miércoles, 31 de mayo de 2017

Todos en pie





 Por muchas escalas de cruceros que se produzcan en nuestros muelles (y este mes llevamos unas cuantas) siempre he tenido la sensación de que hasta que un buque de la Cunard no amarra por unas horas en el muelle de trasatlánticos, al año crucerístico en curso le falta algo; quizás se deba a ese halo de leyenda que rodea a las naves que componen su flota, o a ese hondo sentido de respeto por las tradiciones marítimas que que en la industria crucerística sólo aporta hoy por hoy la librea rojinegra de esta mítica compañía. Por fín este pasado lunes el Queen Elizabeth vino a cubrir ese pequeño vacío con su portentosa presencia. Todos en pie. La Reina ya está aquí.


...Y el puerto de A Coruña se llenó de glamour...


 Procedente de Southampton, de donde el Queen Elizabeth zarpó el pasado sábado con todo sus plazas vendidas (lo que se traduce en 2.100 cruceristas a bordo), el buque de la naviera británica Cunard llegó al puerto herculino muy temprano y cuando el reloj marcaba las siete de la mañana se encontraba ya en plena maniobra de atraque al muelle de trasatlánticos adonde quedó amarrado minutos más tarde con su desafiante proa apuntando hacia el corazón de la urbe. Con su recalada, A Coruña se convirtió en la primera parada de un itinerario de dos semanas de duración y que destaca por tener muy pocas escalas y muchas jornadas de exclusiva navegación. Así después de dejar nuestra ciudad los cruceristas tendrán un largo trecho por delante hasta volver a pisar tierra; será en el puerto de Barcelona el próximo jueves. Tras la parada en la ciudad condal el Queen Elizabeth continuará su singladura haciendo escalas en Mónaco, La Spezia, Civitavecchia (para visitar Roma) y Cagliari. En esta localidad de la isla de Cerdeña el navío regresará a su punto de partida no sin antes realizar una última parada en aguas de Gibraltar. La travesía finalizará en Southampton el próximo día 10 de junio.




Decir que el Queen Elizabeth no es ni de lejos uno de los más grandes de su clase no quiere decir que esta monarca no gaste unas medidas imponentes: "Su Majestad" tiene un registro bruto de 90.900 toneladas y unas dimensiones principales de 294 metros de eslora y 32´2 metros de manga, con un calado de 8 metros. En sus 12 cubiertas dedicadas en exclusiva al pasaje (tiene 16 en total) el QE, como es conocido habitualmente, aloja a 2.101 pasajeros en acomodación normal en sus 1.046 camarotes, de los cuales el 78% tiene terrazas privadas. La tripulación la componen 1.005 personas.


Una Reina de grandes proporciones.


La propulsión de esta "Reina de los mares" es la habitual diesel-eléctrica presente en este tipo de unidades; cuenta con dos pods azimutales (no hay timones) de la firma ABB que ofrecen 17´6 MW cada uno y que impulsan al buque de la Cunard hasta los 23´7 nudos de velocidad máxima. A mayores cuenta con tres hélices de proa (también ABB) de 2.200 KW de potencia cada una para facilitar las maniobras en puerto. El Queen Elizabeth fue construído los astilleros italianos Fincantieri, en la localidad de Monfalcone, situada en el golfo de Trieste y entró en servicio en octubre de 2010. En A Coruña debutó apenas un año más tarde, el 22 de diciembre de 2011.


Esta imagen corresponde a la escala inaugural del Queen Elizabeth en A Coruña. Por mucho que cueste creerlo a la vista de la imagen ocurrió a finales de diciembre.


Precisamente su cuasigemela nave, el Queen Victoria, es noticia estos días por encontrarse en pleno proceso de remodelación en unos astilleros de la ciudad italiana de Palermo. Los trabajos además de los habituales en este tipo de casos como la renovación de mobiliario y la paleta de colores en moquetas y paredes así como una revisión completa de los componentes mecánicos, incluirán además la adición de una sección prefabricada a popa que contiene nuevos camarotes además de una nueva piscina. Con la instalación de esta pieza el aspecto del Queen Victoria se asemejará mucho más al del Queen Elizabeth (hasta ahora la forma de la popa era uno de los rasgos principales para distinguirlos a simple vista). Los cambios descritos no se aplicarán a nuestro protagonista de hoy ya que estas mejoras ya se incorporaron desde la fase de proyección previa a su construcción; no olvidemos que el Queen Elizabeth se vio la luz casi tres años después que el Queen Victoria. En total la reforma a la que se está sometiendo al QV está valorada en unos 40 millones de euros. Aquí en A Coruña tendremos la oportunidad de ver que tal le han sentado los cambios el próximo 27 de diciembre.


