NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 20 MAYO: La naviera Saga Cruises celebra su 20 aniversario.
  • 27 ABRIL: Aida cruises toma posesión de su nuevo buque, el AidaPerla.
  • 23 ABRIL: El AidaDiva cumple hoy 10 años.
  • 23 ABRIL: El Henna (ex-Carnival Jubilee) será desguazado en Alang.
  • 18 ABRIL: Viking Ocean Cruises construirá dos nuevos buques de cruceros ampliando su flota hasta los 8 navíos en 2022.

lunes, 29 de octubre de 2012

Mejor en pareja





Es un simple principio de probabilidad el que a mayor número de escalas, en alguna jornada del año coincidan dos o más naves de cruceros en la ciudad, pero por mucho que ultimamente nos estemos acostumbrando a ver este tipo de buques atracados a pares en los muelles coruñeses siempre resulta todo un acontecimiento digno de destacar. El pasado día 20 de octubre se volvió a repetir dicha circunstancia cuando compartieron amarre por unas horas el MSC Lirica de MSC Cruceros y el pequeño y elegante Adonia, de la naviera P&O. Siguiendo la doctrina de Jack el Destripador procederé por partes, comenzando como es habitual por el buque más madrugador en llegar a los muelles.


Adonia y MSC Lirica amarrados juntos en el muelle de transatlánticos 
el pasado día 20.
(Foto: Manuel Candal)


En este caso se trató del MSC Lirica, que sobre las 07:00 horas llegaba a la altura del muelle de transatlánticos para quedar amarrado a sus norays minutos más tarde tras realizar un grácil giro de 180 grados quedando con la proa mirando para el Castillo de San Antón. El buque de la naviera MSC Cruceros llegó procedente del puerto francés de Le Havre y su estampa es bien conocida en el puerto coruñés por dos motivos: el primero y fundamental porque no es un debutante en aguas de la bahía; su escala inaugural en la ciudad tuvo lugar en mayo de 2006 y desde entonces han sido varias las recaladas de este navío a la dársena herculina. Pero si el buque nos resulta tremendamente familiar es por ser el gemelo del MSC Opera, todo un habitual de nuestras instalaciones portuarias y que en estos dos últimos años ha realizado multitud de paradas en la ciudad (un total de 17 desde verano de 2011) realizando embarques para sus rutas desde los muelles herculinos.




Si entramos a analizar las características técnicas del MSC Lírica cabe decir que se trata de un buque de tamaño medio de 59.058 toneladas de registro bruto, 253´25 metros de eslora, 28´8 metros de manga y un calado de 6´85 metros. Cuenta con un total de 10 cubiertas de pasaje en las que puede albergar a un total de 2.065 pasajeros en capacidad máxima con una dotación formada por 701 personas. El buque navega bajo pabellón panameño.




El MSC Lirica fue construido en el año 2003 en los astilleros Chantiers de l´Atlantique de Saint Nazaire (Francia) y su coste alcanzó los 206 millones de euros. Si por algún lado leen que este buque da nombre a una clase de buques que engloba 4 unidades de la misma naviera, sepan ustedes que es cierto sólo en parte; la compra de este barco por parte de la naviera MSC fue un auténtico chollo ya que se trataba de un slot que la compañía Festival Cruises había dejado sin utilizar por su mala situación económica. Un slot es una opción de construcción que una naviera firma con un astillero cuando la primera le odena al segundo la construcción de un barco. Dicho acuerdo normalmente incluye la posibilidad de construir una segunda unidad (o tercera, según sea el contrato) gemela de la primera, con condiciones beneficiosas tanto para la naviera (que se ahorra costes en el proceso constructivo) como para el astillero (que se asegura carga de trabajo). Si la opción de construcción (el slot) no se hace efectiva en un plazo de tiempo estipulado en el acuerdo, la naviera en cuestión pierde el derecho sobre la misma pudiendo el astillero ofrecérselo a otro comprador.




Desde el año 1999 la naviera Festival Cruises se hallaba en un proceso de expansión enorme con la construcción de varias naves de crucero. Ese mismo año se agregó a su flota el Mistral y dos años más tarde se incorporaron dos gemelos que tomaban como base el diseño del anterior aunque con un aumento significativo de tamaño. Fueron el European Vision (2001) y el European Stars (2002)



El MSC Lirica toma la base de sus hermanos MSC Sinfonia y Armonia (en la foto de arriba). Externamente las variaciones más importantes son la forma de la popa y la chimenea.



