como es esta compañía. El MSC Yacht Club del MSC Meraviglia  ocupa 5 medias cubiertas que se encuentran a proa, entre las cubiertas 14 y 19 (no existe la cubierta 17) e incluye 78 suites, 15 camarotes interiores y dos apartamentos. Los clientes del MSC Yacht Club pueden obviamente disfrutar de todas las instalaciones de la nave pero a mayores disponen de varias zonas para su uso privado: destacan el Top Sail Lounge, ubicado en la proa de la cubierta 16, y que es un bar mirador con unas espectaculares vistas panorámicas. El MSC Yacht Club Restaurant, a proa de la cubierta 18, la opción gastronómica de uso exclusivo para los que se hospeden en esta parte del barco, que también cuentan con su propia piscina privada con jacuzzis y zona de solarium, en la cubierta 19. Los clientes de MSC Yacht Club tienen también su propio acceso al MSC Aurea Spa a través de un ascensor privado.


Un breve diagrama explicativo de como interpretar la proa del MSC Meraviglia:
1: (en color rojo) Las tres suites tipo dúplex en la cubierta 13.
2: (en amarillo) Las cubiertas donde se ubica el MSC Yacht Club.
3.- (en azul) El Top Sail Lounge.
4.- (color verde) El MSC Yacht Club Restaurant.
5.- (color naranja) Cubierta de sol y zona de piscina del MSC Yacht Club.


Como mencioné en la primera parte de esta entrada especial, el Meraviglia fue el principal pero no el único protagonista en el puerto vigués durante la jornada del pasado martes; el Star Pride tuvo el privilegio de compartir amarre por unas horas con el novísimo navío de MSC Cruises si bien su presencia quedó relegada a un evidente segundo plano. Ello no es óbice para comentar algunos datos sobre este coqueto buque. Construído en los astilleros alemanes Schichau Seebeckwerft de la ciudad de Bremerhaven y puesto en servicio en diciembre de 1988 como Seabourn Pride, el actual Star Pride es un buque de 9.975 toneladas de registro bruto, con unas medidas de 134´1 metros de eslora, 19´2 metros de manga y 5´4 metros de calado. En sus 6 cubiertas de pasaje la nave alberga 106 camarotes que le otorgan una capacidad de 212 pasajeros en acomodación normal. Lo realmente relevante es que su tripulación está fomada por 160 personas lo que unido al dato anterior otorga a este "orgulloso" navío un ratio de pasajero/tripulación de 1´3, una de las cifras más bajas de la industria y que explica su status de buque exclusivo, un status que hay que pagar con precios que duplican y hasta triplican las tarifas que nos podemos encontrar en una naviera generalista.



Detalles de clase: A popa el Star Pride luce una exclusiva marina (arriba) desde la cual los pasajeros pueden practicar diferentes deportes acuáticos. A pie de escala (abajo) disponemos de una comoda sala de espera con sombra y todo.



El Star Pride cuenta con dos buques gemelos, el Star Breeze y el Star Legend, que en su día fueron los navíos más lujosos surcando los mares bajo la marca Seabourn Cruise Lines. Con el paso de los años el trío fue superado por la competencia aunque siempre mantuvieron una excelente reputación. La llegada de los buques de nueva generación a Seabourn relegó a estas tres naves a un plano secundario hasta que a principios de 2013 se anunció su venta a la también norteamericana Windstar Cruises. El Star Pride fue el primero en unirse a su nueva compañía en mayo de 2014 y en los siguientes meses le siguieron sus naves hermanas. Finalizada la incorporación de sus nuevos fichajes Windstar Cruises cuenta con una flota de 6 navíos dividida en dos grupos claramente diferenciados; por un lado tres barcos con propulsión a vela, los vistosos Wind Star, Wind Spirit y Wind Surf (buque insignia de la naviera) y por otro los tres exclusivos barcos boutique recién adquiridos.




La histórica jornada crucerística del pasado 6 de junio en el puerto de Vigo  tuvo una duración bastante breve debido a la temprana hora de salida del MSC Meraviglia, prevista en inicio a las tres de la tarde, si bien un ligero retraso postergó la maniobra de desatraque para media hora más tarde. Sin lugar a dudas esta circunstancia impidió que la despedida del buque de aguas olívicas  fuera presenciada por un mayor número de gente, la que habitualmente se suele congregar en este tipo de acontecimientos. Sin ir más lejos recuerdo la escala inaugural del Harmony of the Seas también en aguas olívicas hace un  año y más o menos por esta fechas. Fue tal la expectación levantada y tan larga la espera de muchos de los que se dieron cita en la inmediaciones del puerto que llegó a haber protestas y hasta conatos de agresion por ocupar los mejores sitios para divisar la maniobra. La semana pasada con el Meraviglia no se llegaron a estos extremos.




Ello sin embargo no le quitó brillo a una maniobra que fue de lo más efectista. Tan pronto como el último de los cabos que lo amarraban a los norays del muelle quedó recogido el imponente Meraviglia se separó rapidamente del muelle por la acción de sus potentes hélices y realizó un ágil y vistoso giro de 180 grados para quedar con su proa apuntando hacia mar abierto, no sin antes despedirse de Vigo con tres sonoros bocinazos. Con la figura del impresionante coloso flotante dirigiéndose hacia la bocana de la ría viguesa que fielmente custodian las islas Cíes, los allí presentes comenzamos ya a contar los días que restan para volver a ver a este "meraviglioso" hito de la ingeniería nuevamente por aguas gallegas, regreso que ya está confirmado desde hace meses y que tendrá lugar si no se tuercen las cosas en este mismo escenario el próximo 24 de abril, un 2018 que también supondrá el debut del Meraviglia en A Coruña. La fecha: 29 de septiembre.


Se fue pero volverá: Apunten el 24 de abril en el calendario.


Apenas hora y media después de hacerlo el MSC Meraviglia y sin levantar tanta expectación como su compañero de atraque el Star Pride inició la maniobra de salida minutos antes de las cinco de la tarde, operación que se resolvió en mucho menos tiempo en comparación al buque italiano dada la importante diferencia de tamaño entre ambos barcos (el Meraviglia tiene un volumen 17 veces superior al del Star Pride). Una vez revirada, la nave de bandera bahameña puso rumbo hacia su siguiente destino, tambien en tierras gallegas: la ciudad de Ferrol. Con el Star Pride perdiéndose en la lejanía concluyó una jornada que quedará no sólo en los libros de historia por la efeméride que supuso el debut del MSC Meraviglia en la ciudad sino también en el recuerdo de los shipspotters que nos dimos cita en las inmediaciones del puerto para inmortalizar el momento. Desde el blog "Cruceros en la ciudad de cristal" quisiera agradecer la hospitalidad mostrada por nuestros colegas vigueses que hacen que el recorrer 150 kilómetros para fotografíar un buque sean simplemente la excusa para reencontrarse por unas horas con grandes amigos con los que compartimos la común pasión por los barcos y la fotografía naval. Un abrazo a todos. Desde ya contando los días para volver a repetir.


El Star Pride cerró con su marcha la histórica jornada del 6 de junio en aguas de la ría de Vigo.


Salvo las que así lo indiquen las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.