Momento en el que la enorme estructura es instalada en la popa del Queen Victoria. A partir de ahora costará distinguirlo a simple vista del Queen Elizabeth.
(Fuente: Cunard)


Volviendo al pasado lunes y tras pasar toda la mañana atracado en el corazón de la ciudad el Queen Elizabeth se despidió de los coruñeses a las cinco de la tarde. La maniobra de desatraque levantó la lógica expectación entre los paseantes que se encontraban en esos momentos por las inmediaciones del puerto; no todos los días se ve partir a toda una reina a escasos metros de tí. Tras superar el dique "Liz" aumentó el régimen de sus motores y  puso rumbo hacia su siguiente destino, la cosmopolita ciudad de Barcelona, adonde llegará tras dos jornadas de navegación exclusiva. Al "Cunarder" le quedan todavía 3 escalas programadas en A Coruña antes de finalizar el año, estando fijada la próxima de ellas para el 4 de noviembre.


El Queen Elizabeth echará el resto en A Coruña en el último trimestre del año.


La imposibilidad de ir a fotografíar al Queen Elizabeth a lo largo de toda la jornada del lunes me ha obligado a tirar de archivo para ilustrar el post de hoy.



martes, 30 de mayo de 2017

Ich bin ein Berliner





Sin una sola jornada de respiro las escalas de cruceros se suceden de manera frenética durante estos últimos días de mayo a modo de traca final para el que es el mes de los cruceros por excelencia en aguas coruñesas. El domingo fue el turno para el pequeño y quizás algo desconocido por nuestras aguas Berlín.


Historia de dos ciudades


Me gusta esta clase de buques que son tan considerados con los shipspotters locales y no hacen madrugar de manera exagerada a los aficionados a la fotografía naval. El Berlín no apareció por las inmediaciones del muelle de trasatlánticos hasta las nueve de la mañana procedente del puerto de Leixoes y con 335 pasajeros a bordo, todos ellos de nacionalidad alemana por ser éste el mercado donde opera su naviera y propietaria, FTI Cruises. A su llegada los cruceristas pudieron disfrutar de un bonito espectáculo; una prueba de triatlón que en esos momentos se desarrollaba en aguas interiores de la dársena.


Hora de llegada: las 9 de la mañana. Bien por FTI Cruises.


EL Berlín se halla estos días inmerso en un crucero de dos semanas de duración que partió el pasado día 20 del puerto de Niza  y que ha hecho escalas en Barcelona, Ibiza, Almería, Málaga, Lisboa y Leixoes antes de arribar a nuestra ciudad. Tras visitar aguas gallegas la singladura coontinuará haciendo paradas en los puertos franceses de Brest y Honfleur para posteriormente recalar en Scheveningen (Países Bajos). La travesía finalizará este fin de semana en Bremerhaven.


El Berlín en plena maniobra de atraque el pasado domingo. Por su proa aparecen atracadas las fragatas F-81 Santa María y F-84 Reina Sofía de la Armada Española y que este fin de semana realizaron dos jornadas de puertas abiertas en la ciudad con motivo del día de las F.F.A.A.


Construído en la ciudad alemana de Kiel, sede de los astilleros Howaldtswerke Deutsche Werft, y puesto en servicio en junio de 1980 para la naviera Peter Deilmann con el mismo nombre que luce ahora, el Berlín es un buque de pequeño tamaño de 9.570 toneladas de registro bruto y que cuenta con unas dimensiones principales de 139 metros de eslora, 17´5 metros de manga y un calado de 4´8 metros. Como curiosidad hay que mencionar que éstas no son sus medidas originales ya que apenas 6 años después de ser botado fue llevado a los astilleros Nobiskrug de Rendsburg (Alemania) donde se le añadió una sección central de 16´8 metros de largo. El Berlín cuenta con 7 cubiertas de pasaje si bien una de ellas (la D-Deck, situada en la panza del barco) sólo alberga el gimnasio y la sauna, y en total puede albergar a 412 pasajeros en alojamiento doble. Habla a las claras de su génesis ochentera el dato de que pese a que 158 de sus 206 camarotes son exteriores, ninguno de ellos presenta la tan demandada "veranda" o terraza privada, algo completamente insólito en la industria crucerística actual. El buque luce una conveniente bandera maltesa y su tripulación está formada por 168 personas.


El Berlín en su configuración original con los colores de la Peter Deilmann, naviera para la que ha trabajado gran parte de su vida marinera.
(Fuente: wikipedia)


37 años de carrera dan para muchos vaivenes comerciales y cambios de empresa  si bien es cierto que el Berlín no ha tenido tantos como cabría esperar para un buque con casi cuatro décadas de vida marinera sobre sus cuadernas. Durante casi un cuarto de siglo la nave operó para la mencionada compañía alemana Peter Deilmann (que en nuestras aguas conocemos por las frecuentes visitas que en el pasado hacía con su buque Deutschland) salvo por un paréntesis de tres años (entre 1982 y 1985) donde estuvo al servicio de la Blue Funnel Cruises con el nombre de Princess MahsuriEn 2004 la Peter Deilmann decidió vender el buque y su comprador fue la británica Saga Cruises, que a su vez lo charteó al año siguiente a un operador ruso que lo explotó comercialmente durante un breve período de tiempo con el nombre de Orange Melody. Tras finalizar este chárter el buque regresó a la compañía británica y durante seis años fue comercializado bajo la denominación Spirit of Adventure para una marca homónima creada con el objetivo de captar un cliente más joven que el crucerista habitual de Saga Cruises (mayores de 60 años, normalmente). La "aventura" del  Spirit of Adventure duró 6 años.



