lunes, 23 de abril de 2018

La guinda germana





El coqueto Hamburg puso con su visita en el día de ayer el colofón a la semana crucerística en el puerto coruñés, 7 días que supusieron el pistoletazo de salida a la temporada alta de cruceros en A Coruña, que comprende desde mediados de abril a mediados de octubre. La semana tuvo además un claro acento alemán con la visita el jueves del buque AidaDiva.


Llamándose Hamburg sólo podía ser alemán...


Minutos después de las siete de la mañana el Hamburg asomaba por las inmediaciones del Castillo de San Antón presto a dirigirse a su amarre asignado en el muelle de trasatlánticos. A bordo de la nave de bandera bahameña llegaron a la ciudad unos 300 pasajeros, en su mayoría de nacionalidad alemana, y que estos días disfrutan de un crucero de 10 días de duración iniciado el pasado viernes en Lisboa y que realizará escalas en Leixoes (puerto usado por los buques de cruceros para visitar Oporto), A Coruña, Santander, Burdeos, Brest y Cherburgo antes de poner fin a la ruta en el puerto de Hamburgo el próximo día 29. Los precios para esta travesía partían desde los 1.349 euros correspondientes a un camarote interior hasta los 4.449 euros de las suites con balcón situadas en la cubierta 4.




El Hamburg no es de los buques de pasaje más conocidos en la ciudad herculina pero tampoco es una novedad en nuestras aguas ni mucho menos; aquí debutó en 1999 cuando aún portaba su nombre original de C. Columbus y operaba para los intereses de la Hapag-Lloyd en régimen de chárter de 15 años de duración ya que el navío pertenece al consorcio bávaro Conti Holding GmbH & Co. KG. Construido en el año 1997 en los astilleros alemanes MTW situados en la ciudad de Wismar, nuestro protagonista de hoy es un buque  de 14.903 toneladas de registro bruto, 144´1 metros de eslora, 21,5 metros de manga y un calado de 5´15 metros que navega bajo pabellón  de Bahamas. En el aspecto mecánico el buque cuenta con 4 motores diesel Wärtsila 6L32 que producen los 10.560 KW encargados de mover las dos hélices que impulsan al Hamburg hasta los 18´5 nudos de velocidad máxima. En sus 6 cubiertas dedicadas en exclusiva al pasaje la nave puede albergar a 408 pasajeros en doble ocupación y su tripulación la componen 170 personas.


En sus comienzos el Hamburg operó para la también germana Hapag-Lloyd bajo el nombre de C. Columbus. En su anterior etapa comercial visitó en varias ocasiones nuestra ciudad como la de esta imagen, correspondiente a una escala realizada en mayo de 2011.


Tras finalizar su relación contractual con Hapag-Lloyd en mayo de 2012 el C. Columbus inició una nueva aventura comercial, también en régimen de alquiler, con Plantours Kreuzfahrten, un touroperador con sede en la ciudad germana de Bremen dedicado a operar cruceros oceánicos y también fluviales orientados hacia el mercado alemán y que hasta la incorporación del Hamburg operaba con el pequeño buque Vistamar.


El Hamburg opera en la actualidad para Plantours en régimen de chárter.


Tras pasar buena parte del día atracado en las instalaciones herculinas, finalmente el Hamburg se hizo de nuevo a la mar cuando el reloj señalaba las séis y media de la tarde poniendo rumbo a Santander. El pequeño buque teutón fue el encargado en el día de hoy de inaugurar la temporada crucerística en la urbe cántabra con una escala que supuso además su debut en la dársena de Maliaño. De momento Plantours no ha anunciado más escalas en nuestra ciudad para su único buque oceánico en lo que resta de año.


A media tarde el Hamburg partió rumbo a tierras cántabras.


Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


viernes, 20 de abril de 2018

Comienza el baile





El buque AidaDiva, de la naviera Aida Cruises visitó la ciudad por unas horas en el día de ayer como parte de su actual itinerario. Su escala es reseñable no por ser la primera que una nave de cruceros hace en la ciudad en el presente ejercicio (con ésta llevamos ya 8) pero sí porque supone el pistoletazo de salida a la temporada alta de cruceros que en A Coruña comprende el período que transcurre entre mediados de abril a mediados de octubre. Comienza el baile de cruceros en aguas herculinas.


Hoy en el blog le echamos un ojo al AidaDiva.


