domingo, 25 de noviembre de 2012

Cosas del 13





Los más supersticiosos dirán que era tentar demasiado a la suerte por aquello de que la del pasado martes era la escala número 13 que el megacoloso de Royal Caribbean tenía previsto realizar en el puerto coruñés. Sea por el factor de mal augurio que dicen suele acompañar a esta cifra o simplemente por pura casualidad, lo cierto es que en esta ocasión la llegada del Independence of the Seas a A Coruña hace unos días les otorga nuevos argumentos a favor para demostrar su teoría al colectivo de los que desconfían de gatos negros y rehuyen pasar por debajo de una escalera.


(Foto: Jose Montero)


Nada parecía salirse de lo que habitualmente nos tiene acostumbrados el Independence en sus escalas por agua coruñesas. Procedente del archipiélago canario el megabuque de Royal Caribbean asomó el hocico a la altura de la Torre de Hércules sobre las 11 de la mañana en el mismo instante en que la lancha de prácticos se dirigía hacia él para llevar a cabo la maniobra de entrada a la dársena. Todo rutinario si no fuese por un detalle; detrás de los prácticos y a toda velocidad rumbo al crucero aparecía la lancha de salvamento Salvamar Mirfak. Era la señal de que aquella no iba a ser una escala como las demás. El motivo de que se requirieran los servicios de salvamento marítimo era que a bordo del buque de pasaje era necesaria la evacuación de dos pasajeros. Tan pronto como la lancha de salvamento se colocó al costado de babor del Independence comenzó la operación; el buque aminoró la velocidad para permitir el desembarco de los pasajeros, tarea ésta complicada por el estado de las mismas y por las adversas condiciones climatológicas, sin embargo la extraordinaria profesionalidad y buen hacer del colectivo que vela por la seguridad de las gentes del mar llevó a cabo el procedimiento con éxito.


(Foto: Jose Montero)


Una vez concluida la misma, la Mirfak puso proa rapidamente hacia el muelle de Oza donde esperaban dos unidades medicalizadas para trasladar a los dos pasajeros al Complejo hospitalario Universitario de A  Coruña.


El Independence of the Seas realiza un giro de 180 grados tras finalizar la 
evacuación. A la derecha de la foto se puede ver a la Salvamar Mirfak 
dirigiéndose a toda velocidad hacia tierra para llevar a los dos pasajeros
enfermos al hospital.
(Foto: Jose Montero)


Es la segunda vez que el Independence of the Seas necesita asistencia de salvamento para evacuar a alguno de sus pasajeros durante sus visitas a la ciudad. La anterior fue el pasado 9 de abril y en aquella ocasión el buque, tras haber zarpado de A Coruña, tuvo que dar media vuelta a escasas 2 millas de la ciudad para permitir la evacuación de un niño de 8 años que sufría un repentino ataque de apendicitis cuya gravedad obligó, al igual que en esta ocasión, a movilizar a la lancha de salvamaneto marítimo para evacuar al enfermo y a sus padres. Las evacuaciones en este tipo de buques suelen ser algo relativamente habitual debido en gran parte a la elevada media de edad de las personas que componen el pasaje.




Pero ahi no acabaron las peculiaridades de la "casi escala" del Independence of the Seas del pasado martes. Una vez finalizada la evacuación médica el buque siguió avanzando lentamente hasta la altura del faro de Mera donde realizó un inesperado giro de 180 grados para sorpresa de todos los que contemplábamos la maniobra desde la costa. El motivo del giro era que el capitán había tomado la decisión de anular la escala en A Coruña debido al fuerte viento reinante en la zona.


 


 El viento es uno de los principales enemigos de este tipo de embarcaciones, incluso por encima del fuerte oleaje. Su altura hace que expongan una gran superficie que provoca un acusado efecto vela en situaciones de fuerte viento dificultando de esta manera las maniobras incluso aunque éstas se lleven a cabo con la asistencia de remolcadores. Teniendo este condicionante presente y haciendo prevalecer, como es norma, el factor de la seguridad por encima de cualquier otro, el capitán del Independence of the Seas decidió anular la escala en la ciudad herculina y continuar viaje.