Arriba: Entre los años 1982 y 1985 el Berlín fue fletado por la Blue Funnel Cruises, que lo rebautizó como Princess Mahsuri aunque sin modificar sus colores originales (tan sólo se añadió el logo de su nueva naviera).
Abajo: Tras su venta a Saga Cruises en 2004, ésta lo rebautizó como Spirit of Adventure. Durante esta etapa fueron varias sus visitas a A Coruña. La foto corresponde a una escala realizada en mayo de 2008.

(Foto arriba: shipspotting.com)


A finales de 2011 Saga Cruises vendió el Spirit of Adventure a la división alemana FTI Touristik, que comenzaría a explotarlo comercialmente bajo la marca FTI Cruises para el mercado germano ofreciendo cruceros de bajo coste. Para ello la nave fue rebautizada como FTI Berlín aunque varios meses más tarde recuperaría su nombre original, denominación que sigue portando hasta la fecha.


El Berlín luce esplendidamente a sus casi 40 años.


Tras una larga escala de casi 12 horas el Berlín se despidió finalmente de A Coruña zarpando cuando pasaban unos minutos de las nueve de la noche. Por la proa una travesía con jornada de exclusiva navegación incluída rumbo a tierras francesas. El pequeño navío germano repetirá visita a los muelles herculinos a finales de primavera del 2018.


El Berlín repetirá escala en la ciudad dentro de un año.



Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.



Lujoriosos





...un día los de la R.A.E. me van a denunciar... pero "palabros" aparte lo del título hace referencia a la escala que este pasado sábado realizaron en A Coruña los buques Marina y Silver Wind, dos de los navíos que mejor simbolizan dentro de la industria del crucero, cada uno a su modo, lo que se puede definir como lujo con mayúsculas en alta mar.


Marina (en primer término) y Silver Wind (por la popa del anterior), protagonistas hoy en el blog.


Cuando pasaban unos minutos de las siete de la mañana la atractiva silueta del Marina apareció tras el Castillo de San Antón. En esta ocasión el exclusivo buque de la naviera Oceania Cruises trajo a la ciudad a casi 700 pasajeros que una vez colocada de escala de acceso pudieron bajar a tierra para realizar las excursiones contratadas o simplemente callejear por el centro. El Marina se encuentra estos días realizando un crucero de 12 noches de duración iniciado el pasado día 21 en el puerto de Barcelona y que  ha realizado paradas en Cartagena, Málaga, Cádiz, Lisboa y Leixoes, dársena de la que procedía a su llegada a A Coruña. Tras dejar aguas herculinas la singladura continuará haciendo escalas en Bilbao, Burdeos, Honfleur  y Southampton, donde se pondrá punto y final a la ruta. A los que este crucero les supiera a poco la naviera Oceania Cruises ofrecía la posibilidad de unirlo a la travesía anterior, realizando de esta manera un recorrido por aguas del Mediterráneo partiendo desde Civitavecchia y con paradas en Livorno, Mónaco o Antibes antes de recalar en la ciudad condal. Sumando ambos recorridos el crucero alcanza los 22 días de duración.


El Marina fue el primero en llegar a la dársena herculina el pasado sábado.


Con el Marina todavía dando springs y traveses el Silver Wind reclamó su cuota de protagonismo dirigiéndose lentamente hacia su punto de amarre, situado justo por la popa de su compañero de atraque durante la jornada del sábado. Procedente de Leixoes la nave de Silversea Cruises llegó a aguas coruñesas con unos 250 acaudalados huéspedes que zarparon el pasado 17 de mayo de Mónaco para realizar un suntuoso crucero de dos semanas de duración que hasta la fecha ha visitado Bandol (Francia), Barcelona, Valencia, Cartagena, Málaga, Cádiz, Portimao, Lisboa, Leixoes y A Coruña. Por delante quedan las escalas en los puertos franceses de St. Malo y Honfleur antes de concluír el viaje en el mismo punto donde lo hará el Marina, el puerto de Southampton, pero tres días antes que éste.


El exclusivo Silver Wind, al igual que el Marina, procedía de Leixoes a su llegada a A Coruña.