Como suele ser habitual en los buques de la naviera Aida Cruises el Diva se plantó en la urbe herculina a primerísima hora de la mñana y cuando el reloj marcaba las siete maniobraba ya para atracar en el muelle de trasatlánticos con giro en aguas interiores incluído. Los dos mil y pico largo de pasajeros que van a bordo del buque germano se encuentran realizando estos días un crucero de 13 noches de duración que partió el pasado día 13 del puerto de Gran Canaria y que los llevará hasta tierras germanas no sin antes visitar Arrecife, Cádiz, Lisboa (de donde procedía a su llegada a nuestra ciudad), Dover, Le Havre (habitual parada de los cruceros para visitar París), Amsterdam y Gotemburgo. El desembarco final tendrá lugar en la dársena de Warnemunde. Como véis se trata de un itinerario muy atractivo y que salía muy bien de precio: desde 799 euros por persona para un camarote interior y desde 999 si lo queríamos con balcón.


Jugando al escondite: Detrás del buque del Instituto Español de Oceanografía Ramón Margalef y perfectamente camuflado se intuye la silueta del AidaDiva atracado en el muelle de trasatlánticos.


Pese a que pocos coruñeses quedarán a los que la silueta de este buque no les resulte familiar lo cierto es que el AidaDiva es de los integrantes de la flota Aida que menos visitas han realizado a nuestra ciudad. Si su cara nos resulta archiconocida es porque el AidaDiva forma parte de la Sphinx-Klasse ("Clase Esfinge"), una prolífica serie de 7 navíos cuasigemelos basados todos ellos en un mismo proyecto inicial y del que nuestro protagonista de hoy fue la primera unidad que vio la luz, allá por el 2007. Tras él llegaron los AidaBella (su único gemelo exacto), Luna, Blu, Sol, Mar y Stella, todos ellos presentes en alguna ocasión en la ría coruñesa. De hecho el AidaLuna tenía prevista una escala hoy en A Coruña pero finalmente ésta se anuló por cambios en el itinerario. El gemelo del Diva, el Bella sí nos visitará en unos días.


Los "Aidas" son más alemanes que el chucrut sin embargo lucen bandera italiana  (por pertenecer a Costa Cruceros) aunque en la foto no veamos la tricolor transalpina. Al Diva en este caso lo delata su puerto de registro bajo su propio nombre: Génova.


Orientado en exclusiva al mercado germano, el AidaDiva es un buque de 68.500 toneladas de registro bruto que presenta unas dimensiones principales de 251´7 metros de eslora, 32´2 metros de manga y un calado de 7´5 metros. En sus 13 cubiertas de pasaje puede albergar a 2.500 pasajeros en capacidad máxima a los que hay que sumar a su tripulación compuesta por 646 personas. Fue construído en los astilleros Meyer Werft de la ciudad de Papenburg (Alemania) y su coste estimado fue de 315 millones de euros. El diseño del AidaDiva supuso en su momento una ruptura con muchos de los cánones establecidos en la industria crucerística; basta como ejemplo de ésto uno de sus rasgos más distintivos, el Theatrium, un espacio de unos 3.000 metros cuadrados a medio camino entre un teatro convencional y un atrio situado en la zona central de la nave y que cuenta con unas espectaculares vistas al exterior gracias a sus paredes totalmente acristaladas.


 Sin lugar a dudas el principal rasgo externo de los Sphinx-Klasse (aparte de ir maquillados como una puerta, claro) es la zona acristalada en la parte central y a ambos costados de la nave y que se corresponde con el Theatrium.


Tras una estancia de casi 12 horas a las seis y media de la tarde y puntual como un reloj el Diva comenzó a separarse lentamente del muelle de trasatlánticos y tras avanzar por aguas interiores y doblar el dique de abrigo aumentó revoluciones poniendo proa al norte rumbo a su siguiente destino, el puerto de Dover. Sin más visitas en la ciudad en lo que resta de 2018 despedimos al AidaDiva hasta el próximo año en el que volverá a dejarse caer por el golfo ártabro; será el 12 de abril de 2019.


Rumbo a Dover.



Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

jueves, 5 de abril de 2018

Britannia sólo hay uno





Abril empieza a lo grande (y nunca mejor dicho) en los muelles coruñeses; el colosal Britannia ha sido el encargado de abrir el mes crucerístico este pasado lunes con su escala de 11 horas de duración, la primera de las ocho que presumiblemente se producirán en nuestra ciudad de aquí al día 30.


Escala de postín en la dársena herculina el pasado lunes protagonizada por el formidable Britannia.