Tras el giro el Independence hizo sonar su bocina un par de veces a modo de despedida, pitidos que podríamos traducir como un "no ha podido ser", y fue incrementando paulatinamente su velocidad poniendo rumbo al norte hacia su siguiente destino y punto final habitual de sus rutas, la ciudad inglesa de Southampton.


...Y se fue por donde vino. Tras realizar el giro a la altura del faro de Mera 
el Independence puso rumbo a las islas británicas.


Tras esta fallida escala el Independence of the Seas cierra su periplo por aguas coruñesas por este 2012, un final algo agridulce pero que no empaña la sensacional campaña que este buque ha realizado este año en nuestra ciudad trayendo en cada una de sus visitas a unos 4.000 pasajeros con la consiguiente inyección económica que esto supone. El próximo año tendremos la oportunidad de volver a ver a este gigante de los mares surcar aguas de la bahía en un calendario, eso si, mucho más reducido que el de estos dos últimos años. Será el próximo 16 de mayo cuando veamos aparecer de nuevo al Independence por nuestra costa.




Para acabar con la entrada de hoy quisiera dar mi agradecimiento a mis buenos amigos, compañeros de afición y habituales colaboradores en el blog, Jose Montero y Manuel Candal por las extraordinarias fotos prestadas no sólo en el post de hoy si no en los muchos que en estos últimos 12 meses he realizado sobre este barco. Su aportación me ha permitido plasmar a este imponente navío desde multitud de encuadres magníficos dignos de dos grandes fotógrafos como ellos. ¡Gracias por vuestra inestimable ayuda, compañeros.




lunes, 19 de noviembre de 2012

Rey de Europa





Una vez más, y van dos en menos de 15 días los coruñeses hemos tenido la oportunidad de volver a contemplar un espectáculo único; la llegada del megacrucero Independence of the Seas al puerto herculino para pasar gran parte del día atracado en el muelle de transatlánticos. Fue el pasado día 9 cuando el espectacular navío repitió visita a la ciudad (y son ya 12 en lo que va de año) procedente en esta ocasión del Santa Cruz de Tenerife.


(Foto: Manuel Candal)


Botado en 2008 el Independence of the Seas se convirtió el día de su inauguración en el buque de pasaje más grande de todos los tiempos gracias a sus 154.407 toneladas de registro bruto,  igualando la marca de sus dos buques gemelos, el Freedom y el Liberty of the Seas. Sin embargo el récord quedó un tanto eclipsado debido a que por aquellas fechas la naviera Royal Caribbean, propietaria del barco, ya había encargado la construcción del que sería el nuevo gigante de los mares y emblema de la compañía, el Oasis of the Seas.




Esta impresionante obra de ingeniería rompió en octubre de 2009 con todas las cifras de la industria crucerística conocidas hasta esa fecha; Con 225.282 toneladas de registro bruto, 361,6 metros de eslora y una manga de 47 metros, el Oasis of the Seas revolucionó el mundo de la navegación recreacional y su éxito ha sido tal que tan sólo un año después de su botadura una segunda unidad gemela, el Allure of the Seas, surcaba ya los mares. Gran parte del secreto de la fórmula reside en la gran capacidad de transporte de estos colosos, que con una capacidad máxima de 6.296 pasajeros pueden acomodar en una sola travesía un 45 % más de pasaje que el Independence of the Seas.


En esta foto aérea podemos ver la diferencia de tamaño entre el Oasis of the 
Seas (derecha) y uno de los gemelos del Independence, el Freedom of the Seas 
(izquierda). El aumento de dimensiones es más que evidente.
(Fuente: Royal Caribbean Int.)