El Marina  pertenece a la naviera Oceania Cruises, que estos días está teniendo una importante presencia en la ciudad herculina. Sólo 24 horas antes de atracar el citado Marina.hacía lo propio el Nautica y el próximo sábado será el turno del Insignia; ésto supone que en tan sólo 8 días veremos pasar por el puerto herculino a la mitad de la flota de esta compañía. Fundada en el año 2002 sobre los rescoldos de la extinta Renaissance Cruises, esta compañía norteamericana ha ido poco a poco haciéndose un hueco en el competitivo sector crucerístico ofreciendo un producto caracterizado por sus grandes niveles de calidad muy por encima de la media. Actualmente Oceania Cruises se engloba dentro del gran consorcio empresarial Prestige Cruises Holdings, de la que también forma parte la naviera Regent Seven Seas. La compañía matriz de estas dos navieras fue adquirida en septiembre de 2014 por Norwegian Cruise Line por un montante total equivalente a los 3.025 millones de dólares, formando desde entonces Norwegian Cruise Line Holdings, el tercer grupo crucerístico más grande del mundo sólo por detrás de la inalcanzable Carnival Corp. y Royal Caribbean Cruises. Las tres marcas del grupo no compiten entre ellas sino que ofrecen productos claramente diferenciados que abarcan gran parte del espectro del mercado; así Norwegian está dirigida hacia el segmento generalista y Regent hacia una opción de lujo extremo quedando la naviera de nuestro protagonista de hoy, Oceania Cruises, entre ambas propuestas aunque claramente escorada hacia Regent, en el sector que podríamos denominar como "upper-premium".


El logo de Oceania Cruises preside la chimenea del Marina: una "O" con dos olas intercaladas. Simple y facilmente identificativo.


La flota Oceania Cruises la componen en estos momentos 6 naves: 4 son unidades gemelas en su día construídas para la desaparecida Renaissance Cruises: el Regatta, el Insignia, el Nautica y el Sirena (que entró en la compañía en abril de 2016 siendo su última incorporación hasta la fecha). Los otros dos buques, el Marina y el Riviera, gemelos entre sí, son unidades construídas  ex profeso para la compañía, siendo nuestro protagonista el primer buque creado en la historia de la joven naviera. Fue construído en los astilleros Fincantieri en su sede de Sestri Ponente, a las afueras de Génova y puesto en servicio en enero de 2011. Se trata de un buque de tamaño medio de 66.084 toneladas de registro bruto y unas dimensiones principales de 236´7 metros de eslora, 32´2 metros de manga y un calado de 7´3 metros que puede albergar en sus 11 cubiertas destinadas al pasaje a un total de 1.258 cruceristas en alojamiento normal. Cuenta con un total de 629 camarotes de los que practicamente la totalidad (el 95%) cuentan con terraza privada. En el aspecto técnico el buque destaca por su potencia, que le premite operar a velocidades ligeramente mayores a lo que es habitual en unidades de este tipo; de hecho el Marina (y su gemelo Riviera) es un 25% más rápido que sus compañeros de flota.


Una característica destacada del Marina es que casi la totalidad de sus camarotes tienen balcón privado.


Si como acabo de mencionar Oceania Cruises se mueve entre la difusa frontera existente entre el segmento "premium" y el "luxury" no cabe duda de que la naviera del Silver Wind, Silversea Cruises, es uno de los pesos pesados de esta última categoría. Fundada en 1992 por la familia romana Lefebvre, la compañía con sede en Mónaco orientó su producto desde el principio hacia el sector más exclusivo del mercado ofreciendo una experiencia de máximo lujo a bordo de sus buques en los que todo está incluído (y cuando digo todo, es todo) y que se caracteriza por un alto grado de personalización hacia cada pasajero, una experiencia culinaria que roza lo sublime y unos  itinerarios que incluyen escalas poco frecuentes. Baste como ejemplo el recorrido que estos días realiza el Silver Wind, en el que aparecen  puertos no muy frecuentados por naves de cruceros.


Lujo a raudales a bordo, un servicio muy esmerado e itinerarios fuera de lo común son algunas de las señas de identidad de Silversea.


El Silver Wind fue el segundo buque que entró a formar parte de su flota, en enero de 1995, tan sólo unos meses después de iniciar operaciones con su primer buque, su gemelo Silver Cloud (que por cierto tendremos mañana en la ciudad). Hoy en día pueden no llamarnos la atención pero a mediados de la década de los 90 se trató de dos unidades ciertamente revolucionarias que destacaban en muchos aspectos, entre ellos por el hecho de que más del 80% de sus suites (no hay camarotes al uso) lleven terraza privada, un aspecto que en aquella época no era tan demandado y  en el que los de Silversea supieron anticiparse a lo que más tarde acabaría convirtiéndose en tendencia en la industria. De todas maneras ahondaré algo más en el diseño revolucionario de estos barcos en la entrada que le dedicaré al Silver Cloud con motivo de su inminente visita a la ciudad.


Una de los cambios más radicales sufridos por el Silver Wind en sus 23 años de vida marinera tuvo lugar a finales de 2008 con la adición de un spa panorámico a proa de las cubiertas 8 y 9. En la foto podemos ver la superficie acristalada de esta nueva instalación (marcada con las flechas).


Volviendo a la jornada del sábado nuestros protagonistas cerraron su visita a A Coruña a media tarde. El primero en reanudar viaje fue el Marina que a las cinco de la tarde zarpaba rumbo a  tierras vascas. Con esta visita el buque de Oceania Cruises da por concluída su presencia pàra este año en la rada herculina pero aún tendremos una nueva oportunidad de verlo por aguas del golfo ártabro ya que el próximo 4 de octubre tiene una escala programada en la ciudad de Ferrol.