A primera hora de la mañana y con la ciudad todavía en penumbra el megacrucero de la naviera P&O se acercaba lentamente a su punto de amarre situado en el habitual muelle de trasatlánticos, donde el navío de bandera inglesa atracó dando atrás después de un giro de 180 grados en la zona próxima a la terminal de petroleros. A bordo del Britannia llegaron a A Coruña ene sta ocasión 3.890 pasajeros, en su gran mayoría británicos, que estos días realizan un crucero de una semana de duración iniciado el pasado viernes en el puerto de Southampton y que efectuará escalas en Cherburgo, puerto de procedencia de la nave a su llegada a nuestra ciudad, A Coruña, Gijón y Bilbao antes de regresar a tierras inglesas el día 6. El precio de un pasaje para esta singladura partía de los 780 euros correspondientes a un camarote interior.


(Foto: Manuel Candal)


Siempre es una gran noticia recibir en nuestro puerto al Britannia; no sólo por el evidente beneficio económico que supone que un buque de su porte, con más de 5.200 personas a bordo entre pasaje y tripulación recale por unas horas en la ciudad, sino también por el espectáculo que supone verlo navegar y maniobrar en aguas de la ría. Atracado el buque británico acentúa aún más si cabe su descomunal tamaño, que hace de mirar hacia sus cubiertas superiores mientras paseamos a su costado un peligroso ejercicio para nuestras cervicales. Visto desde la distancia el Britannia incluso podría confundirse con un edificio más de la fachada marítima coruñesa.


El imponente tamaño del Britannia, con sus 19 cubiertas, asombra a cualquiera.


Expresadas en números sus medidas dejan con la boca abierta: El Britannia es un buque de 143.730 toneladas de registro bruto con unas dimensiones principales de 330 metros de eslora, 44 metros de manga, un calado de 8´3 metros y una vertiginosa altura que alcanza los 70´67 metros desde la línea de flotación hasta el "top" de la chimenea. Estas cifras convierten al Britannia en el 22º barco de cruceros más grande del mundo en términos de volumen, un dato realmente destacable pese a que desde su debut, producido en marzo de 2015, ha caído un total de 11 puestos en este ránking. Sin ir más lejos en los últimos días nuestro protagonista de hoy  ha descendido una posición superado por el recientemente estrenado Symphony of the Seas que acaba de proclamarse como la nave de pasaje más grande de todos los tiempos. La caída continuará en la próximas semana con la llegada del Norwegian Bliss que dejará al Britannia momentaneamente en el vigésimotercer lugar en el listado de colosos del mar. De lo que no cabe duda es de que el Britannia es el navío insignia de la P&O, aunque esta afirmación por muy cierta que sea, tiene ya fecha de caducidad y está bastante próxima.


El Britannia es el buque insignia de la naviera P&O... por el momento.


Carnival, compañía matriz de P&O, tiene grandes planes de futuro para la naviera británica y hace ya varios meses anunció la incorporación de un futuro buque de nueva generación a lo largo de 2020 y que será la tercera unidad de esta nueva clase (todavía sin nombre) tras los debuts del AidaNova a finales de este año y del Costa Smeralda en 2019. Se tratará de un navío propulsado por gas natural licuado, de 183.900 toneladas de registro bruto y capacidad para 5.000 pasajeros, o lo que es lo mismo un buque un 25% mayor en tamaño al Britannia. Ésta no será la única novedad de P&O; hace unas semanas un portavoz de Carnival anunciaba la construcción de una segunda unidad y que verá la luz en 2022. Ambos se construirán en la factoría de Meyer Werft, en Papenburg (Alemania). La aparición de esta nueva generación de buques tendrá como daño colateral para el Britannia la mencionada pérdida de su honorífico título como buque insignia de la compañía pero a cambio nuestro protagonista de hoy podrá presumir de ser un buque único, sin unidades gemelas sólo comparable a sus 3 primos hermanos de Princess Cruises, los Royal, Regal y Majestic Princess que si bien parten del mismo diseño, difieren externamente tanto en colores corporativos como en ciertos elementos puntuales (las dos chimeneas son exclusivas del Britannia por ejemplo) así como en su configuración interior.


Esbozo del aspecto que tendrá el futuro buque insignia de la naviera P&O y que verá la luz en 2020. 2 años después llegará un buque gemelo a éste.
(Foto: P&O Cruises)


Volviendo al pasado lunes el Britannia dio por concluída su escala en la ciudad a las 6 de la tarde, con una media hora de retraso sobre el horario previsto. Tras superar el dique de abrigo el descomunal crucero puso proa al norte con rumbo a su próximo destino, la dársena de Gijón. Si no se producen cambios de última hora el 23 de mayo el Britannia realizará la segunda de las 6 escalas que tiene previsto hacer a lo largo el presente año en la bahía herculina.


El Britannia regresará a A Coruña a finales del mes que viene.
(Foto: Manuel Candal)



Agradecimientos a mi amigo y habitual colaborador Manuel Candal por su participación en la entrada de hoy con sus estupendas fotos.