Al menos de momento al Independence of the Seas le queda el consuelo de mantener una marca en vigor; puesto que los dos gigantes Oasis y Allure of the Seas operan en el Caribe, nuestro protagonista de hoy es, con base en Southampton, el buque más grande que opera en Europa, título que comparte con uno de sus gemelos, el Liberty of the Seas. La pregunta ahora sería ¿cuanto le durará este título honorífico al Independence?




Aplicando la lógica diríamos que hasta que alguno de sus dos anabolizados compañeros de naviera que operan por el Caribe se vengan al viejo continente pero eso es poco probable, por no decir imposible. El Oasis y el Allure of the Seas son "criaturas de climas cálidos" creadas por y para el mercado de cruceros en aguas caribeñas por lo que lo más probable es que vivan y mueran allí. Otra posibilidad sería que el Independence fuese llevado a otra parte del mundo pero de momento su presencia en el viejo continente está asegurada los próximos años y seguirá teniendo como base de operaciones el puerto de Southampton por lo que su reinado en Europa está a salvo... ¿Seguro?


(Foto: Manuel Candal)


Estas últimas semanas el gallinero crucerístico anda revolucionado con la posibilidad (y recalco que de momento es sólo una posibilidad) de que la naviera Royal Caribbean International ordene a los astilleros STX Europe de su sede en Turku (Finlandia) la construcción de una tercera unidad de la Oasis-Class, nombre genérico por el cual se conocen a los buques de pasaje que a dia de hoy ostentan el título de más grandes de su especie. De momento el proyecto todavía está en fase de estudio pero los buenos números cosechados por la compañía americana y sobre todo las atractivas condiciones de financiación propuestas por el gobierno finlandés para asegurar la carga de trabajo al astillero más allá del próximo año pueden hacer que este proyecto se lleve a cabo. Lo interesante del mismo sería saber en que lugar del mundo operaría este nuevo gigante. Con la zona del Caribe completamente saturada de rutas crucerísticas, todo parece indicar que el navío operaría en Europa y si bien lo más lógico es pensar en recorridos por el Mediterráneo tampoco resultaría descabellado imaginárselo en una ruta por el Atlántico con base en algún puerto inglés tal y como demuestran las extraordinarias cifras cosechadas por el Independence en estos últimos dos años con sus travesías de 14 días embarcando unos 4.000 pasajeros por viaje desde el sur de Inglaterra.




¿Se imaginan uno de esos bichos atracando en el corazón de nuestra ciudad?. A efectos operativos es completamente posible, salvando quizás el tema de dar cabida a un desembarco simultáneo de 6.000 personas que obligaría a replantearse la instalaciones a pie de muelle. Por lo demás la idea resulta muy atractiva; si ya es espectacular ver maniobrar al Independence of the Seas, imagínense un objeto un 40% más grande...


(Foto: Manuel Candal)


De momento lo único seguro en lo que concierne a futuros movimientos de la naviera Royal Caribbean es la construcción de dos buques en los astilleros Meyer Werft de Papenburg (Alemania) y que se englobarán dentro de una clase completamente nueva. El proyecto recibe el nombre de "Sunshine", aunque más bien podría llamarse "proyecto Manhattan" por el secretismo que rodea la construcción de ambas naves, ya que hasta la fecha apenas han transcendido detalles sobre los mismos ni se han filtrado imágenes pese a que la primera de las dos unidades, todavía sin nombre, surcará las aguas en 2014. Lo único que se sabe es que su tamaño será similar al del Independence of the Seas y contará con unas características a medio camino entre la clase Freedom (la de nuestro protagonista de hoy) y la clase Oasis (la del Oasis y el Allure).


Los jacuzzis colgantes, una de las características 
más llamativas del Independence of the Seas.


Así que de momento el Independence tiene asegurado el título de rey de Europa, al menos durante el próximo año, ya que en 2013 el buque continuará surcando aguas europeas con lo que tenemos confirmada su presencia en la dársena coruñesa también para el próximo ejercicio, aunque en 2013 el número de recaladas será menor que en 2012 y tan sólo serán 3 las paradas que este gigante hará en tierras herculinas. En unos días este prodigio naval hará su 13ª y última escala del año para deleite de los que acudimos a ver sus maniobras en las inmediaciones del puerto.