Detalle de la popa del Marina. Uno de sus rasgos más destacados es su "exótico" puerto de registro, Majuro. Se trata de la capital de las Islas Marshall, un archipiélago ubicado en la Micronesia y que constituye uno de los países más jóvenes de Oceania pues obtuvo su independencia de los EEUU en 1990.


Apenas 45 minutos después de que el Marina zarpase, el Silver Wind hizo lo propio y tras soltar amarras y doblar el dique de abrigo aumentó revoluciones para poner proa al norte con rumbo a la localidad gala de Saint Malo, en la Bretaña francesa. Próxima parada en aguas de Marineda para la lujosa nave de Silversea: el 21 de septiembre.





Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


domingo, 28 de mayo de 2017

Tras una cortina de agua



(Foto: José R. Montero)


 En uno de los años más secos que por desgracia recuerdo una de las consecuencias que esta preocupante sequía tiene sobre la fotografía naval es que ya no recuerdo la última vez en la que realicé una sesión fotográfica pasada por agua, y en parte se echa de menos eso de estar maldiciendo a los elementos mientras haces contorsionismo para coordinar movimientos de cámara y paraguas a fín de conseguir una imagen medianamente decente. La tan necesaria lluvia hizo acto de presencia (¡por fín!) este pasado viernes coincidiendo con la visita de los buques Costa Magica y Nautica de manera que aquellos "afotadores" que quisieron inmortalizar a los barcos a su llegada a la dársena herculina (servidor no pudo) no les quedó otra manera que hacerlo tras una cortina de agua. La entrada de hoy protagonizada por estos dos navíos va dedicada a los valientes que en esta ocasión, además de madrugar, les tocó mojarse en el sentido más estricto de la palabra.


Así de mal pintaba la mañana del viernes.
(Foto: José R. Montero)


Sobre las siete y media de la mañana el Nautica se encontraba ya en plena maniobra de atraque en aguas interiores del puerto herculino. Dicha maniobra resultó más compleja que otras veces al estar fijado su punto de atraque en el menos habitual para estas naves muelle de Calvo Sotelo Sur si bien las reducidas dimensiones del navío unido a su excelente maniobrabilidad (y al buen hacer del práctico de turno, que también hay que decirlo) convirtieron esta circunstancia en mera anécdota. A bordo del buque de la naviera Oceania Cruises llegaron a A Coruña unos 600 pasajeros que realizan estos días un crucero de 8 noches de duración con salida desde Lisboa y escalas en Leixoes, A Coruña, Bilbao, San Juan de Luz, Burdeos, Le Verdon y Southampton, siendo este puerto del sur de Inglaterra el punto de finalización de la ruta el próximo 1 de junio. Los precios para esta singladura a bordo del Nautica no están al alcance de cualquier bolsillo; como buena naviera del sector premium-lujo Oceania Cruises ofertaba los pasajes desde los 2.750 euros correspondientes al alojamiento más sencillo, hasta los 6.000 euros pedidos por ocupar una suite.


Llegada del Nautica. Oscuridad y lluvia fina.
(Foto: José R. Montero)


El megacrucero Costa Magica por su parte tomaba práctico a las 08:30 horas para atracar media hora más tarde en las instalaciones coruñesas sin que en todo este tiempo la lluvia diera ni el más mínimo respiro a los sufridos afotadores navales. A los 272 metros de eslora del enorme navío de bandera italiana le correspondieron en exclusiva la totalidad del muelle de trasatlánticos donde quedó amarrado tras virar a la altura del Castillo de San Antón. Es la primera escala del año para este buque italiano propiedad de la famosa Costa Cruceros, naviera no muy dada a incluír a nuestra ciudad dentro de los itinerarios de los buques que componen su flota pero que de vez en cuando se dejan ver por nuestras aguas. De todos ellos (en la actualidad son 15) el Magica es de los más habituales. Procedente al igual que en el caso del Nautica del puerto de Leixoes, el navío transalpino llegó a aguas de Marineda con unos 2.500 pasajeros a bordo.


Maniobra de entrada del Costa Magica. Lluvia a barrer.
(Foto: José R. Montero)


El itinerario que estos días realiza el Costa Magica es un crucero de 12 días de duración (13 para los que habían embarcado el día anterior en Civitavecchia) con salida desde el puerto italiano de Savona y escalas en Marsella, Tánger, Cádiz, Lisboa, Leixoes, A Coruña, Le Havre, Zeebrugge (el puerto de Brujas), Bremerhaven y Amsterdam, donde finalizará el viaje y donde quedará posicionado el navío estableciendo su base de cruceros en la capital de los Países Bajos hasta principios de septiembre, fecha en la que volverá de nuevo al Mediterráneo. Será durante este viaje de vuelta al "Mare Nostrum" cuando el Costa Magica vuelva a recalar en nuestra ciudad; más concretamente el 12 de septiembre.