Salvo las que así lo indican, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


miércoles, 28 de marzo de 2018

Habitual y futuro habitual



(Foto: José Luís Porta)


El pasado lunes tuvo lugar en los muelles coruñeses una nueva escala crucerística doble, la segunda del año tras la protagonizada a principios de enero por los ingleses Oceana y Queen Elizabeth. En esta ocasión los integrantes del dúo fueron los buques Balmoral y MSC Magnifica, todo un habitual coruñés y otro que va camino de serlo respectivamente.


Lunes de cruceros con dos protagonistas, los buques MSC Magnifica (en primer plano) y Balmoral (al fondo).
(Foto: Manuel Candal)


El MSC Magnifica fue el primero en hacer acto de presencia en la ría herculina y a las 08:30 horas se encontraba ya en plena maniobra de atraque al muelle de trasatlánticos, con reviro incluido a la altura de la terminal de petroleros. A bordo del buque de la naviera italiana MSC Cruceros llegaron a la ciudad 2.200 turistas procedentes de Leixoes, la dársena utilizada por los buques de cruceros para que sus pasajeros visiten la bellísima ciudad de Oporto.


Majestuosa estampa del MSC Magnifica surcando la ría coruñesa con las primeras luces del día.
(Foto: José Luís Porta)


Con el Magnifica fijando aún sus cabos a los norays del muelle de trasatlánticos apareció el Balmoral tras el castillo de San Antón exigiendo su cuota de protagonismo. El buque de Fred. Olsen Cruise Lines llegó a la dársena herculina procedente de Southampton, punto inicial de una ruta de 10 noches que llevará a los cruceristas que viajan a bordo del navío inglés a visitar además de A Coruña, Oporto, Funchal y Lisboa antes de regresar al punto de inicio. El Balmoral amarró en el muelle de Calvo Sotelo Sur y trajo en esta ocasión a nuestra ciudad a unos 1.200 cruceristas.


El Balmoral se vio obligado a atracar en Calvo Sotelo Sur ante la falta de espacio en trasatlánticos.
(Foto: José R. Montero)


A estas alturas el Balmoral no necesita presentación; Aquellos que sigáis el blog o que acostumbréis a informaros sobre la presencia de cruceros en la ciudad sabréis que este buque es uno de los más habituales en el calendario crucerístico coruñés desde que se integrara en la flota de la naviera británica de la cual es su buque insignia. Precisamente hace unas semanas se cumplió el décimo aniversario de la incorporación del Balmoral a la flota de Fred. Olsen y de su escala inaugural en nuetros muelles. Con tal motivo publiqué un post repasando todo lo que ha dado de sí esta década en la que este elegante navío nos ha visitado en incontables ocasiones, a veces llegando a las 5 escalas por año.


(Foto: José R. Montero)


El caso del MSC Magnifica es algo distinto puesto que sin ser nuevo en la plaza (debutó en septiembre de 2012) resulta bastante más desconocido que su compañero de amarre del pasado lunes, pero eso cambiará en 2018 ya que este año la naviera MSC ha apostado fuerte por A Coruña como destino europeo para sus buques programando hasta 12 escalas de sus navíos en la ciudad de aquí hasta finalizar el año. De ellas el MSC Magnifica será el que lleve el peso de las operaciones convirtiéndose con diferencia en el barco de cruceros que más recaladas realizará en la ciudad herculina con un total de 9.


El MSC Magnifica será uno de los grandes protagonistas del 2018 en A Coruña.
(Foto: J. Daniel Díaz)


La travesía que trajo al buque de bandera panameña hasta nuestra ciudad el pasado lunes era su crucero de reposicionamiento desde Brasil, donde ha pasado la temporada invernal, hasta el continente europeo donde establecerá su base de operaciones en Southampton hasta finales de octubre, A partir de ese mes el buque se posicionará en el Mediterráneo donde realizará íntegramente la campaña de 2019. El presente viaje del Magnifica es un crucero de 20 días entre Santos (Brasil) y la ciudad germana de Hamburgo, con paradas en Río de Janeiro, Buzios, Salvador de Bahía, Funchal, Oporto, A Coruña, Southampton y Le Havre. MSC brindaba a sus pasajeros la posibilidad de segmentar el recorrido realizando el embarque en Rio, Salvador de Bahía, Funchal o Leixoes. Precisamente para este último puerto supuso el estreno de su flamante nueva terminal de cruceros en este tipo de operativas, donde más de 200 turistas de nacionalidad brasileña que iban a bordo finalizaron su crucero y unos 250 portugueses iniciaron sus vacaciones.