El Independence of the Seas durante la maniobra de entrada a puerto. A la 
derecha se puede ver al petrolero Mindanao esperando para atracar en los 
pantalanes de Repsol.


Quizás en unas jornadas sepamos más de los planes de futuro de la naviera Royal Caribbean, de momento yo lo dejo aquí no sin antes agradecer a Manuel Candal las espectaculares instantáneas tomadas del Independence of the Seas durante su atraque el pasado viernes.


(Foto: Manuel Candal)



domingo, 11 de noviembre de 2012

Órdago a la británica





La llegada de buques de crucero se siguen sucediendo en la ciudad herculina  en esta recta final del año, si bien es verdad que la frecuencia de visitas se ha ido ralentizando en las últimas semanas, algo normal en estas fechas. Aún así el mes de noviembre comenzó de forma brillante con la llegada el día 1 del buque Balmoral de la naviera Fred. Olsen Cruise Lines y con la escala del Oceana al día siguiente. Pese a que ambos navíos son ya unos viejos conocidos del puerto coruñés, la presencia de este último por primera vez este año en aguas de marineda es un buen motivo para dedicarle unas líneas a este bonito barco.




Como antes mencioné el Oceana llegó el pasado 2 de noviembre sobre las siete de la mañana procedente del puerto de Southampton para pasar unas horas en la ciudad y permitir que parte de sus 1.950 pasajeros pudieran descubrir algunos de los rincones más emblemáticos de la ciudad. Con una estampa realmente bonita (al menos en mi modesta opinión) el Oceana constituye un perfecto ejemplo de buque de cruceros de finales de los 90 y es que pese a ser construido en el año 2000, su diseño data de 1995, fecha en la que se botó el primer componente de la Sun Class, clase compuesta por 4 buques idénticos de los cuales el Oceana es el cuarto y último integrante.


(Foto: Manuel Candal)


Con la del Oceana practicamente se da por cerrado el calendario de escalas que la naviera P&O ha realizado el presente 2012 en la ciudad de A Coruña, quedando sólo pendiente la escala del Adonia el próximo 26 de diciembre. En total han sido 8 escalas las realizadas hasta ahora por alguna de las naves de la flota británica siendo el Azura el más asiduo con 3 recaladas y si bien la cifra es realmente destacable en nada se parecerá a la de 2013, año en el que la mítica naviera inglesa prepara un auténtico órdago en el puerto de A Coruña.




Y es que hace unas semanas P&O publicaba su calendario de rutas para el próximo año y en él se reflejaba la importante apuesta que esta naviera hará por el puerto de A Coruña para el 2013; la nómina de visitas la iniciará el Adonia a primeros de enero para completar, si las previsiones se cumplen un total de 33 escalas hasta el final del próximo año con alguno de los 7 buques que componen su flota. Todos ellos, salvo el Arcadia tienen previsto desfilar en 2013 por delante de la Torre de Hércules al menos en una ocasión siendo nuestro protagonista de hoy el más repetidor con un total de 9 recaladas previstas. Se trata de un gran salto cuantitativo para una compañía que siempre ha tenido una presencia muy importante en nuestros muelles; de hecho los buques de esta naviera llevan visitando A Coruña de manera ininterrumpida desde el año 1996, fecha en la que hacía escala por última vez el ya desaparecido Canberra. Desde entonces P&O no ha faltado a su cita con el puerto de A Coruña ni un sólo año, y van diecisiete.