El Costa Magica no es de los cruceros más habituales en A Coruña.


Ahí van unos datos sobre los protagonistas de la jornada del viernes, empezando por el Nautica. Construído en los prestigiosos astilleros franceses Chantiers de l´Atlantique de la ciudad de Saint Nazaire y puesto en servicio en febrero de 2000 con el nombre de R Five para la ya difunta Renaissance Cruises, el actual Nautica es un buque de tamaño medio-pequeño de 30.277 toneladas de registro bruto y unas dimensiones principales de 181 metros de eslora, 25´5 metros de manga y un calado de 5´9 metros. En sus 11 cubiertas, 9 dedicadas en exclusiva al pasaje, el barco puede albergar a un total de 824 pasajeros en capacidad máxima en sus 342 camarotes, de los cuales dos tercios presentan la tan demandada terraza privada. Como pasa en la mayoría de unidades de este tipo el Nautica tiene buques gemelos, pero no uno ni dos sino ¡¡siete!! que se diseminaron por varias navieras cuando su propietaria original quebró a finales de 2001. Oceania Cruises posee además de a nuestro protagonista de hoy, al Regatta, al Sirena y al Insignia. Éste último visitará A Coruña la próxima semana.


En poco más de una semana visitarán la ciudad hasta tres buques de la naviera Oceania Cruises: el Nautica (en la foto), su gemelo Insignia y el Marina.
(Foto: J. Daniel Díaz)


Como dije anteriormente Costa Cruceros (o Costa Crociere en su lengua original) no es muy dada a visitar A Coruña con sus barcos pero el Costa Magica debe de ser de los más conocidos por aquí; no obstante debutó en nuestra ciudad en mayo de 2009, hace ya la friolera de 8 años. Aquel año el Magica se convirtió en el buque más grande del año en tocar el puerto coruñés gracias a sus 102.587 toneladas de registro bruto; en 2017 su presencia sólo le valdrá para ocupar a final de año el puesto número 10 entre los gigantes del mar que se pasaron por la ciudad, lo que habla a las claras del radical proceso de gigantización sufrido por el sector en tan corto período de tiempo. Construído en los astilleros Fincantieri y puesto en servicio en noviembre de 2004, el Costa Magica es el quinto y último componente de la Destiny Class, una serie de buques basados en el diseño original del ex-Carnival Destiny (actualmente llamado Carnival Sunshine) y cuyas unidades se reparten entre las navieras Carnival Cruise Line y Costa Cruceros (subsidiaria de la anterior). Sobre el diseño de esta clase se proyectó la siguiente generación de buques de la naviera italiana, la Concordia Class, cuya primera unidad fue el malogrado Costa Concordia, hoy en proceso de desguace.


Esta foto corresponde a la escala inaugural del Costa Magica en el puerto coruñés el 15 de mayo de 2009. La nave apenas ha variado su aspecto exterior desde entonce,  no así el muelle de trasatlánticos donde ahora existe una nueva terminal de pasajeros sustituyendo a la "caseta" que había anteriormente y que podemos ver en la instantánea.


La lluvia decidió dar una tregua por la tarde y las maniobras de salida del dúo de naves fueron bastante más vistosas que las realizadas a su llegada a la ciudad. El primero en abandonar la ciudad fue el Nautica, que a las cinco de la tarde abandonaba el puerto herculino poniendo rumbo al de Bilbao. La próxima visita programada en A Coruña para el buque de la naviera Oceania Cruises será el 26 de septiembre.


El Nautica zarpó a las cinco de la tarde. La climatología durante las maniobras de salida de ambas naves  fue completamente opuesta a la de por la mañana.
(Foto: J. Daniel Díaz)


El Costa Magica por su parte prolongaba su estancia una hora más, hasta las seís de la tarde, aunque no fue hasta 20 minutos después cuando el buque italiano comenzó a arriar cabos para iniciar la maniobra dde desatraque. Una vez doblado el dique el megacrucero aumentó la velocidad y puso proa a aguas francesas. Por A Coruña volveremos a ver su inconfundible chimenea amarilla a mediados de septiembre.


Rumbo a Le Havre.
(Foto: J. Daniel Díaz)


No quisiera terminar la entrada sin agradecer a aquellos que me han ayudado a ilustrarla con sus estupendas instantáneas: son J. Daniel Díaz (a él pertenecen las fotos de la salida de ambos buques) y Jose Montero (las de la llegada).  Una especial mención a este último por las difíciles condiciones a las que se tuvo que enfrentar para poder obtener las fotos que pueden ver en el post.


Madrugón y mojadura: ¡ésto si que es afición a la fotografía naval!.
(Foto: José R. Montero)



viernes, 26 de mayo de 2017

Agárrense que vienen curvas





El mes crucerístico por antonomasia en nuestra ciudad encara su recta final con unos números que hasta ahora (16 escalas) son más que notables pero que no son nada si los comparamos con lo que está por venir. "Por la proa" se avecina una semana de locura con un total de 10 atraques previstos en apenas 7 días. Mayo dió comienzo a su traca final de escalas y lo hizo a lo grande; con la visita ayer del Independence of the Seas.