(Foto: J. Daniel Díaz)


A primera hora de la tarde ambas naves iniciaron los preparativos para su partida de la ría herculina. El Balmoral zarpaba a las 16:30 horas poniendo rumbo a tierras portuguesas. El buque inglés se despide de A Coruña hasta el próximo 26 de noviembre, si bien tendremos la oportunidad de verlo surcando aguas del golfo ártabro mucho antes ya que la próxima semana tiene previsto hacer escala en Ferrol. A las 18:00 horas era el MSC Magnifica el que iniciaba su maniobra de desatraque para reemprender viaje rumbo al norte de Europa. Al "magnífico" navío italiano lo veremos de nuevo por aquí el próximo 8 de mayo.


...y en la próxima escala a ver si le acompaña el buen tiempo.
(Foto: José R. Montero)


Agradecimientos a todos los que han aportado sus estupendas fotos para la ilustración del post de hoy: mis amigos Manuel Candal, José Daniel Díaz, José Ricardo Montero y José Luís Porta.


domingo, 25 de marzo de 2018

El Rey se despide





Las escalas inaugurales, aquellas protagonizadas por buques hasta la fecha inéditos en la ciudad, suelen ser las que otorgan un mayor prestigio a las dársenas en donde se producen y las que solemos recordar en mayor medida en el balance final del año crucerístico. Pero tan importantes como éstas (y mucho más emotivas) son las despedidas; las protagonizadas por navíos que, por diversas circunstancias no volverán a visitar nuestros muelles. El caso del buque protagonista de hoy en el blog es de éstos últimos. Os hablo del Hanseatic que nos visitó el pasado jueves en la que supuso su última escala en aguas herculinas en su actual configuración.


Despedida del Hanseatic en A Coruña el pasado jueves.


Procedente de Lisboa el Hanseatic llegó a la ciudad minutos después de las siete de la mañana con unos 180 pasajeros a bordo, alemanes en su gran mayoría. Puede que por su aspecto y por su tamaño la estancia del navío de bandera bahameña  pasara completamente desapercibida para muchos pero una vez más las apariencias no nos deben llevar a engaño y es que hablar de este buque es hacerlo uno de los mejores barcos de su tipología y de la auténtica referencia dentro de los buques de expedición, sector cada día más en boga y en el que el Hanseatic es el único navío calificado con 5 estrellas,  pudiendo decir sin temor a equivocarnos que nos hallamos ante el auténtico "Rey de los Hielos". Y es que la nave que podéis ver en las fotos, con sus modestas dimensiones  de 123 metros de eslora y 8.378 toneladas de registro bruto, está certificado con la calificación E4 para navegar entre hielos, la más alta que puede obtener un buque de pasaje. Queda claro que este barco no es un crucero más entre los muchos que nos visitan.


El Hanseatic es un buque impresionante pese a que por su discreto tamaño podamos pensar lo contrario.


La biografía de este auténtica leyenda flotante daría para escribir varios posts pero por no explayarme demasiado remitiré a todos aquellos que quieran saber más sobre la vida obra y milagros (que también los hubo) del Hanseatic a las numerosas entradas que le he dedicado a lo largo de estos años en el blog con motivo de sus diversas escalas en la ciudad. El Hanseatic vio la luz en 1991 en los finlandeses astilleros Rauma y no lo hizo con su actual denominación sino con el nombre de Society Adventurer puesto que fue un encargo de la naviera germana Discoverer Reederei que no pudo llevar el proyecto a buen puerto por problemas económicos. El navío fue adquirido por Dirk Moldenhauer, fundador de la compañía Hanseatic Tours. Moldenhauer era un antiguo capitán de la  Hamburg Atlantik Line (HAL), una mítica naviera alemana de la época dorada de los grandes transatlánticos y cuando decidió fundar su propia compañía adquirió los derechos para poder  utilizar los colores corporativos de "su" antigua naviera,  además de poder usar la denominación "Hanseatic", nombre mítico en la navegación alemana, en su nueva aventura empresarial.


El Hanseatic como Society Adventurer. El buque lució esta imagen y este nombre a principio de su carrera pero por muy poco tiempo.
(Fuente: Länsi-suomi)


La carrera de Hanseatic Tours fue breve pero fructífera; en 1997 Hapag Lloyd absorbió la marca y el Hanseatic pasó a operar a las órdenes de la mítica naviera alemana (aunque sin ser la propietaria real del buque). En una decisión sorprendente Hapag decidió que el Hanseatic siguiera trabajando sin lucir los colores corporativos propios y durante varios años pudimos ver a nuestro protagonista de hoy con el que en su día fue el "uniforme de trabajo" de la legendaria HAL. En 2011 la lógica se impuso y el Hanseatic pasó a vestir el preceptivo traje de Hapag Lloyd de casco blanco y franjas azules y naranjas, pero aún así su antigua librea sigue presente junto al nombre de la nave, donde podemos ver un cuadrado rojo con tres puntas de flecha blancas; era el símbolo de la Hamburg Atlantik Line.