La cifra supone además una auténtica revolución en este tipo de tráficos para el puerto herculino, tanta que existen bastantes posibilidades de que por primera vez en 15 años A Coruña supere al puerto de Vigo en número de escalas de este tipo de buques, algo realmente histórico si nos fijamos en el importante volumen de negocio que mueve la ciudad olívica en este campo. No se trata de alimentar una estúpida competencia entre ambas ciudades si no de reflejar la importancia de las cifras previstas para el próximo año en nuestra dársena, que pueden igualar e incluso superar al principal referente del noroeste español en lo que a cruceros se refiere.




Tras pasar toda la mañana atracado en el muelle de transatlánticos, a primera hora de la tarde el Oceana soltó amarras para poner rumbo al archipiélago de Madeira, punto de su siguiente escala y lo hizo con unas condiciones climatológicas nada agradables para lo que se supone debe ser la navegación recreacional pero claro, la fecha (pleno otoño) y el lugar (el Atlántico) suele ofrecer este tipo de "comodidades"a aquellos que osan surcarlo.


(Foto: Manuel Candal)


Como suele ser habitual mi buen amigo y colaborador del blog, Manuel Candal me ha suministrado unas cuantas fotos del Oceana, alguna de las cuales podeis ver en esta entrada, por lo que aprovecho la ocasión de darle las gracias por el estupendo material prestado.


Mal día para la fotografía: Aprovechando una pequeña tregua de la lluvia 
Jose Montero "afota" al Oceana mientras se aleja rumbo sur.


domingo, 4 de noviembre de 2012

De vuelta a casa


(Foto: Manuel Candal)


El gigante ha vuelto. Tras varios meses de ausencia por nuestra bahía, concretamente desde finales de abril, el Independence of the Seas ha vuelto a hacer acto de presencia en nuestra ciudad para regocijo de los curiosos que sacan sus cámaras y móviles para plasmar a la megaciudad flotante con el mejor encuadre posible y para alegría de comerciantes que ven con su llegada y el desembarque de sus 4.000 pasajeros y potenciales compradores una tabla de salvación en estos tiempos tan duros que nos azotan.




Fue el pasado lunes 29 poniendo el broche de oro en cuanto a lo crucerístico a octubre, un mes que ha tenido una presencia muy destacada de este tipo de naves en nuestros muelles con un total de 11 escalas. En esta ocasión el Independence repitió sus hábitos, tanto en horarios como en procedencia y hacia las 11 de la mañana su silueta pasaba a la altura de la Torre de Hércules ante los atónitos ojos de las personas que contemplaban la escena desde las inmediaciones del faro romano. El navío procedía del archipiélago de Madeira.


(Foto: Manuel Candal)


La de este lunes supone la 11ª escala del año para el gigante de la naviera Royal Caribbean, que desde finales de 2010 ha hecho de A Coruña un habitual lugar de descanso para sus rutas con inicio en el puerto de Southampton. Desde su debut en aguas herculinas, el ahora lejano 27 de noviembre de 2010, la escena del enorme gigante atracando en el muelle de transatlánticos se ha repetido en más de 20 ocasiones y pese a ello siempre resulta un auténtico espectáculo ver maniobrar a esta impresionante mole flotante con una precisión milimétrica.


Un miembro de la tripulación del Independence of the Seas lanza a tierra la sirga 
que guiará uno de los cabos de amarre del buque a un noray del muelle.
(Foto: Manuel Candal)


Por delante le quedan todavía dos escalas en nuestra ciudad antes de cerrar el año; será si las previsiones se cumplen, los próximos 9 y 20 de noviembre. Ese último día el megabuque se despedirá de A Coruña hasta el próximo año, ejercicio en el cual el Independence volverá a repetir presencia en aguas herculinas por cuarto año consecutivo.


Detalle del restaurante principal del Independence of the Seas.


Por último quisiera dar mi más sincero agradecimiento una vez más a Manuel Candal por las estupendas instantáneas proporcionadas para la elaboración de esta entrada.


El cazador cazado: Jose Montero es pillado "in fraganti" mientras
 inmortaliza con su cámara la llegada del megabuque de Royal Caribbean.
 (Foto: Manuel Candal)