Independence-A Coruña: un binomio que ya es un clásico.


Toda una rareza para cualquier navío de pasaje pero lo habitual para este espectacular barco, el Independence of the Seas se plantó en las proximidades de la Torre de Hércules sobre las once de la mañana a la espera de tomar el práctico que se encargaría de conducirlo a su punto de atraque en el muelle de trasatlánticos. Procedente de Funchal, en el archipiélago portugués de Madeira el archiconocido buque de la naviera norteamericana Royal Caribbean trajo en esta ocasión a A Coruña a 3.896 pasajeros. Ahí es nada.


 Cuestión de tamaños: La lancha de prácticos "haciéndole sombra" al Independence of the Seas a su llegada a la ciudad.


Pese a contar con una climatología más propia del verano durante toda su estancia en tierras herculinas la visita tuvo un cariz triste para los pasajeros que viajan a bordo del Independence ya que la parada en A Coruña es la última de la singladura, un crucero de 12 noches de duración iniciado el pasado 15 de mayo en el puerto de Southampton y que ha llevado a este grupo de afortunados cruceristas a visitar Vigo, Lisboa, Arrecife, Gran Canaria, Tenerife y la mencionada escala en Funchal antes de recalar en la urbe herculina. En la mañana del sábado los pasajeros desembarcarán de nuevo en Southampton dando por finalizadas sus vacaciones de ensueño de casi dos semanas.




Al principio de la entrada comentaba que el protagonista del post de hoy supone el inicio a una semana de frenética actividad crucerística en la dársena herculina, un comienzo a lo grande dada la gran envergadura de este buque y nunca mejor dicho; se trata de hecho del buque de cruceros más grande que nos visitará este año gracias a sus sobrecogedoras cifras: 154.407 toneladas de registro bruto y 339 metros de eslora, que lo colocan en lo más alto del ránking de colosos que en 2017 atracarán en la ciudad superando al mastodóntico Britannia de la P&O (143.000 T.R.B. y 330 metros de largo) y al inédito por estas aguas MSC Preziosa (140.000 T.R.B. y cinco metros y pico más "corto" que el Independence).


El Independence OTS supera en tamaño al mismísimo Britannia, tanto en volumen como en eslora.


Claro que lo realmente complicado sería superarle: si clasificamos la flota mundial crucerística por su tamaño encontraremos que a día de hoy el Independence OTS ocupa el puesto 11 del ránking (en unos días perderá un puesto cuando entre en servicio el MSC Meraviglia). Pese a estos números no es la nave de cruceros más grande que haya atracado en el puerto coruñés a lo largo de su historia, si bien es cierto que el Independence ostentó este récord durante 55 meses, desde su debut en aguas de Marineda allá por noviembre de 2010 hasta junio del 2015 cuando su compañero de flota Anthem of the Seas le arrebató el cetro de gigante.




Resulta curioso que pese a su colosal tamaño el Independence of the Seas no impacta visualmente como antaño, al menos a los que frecuentamos la costa para ver e inmortalizar la llegada y salida de estos leviatanes. Ésto se debe a sus continuas visitas a la ciudad y es que se trata de uno de los buques de cruceros que más veces ha recalado en toda la historia del puerto herculino. Tras su espectacular debut a finales de 2010 en los dos ejercicios siguientes nuestro protagonista de hoy se hinchó a hacer visitas a nuestro puerto, con unas 10-12 escalas por año, algo inédito hasta esa fecha. A partir de 2013 ligeras modificaciones en las rutas de su naviera motivaron un descenso acuasado de sus recaladas. Tras un año sabático en 2015 por un cambio en sus itinerarios el buque volvió a visitar la ría herculina desde finales del pasado año y en 2017 compartirá protagonismo con el algo más pequeño Navigator of the Seas como insignes representantes de la naviera Royal Caribbean en A Coruña.


Este año el pabellón de Royal Caribbean en aguas herculinas estará defendido por el Independence y por el Navigator of the Seas. En  la foto podemos ver como un miembro de la tripulación realiza trabajos de  mantenimiento en la chimenea del buque adurante la llegada de éste a la rada coruñesa.


Tras unas breve estancia que no llegó a las 8 horas, el Independence of the Seas inició la maniobra de desatraque minutos antes de las seis y media soltando amarras y apartándose lentamente del muelle para posteriormente realizar un giro de 180 grados a la altura de los pantalanes del muelle petrolero, una operación que fue seguida con gran expectación por multitud de curiosos que se encontraban en esos momentos por la zona del Parrote y aledaños. Tras concluír la maniobra el megacrucero aumentó revoluciones y puso proa a tierras británicas. Al Independence of the Seas le restan antes de acabar el año tres escalas más en aguas de Marineda, estando su próxima visita fijada para el 27 de junio.


Entre faros: La Torre de Hércules por la banda de estribor y el faro de Mera por babor.



Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


martes, 23 de mayo de 2017

Futuro explorador





Mayo continúa con el goteo imparable de escalas de buques de cruceros en nuestra ciudad. Sin ir más lejos ayer era el turno del que fuera iniciador de la saga de los "mein schiffs", el Mein Schiff 1, que permaneció unas horas en la ciudad para disfrute de sus pasajeros... y por qué no decirlo también de los coruñeses.


El protagonista de hoy en el blog es un navío que no oculta su identidad.


Madrugó el Mein Schiff 1 en su llegada a A Coruña. Minutos después de las siete de la mañana se encontraba ya maniobrando en aguas interiores del puerto para atracar dando atrás en el muelle de trasatlánticos. En esta ocasión a bordo de la nave germana propiedad de TUI Cruises llegaron unos 1.700 pasajeros, casi todos ellos de nacionalidad alemana, el mercado para el cual opera esta compañía.




El itinerario que realiza estos días el Mein Schiff 1 y que lo trajo por unas horas al puerto herculino es un crucero de 11 noches de duración que partió de Palma de Mallorca el pasado día 17 y que realizó escalas en Cádiz, Lisboa y Leixoes antes de tocar aguas gallegas. Tras partir de A Coruña el buque se detendrá en Le Havre (para visitar París), Zeebrugge (el puerto de la ciudad belga de Brujas), Amsterdam y Hamburgo, punto y final de la presente singladura y desde donde partirán la próximas rutas del Mein Schiff 1 de aquí hasta mediados de agosto.


Detalle de la proa del Mein Schiff 1.


No tan habitual por nuestras aguas como su casi idéntico hermano, el Mein Schiff 2, nuestro protagonista de hoy fue, como delata su nombre, el primer buque de la naviera TUI Cruises, una joint venture entre el gigante turístico alemán TUI AG y la naviera norteamericana Royal Caribbean fundada en 2009 con la intención de ofrecer un producto premium para el mercado alemán, el más pujante de toda Europa. Para el inicio de sus operaciones Royal Caribbean transfirió desde una de sus marcas, Celebrity Cruises, el buque Celebrity Galaxy a la nueva compañía, que lo rebautizó como Mein Schiff tras adecuarlo con una extensa reforma a los gustos centroeuropeos. Se trata de un buque que acaba de cumplir las dos décadas de vida, construído en su día  en los astilleros Meyer Werft de Papenburg (Alemania). Tiene un registro bruto de 77.713 toneladas y unas dimensiones principales de 264 metros de eslora, 32´2 metros de manga y un calado de 7´7 metros y en sus 10 cubiertas de pasaje puede albergar a 1.924 pasajeros en alojamiento normal a los que hay que sumarles su dotación, formada por 780 personas. El Mein Schiff 1 navega actualmente bajo pabellón maltés.




Perfectamente consolidada en el mercado, TUI Cruises se encuentra ahora en un ambiciosísimo proceso de expansión con la adición de 6 unidades de nueva construcción en el corto espacio de 6 años. Ésto supondrá las salida de su flota de las unidades más viejas y la primera en hacerlo será precisamente el Mein Schiff 1. Su destino también se conoce desde hace unas semanas.


El Mein Schiff  1 cambiará de aires a medio plazo.
(Foto: José R. Montero)


A finales del mes de marzo conocíamos la noticia de que el actual Mein Schiff 1 sería transferido a la naviera Thomson Cruises (perteneciente al grupo TUI) y que sería rebautizado como TUI Explorer, convirtiéndose así en el buque insignia de esta naviera orientada al mercado británico. El movimiento se enmarca dento del plan expansivo en el que se encuentra inmersa la compañía inglesa con una renovación integral de su flota; de momento cuenta con dos nuevos fichajes: los buques TUI Discovery y TUI Discovery 2 (ex-Splendour of the Seas y ex-Legend of the Seas respectivamente). Nuestro protagonista de hoy será el siguiente en sumarse a la disciplina de Thomson Cruises y portará sus nuevos colores a partir de mayo de 2018.


Imagen por ordenador del aspecto que lucirá el actual Mein Schiff 1 en su próxima etapa como buque de la flota Thomson Cruises.
(Fuente: Thomson Cruises)


Tras pasar más de 10 horas atracado en la ciudad finalmente el Mein Schiff 1 soltó amarras a las seis de la tarde para poner rumbo a su siguiente destino, el puerto de Le Havre. Aún tendremos una nueva oportunidad de ver a este vistoso navío en A Coruña antes de que termine el año: será si no se tuercen los planes el próximo 24 agosto y tendrá el aliciente de ser la última escala en la urbe herculina con su actual nombre y aspecto. Agradecimientos a mi buen amigo José R. Montero del que he tomado prestadas varias fotos de la maniobra de salida del Mein Schiff 1 para ilustrar el post.


A media tarde el Mein Schiff 1 se despidió de A Coruña... hasta finales de agosto.
(Foto: José R. Montero)



Salvo las que así lo indican las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.