Arriba: Pese a trabajar para la Hapag Lloyd durante muchos años el Hanseatic lució los colores de la antigua Hamburg Atlantik Line, como podemos ver en esta foto correspondiente a la escala inaugural de la nave en A Coruña el 24 de abril de 1997.
Abajo: El logo de la antigua HAL sigue presente a día de hoy al lado del nombre del Hanseatic.



Su cuarto de siglo largo de vida marinera está plagada de momentos duros: numerosas varadas que hasta en tres ocasiones obligaron a evacuar a la totalidad del pasaje y pusieron en peligro la integridad de la propia nave, pero si por algo deben recordarse estos últimos 27 años es por sus increíbles viajes, muchos de los cuales podríamos calificar de auténticas proezas: el Hanseatic puede presumir de haber navegado por los lugares más recónditos del globo, lugares innaccesibles para la gran mayoría de la flota crucerística. En 2014 consiguió una nueva hazaña al convertirse en el primer buque de pasaje no ruso en navegar con éxito el legendario paso del noreste, la terrorífica ruta marítima que comunica los océanos Atlántico y Pacífico a través del Ártico. En ese histórico viaje el Hanseatic recorrió un total de 6.032 millas náuticas desde Nome (Alaska) hasta Bodo (Noruega). Si esta histórica travesía no fuese suficientemente asombrosa de por sí, en ella el Hanseatic batió un récord convirtiéndose en el buque de pasajeros capaz de navegar más al norte; en concreto alcanzó los 85º, 40´ de latitud norte y los 135º, 39´ de longitud este, quedándose a tan sólo 480 kilómetros del Polo Norte.




Pese a que como anteriormente mencioné está catalogado como el mejor buque de su clase, el rey de los buques de expedición dejará vacante su trono en breve o al menos lo hará luciendo sus actuales colores. El próximo 1 de octubre además de su crucero el Hanseatic finalizará en la ciudad de Hamburgo su compromiso contractual con Hapag Lloyd tras 21 años de asociación. La noticia fue anunciada hace ya varios meses por la propia naviera germana en un comunicado en el que explicaba que sus actuales buques de expedición, los ya veteranos Hanseatic y Bremen, serán sustituídos por dos navíos gemelos de nueva construcción bautizados como Hanseatic Nature y Hanseatic Inspiration y que surcarán los mares en abril y octubre de 2019 respectivamente. No habrá que esperar mucho tiempo para ver por aguas gallegas a los dos nuevos buques "aventureros" de la Hapag: en su crucero inaugural el Nature fondeará frente a las islas Cíes y en su segundo viaje hará su debut en A Coruña. Será el 28 de abril de 2019. El Hanseatic Inspiration por su parte visitará nuestra ciudad en su viaje inaugural, el 19 de octubre de ese mismo año.


Imagen por ordenador del futuro Hanseatic Nature, uno de los nuevos buques de expedición de Hapag Lloyd.
(Fuente: Hapag Lloyd)


¿Y que será entonces del "Rey de los Hielos"? Pues una vez finalizado su contrato de chárter con Hapag el Hanseatic pasará a operar a partir de noviembre para la One Ocean Expeditions, una compañía de cruceros canadiense especializada en viajes por el Ártico y que en la actualidad utiliza para tal cometido dos pequeños buques de expedición rusos, el Akademik Ioffe y el Akademik Sergey Vavilo. En su nueva aventura el Hanseatic será rebautizado como RCGS Resolute, nombre cuyas siglas hacen referencia a la Royal Canadian Geographical Society, organización que colabora en la labor de investigación con One Ocean Expeditions. El nombre de Resolute ("decidido") le va que ni el pelo al Hanseatic y es que hace falta decisión para afrontar las tortuosas rutas por las que navega este auténtico prodigio flotante.


Aspecto que lucirá el Hanseatic a partir de noviembre con los colores de la One Ocean Expeditions. El pingüino que aparece más a la derecha es el mismo que el de la foto anterior.
(Fuente: One Ocean Expeditions)


Volviendo al pasado jueves el Hanseatic puso fín a su última escala en A Coruña a las séis de la tarde cuando tras soltar cabos y realizar un giro de 180 grados inició el que posiblemente será su último paseo por la ría herculina, poniendo rumbo a la ciudad inglesa de Dover. Reconozco que fue una jornada triste para mí porque supuso decir adiós a uno de los barcos con los que inicié mi afición a la fotografía naval. Por otra parte me alegro de que este veterano y entrañable buque goce de una oportunidad comercial para demostrar su gran valía. ¡Buena suerte en tu nueva aventura, Hanseatic!.


¡¡Hasta la vista Hanseatic!!


Salvo las que así lo indican, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


miércoles, 21 de marzo de 2018

Afán por explorar



(Foto: J. Daniel Díaz)


Tras las numerosas cancelaciones de las últimas semanas el Braemar ha sido el encargado este lunes de retomar la actividad crucerística en A Coruña tras un largo período de inactividad de algo más de dos meses. Por fín los cruceros vuelven a lucir en el puerto herculino.


...Y 73 días después los cruceros volvieron a la ciudad.
(Foto: J. Daniel Díaz)


Sobre las 09:30 horas el pequeño buque de Fred. Olsen asomaba por las proximidades del castillo de San Antón para dirigirse al punto de amarre asignado en el muelle de trasatlánticos. A bordo del Braemar llegaron en esta ocasión a la ciudad cerca de 900 pasajeros procedentes de Southampton, punto inicial de una travesía de dos semanas de duración que lleva como sugerente título "Authentic Andalusia & Seville Orange Blossom". Tras la primera parada en tierras gallegas (donde los pasajeros del Braemar no creo que hayan apreciado ni la autenticidad de Andalucía ni el olor a flor de azahar) el buque hará escalas en Almería, Málaga, Gibraltar, Sevilla (donde pernoctará una noche), Cádiz y Lisboa antes de regresar a la ciudad del sur de Inglaterra el próximo 31 de marzo.


(Foto: J. Daniel Díaz)


Fred. Olsen Cruise Lines, la naviera propietaria del Braemar no es una compañía muy proclive a presentar novedades, algo evidente a la vista de su flota de cruceros compuesta actualmente por 4 navíos y que no ha sufrido incorporaciones desde 2008, pero ésto está a punto de cambiar...


Soplan aire de cambio en Fred. Olsen.


Los rumores acerca de una próxima incorporación en la flota de Fred. Olsen Cruise Lines eran cada vez más fuertes dentro del mundillo crucerístico y hace unas semanas el CEO de la compañía, Fred Olsen Jr., confirmó lo que era un secreto a voces. La naviera de Ipswich se encuentra ya en negociaciones para formalizar un contrato con algún astillero para la construcción de un nuevo buque. Olsen Jr. ha aclarado, eso sí, que no se tratará de un buque de cruceros al uso sino de un buque de exploración, un sector que está experimentando un espectacular auge en los últimos años. El presidente de la naviera dio en una entrevista varias pinceladas del nuevo proyecto: serán varios buques y no uno sólo por aquello de los costes de producción, tendrán capacidad para unas 600 pasajeros y la intención es que el primero de ellos navegue en 2020. Los trabajos se encuentran en estos momentos en la fase de búsqueda de un astillero que asuma el proyecto, tarea compleja ya que las principales factorías navales apenas cuentan con huecos libres para poder atender el encargo de la naviera en el tiempo estipulado ante la gran demanda de buques que está experimentando el sector.


(Foto: J. Daniel Díaz)


¿Supondrá esta noticia algún cambio para los buques que forman actualmente su flota? En principio no debería ser así ya que se trata más bien de abrir una segunda vía de negocios dentro de su división crucerística al igual que han llevado otras navieras como por ejemplo Silversea. Otro síntoma de que su actual flota no experimentará ninguna salida es el que sus buques más veteranos acaban de pasar recientemente por astillero o lo harán en breve para llevar a cabo trabajos de actualización que incluyen diversas mejoras para continuar siendo competitivos. Con toda probabilidad en las próximas semanas conoceremos más detalles acerca de este interesante proyecto de una de las navieras más asentadas en nuestra ciudad.


 El Boudicca se encuentra estos días en dique seco para ser renovado.


Volviendo a nuestro protagonista de hoy el Braemar finalizó su estancia en la ciudad herculina el pasado lunes a las séis de la tarde cuando inició la maniobra de desatraque y tras superar el dique de abrigo puso rumbo a tierras andaluzas no sin antes sufrir los rigores del golfo ártabro con una salida bastante movida. El próximo 30 de abril el Braemar repetirá visita en los muelles herculinos.


(Foto: J. Daniel Díaz)


Agradecimientos a mi amigo y habitual colaborador J. Daniel Díaz por las magníficas fotos prestadas para la ilustración del post de hoy.


Salvo las que así lo indican, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


lunes, 19 de marzo de 2018

Ferrol empieza fuerte





Que en apenas 72 horas lleguen a la misma dársena y por vía marítima un total de 2.400 cruceristas es un dato que puede tener distintas lecturas dependiendo del prisma desde el que se observe. Tres días consecutivos recibiendo cruceros puede ser algo del todo habitual para muchos puertos asentados dentro del circuito crucerístico pero se trata de un gran logro para una ciudad que gracias al esfuerzo y al buen hacer se está abriendo un hueco en este competido sector. Ferrol dio comienzo el pasado sábado a la temporada crucerística del 2018 con la visita del Saga Sapphire y quiso prolongar el ambiente festivo recibiendo a dos cruceros más en las jornadas siguientes; el AidaVita el domingo y el Saga Pearl II este mismo lunes. Atrás quedan ya los disgustos provocados por las cancelaciones por mal tiempo o por cambios de itinerario de última hora. Ferrol comienza fuerte el curso crucerístico.


Brillante inicio de temporada en el puerto de Ferrol
(Foto: José R. Montero)


Al igual que sucediera en 2017 el buque Saga Sapphire fue el encargado de abrir la presente temporada crucerística en la ría vecina. Procedente de Southampton, punto inicial de su travesía, la nave de Saga Cruises llegó a las 08:30 horas con 700 pasajeros británicos a bordo ávidos por disfrutar de la primera escala de un crucero de dos semanas de duración que se desarrollará en gran parte por las Canarias. Durante su estancia en tierras gallegas los cruceristas del Saga Sapphire pudieron visitar los rincones con más encanto de la ciudad departamental o realizar excursiones a las localidades vecinas de Betanzos y A Coruña. A las 18:00 horas el Saga Sapphire retomó su ruta no sin antes ser despedido por los mosquetes de los miembros de la Asociación Batalla de Brión, apostados en los muros de la fortaleza de San Felipe.


A media tarde del sábado el Saga Sapphire puso rumbo a las Canarias.


Con las imágenes del Saga Sapphire navegando por la ría todavía presentes en las retinas de los ferrolanos el domingo fue el turno del alemán AidaVita, que a primera hora de la mañana y procedente de Leixoes transitaba ya entre castillos en dirección a su amarre en el muelle de Curuxeiras. A bordo del navío de bandera italiana llegaron en esta ocasión a la ciudad unos 1.300 turistas. La naviera germana Aida Cruises es al igual que sucede con Saga Cruises una de la compañías del sector crucerístico que más apuesta por Ferrol como destino de sus buques desde hace unos años. Para este 2018 Aida traerá a aguas ferrolanas a 5 de sus barcos para un total de 7 recaladas. Tras disfrutar de la fría jornada que se desarrolló entre esporádicos chubascos, el buque de la cara sonriente reemprendió su ruta a las 19:00 horas poniendo rumbo a la dársena francesa de Le Havre.


El AidaVita llegaba a primera hora de la mañana del domingo.
(Foto: José Luís Porta)


Y completando la tríada de naves de pasaje este mismo lunes ha sido el turno del Saga Pearl II, compañero de flota del Saga Sapphire dentro de la naviera Saga Cruises. Procedente de Portsmouth sobre las 8 de la mañana el Pearl maniobraba ya en la bocana de la ría a la espera del práctico que lo conduciría a su punto de amarre. Con 450 pasajeros a bordo el Saga Pearl II se encuentra en los primeros compases de un crucero de 13 noches de duración y que llevará a sus cruceristas a visitar varios puertos de la península y Francia antes de regresar de nuevo al punto de inicio. A las 6 de la tarde el navío de bandera maltesa partía rumbo a Motril.


El Saga Pearl II cerraba hace unas horas tres días de intensa actividad crucerística en el puerto ferrolano.


Con la despedida del Saga Pearl II la actividad crucerística en Ferrol se toma un respiro por unos días pero aún habrá movimientos a lo largo del mes de marzo; el próximo lunes 26 está prevista la llegada del buque Albatros, del touroperador alemán Phoenix Reisen, que traerá a la ciudad a unos 800 pasajeros. Las estimaciones que baraja la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao hablan de que unos 22.000 cruceristas llegarán al puerto ferrolano en alguna de las 16 escalas de naves de pasaje que se producirán de aquí a finales de año.




Agradecimientos a dos de los habituales colaboradores del blog, José R. Montero y José Luís Porta, por las fotos prestadas para la elaboración del post.


Salvo las que así lo indican, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.