 Los ataques terroristas del 11-S hirieron de muerte al sector turístico incluida la industria crucerística lo que abocó a la quiebra a muchas navieras, entre ellas Festival Cruises que a principios de 2004 declaró la bancarrota. Como siempre pasa en el mundillo de los negocios, la desgracia de unos se convierte en el beneficio de otros y en este caso la beneficiada fue MSC Cruceros que compró los embargados European Vision y European Stars a precio de ganga y los rebautizó como MSC Armonia y MSC Sinfonia respectivamente. El año anterior MSC ya se había quedado con el slot asociado a estos dos buques, y de ahi nacieron el MSC Opera y nuestro protagonista de hoy, el MSC Lirica. Asi que a modo de resumen y puestos a ser politicamente correctos el MSC Lirica pertenece a la Mistral Class, clase que en la actualidad forman 5 buques: el Grand Mistral de la naviera española IberoCruceros y los 4 componentes de la naviera MSC, el Armonia, el Sinfonia, el Lirica y el Opera.




Después de hacerles el árbol genealógico del MSC Lirica creo que es el momento de hablarles un poco del otro protagonista del día, el Adonia. El buque de la naviera británica P&O llegó a la ciudad sobre las 09:00 horas procedente de Gibraltar y quedó amarrado en el muelle de transatlánticos junto al MSC Lirica popa con popa.


El Adonia durante su salida el pasado día 20.


Poco hay que decir de este buque que no sepamos ya, y es que pese a que no lleva mucho tiempo en su naviera actual (debutó con sus nuevos colores en mayo de 2011) se ha convertido en todo un habitual por nuestras aguas; sin ir más lejos la visita de hace unos días es la tercera que realiza en 2012 y no será la última ya que está prevista una más el próximo 26 de diciembre siendo el encargado de cerrar el año crucerístico en la ciudad. 




La operación salida se llevó a cabo de forma escalonada siendo el el primero en llegar también el primero en partir y cuando el reloj marcaba las dos de la tarde el MSC Lirica soltó amarras para poner rumbo sur y dirigirse hacia Lisboa, su siguiente escala. Por su parte el Adonia permaneció amarrado hasta media tarde y a eso de las 17:00 horas reemprendió la marcha para dirigirse al puerto de Southampton, punto y final de su ruta.


(Foto: Manuel Candal)


Y punto y final también para este post. Una vez más mi más sincero agradecimiento a Manuel Candal por las fotos prestadas, que como ya es habitual son de una calidad soberbia.


Apunten y... ¡fuego al Lirica!


miércoles, 24 de octubre de 2012

El "baby" Aida





Una "cara" ciertamente reconocible la que pudimos ver el pasado 19 de octubre por los muelles coruñeses y es que la silueta, o en este caso cabría decir mejor el rostro del AidaCara es ya de sobra conocido en nuestra ciudad. El buque de la naviera alemana Aida Cruises llegó a primera hora de la mañana procedente de Santander en la que supone su segunda visita del año a la ciudad herculina. La anterior tuvo lugar el pasado 25 de marzo.


(Foto: Manuel Candal)


Construido el año 1996 en los astilleros Kvaerner Masa-yards de Finlandia el AidaCara es el benjamín de la gran familia Aida con unas dimensiones de 193´3 metros de eslora, 27´6 metros de manga y 6 de calado. Su registro bruto es de 38.557 toneladas y en sus 9 cubiertas de pasaje puede albergar en capacidad máxima a 1.339 pasajeros con una dotación formada por 369 personas.




Pese a lo pequeño que nos pueda parecer ahora con las dimensiones que acabo de describir, el AidaCara resulta un barco esencial para explicar la historia de la compañía de las caras sonrientes y ahora verán el por qué. Quizás la logica diga que primero se debe crear una naviera y luego construir un barco para operar en la misma, pero en el caso del AidaCara y de Aida Cruises ocurrio justo al revés; El buque se construyó, como ya dije antes, en el año 1996 bajo el nombre de Aida para la compañía Deutsche Seereederei Touristik, que tras varios cambios de dueño y de nombre corporativo emergió en 1999 como Aida Cruises, tomando como imagen corporativa la de nuestro protagonista de hoy, que fue rebautizado con su nombre actual de AidaCara. Así que ya ven, el mundo al revés; el barco dio el nombre y la imagen a la naviera en lugar de lo normal, que sería justo lo contrario. Como siempre digo cada vez que hablo de alguna unidad de esta compañía Aida Cruises es una naviera fuera de lo común y este hecho viene a demostrar mi teoría.




Lo cierto es que desde el "Cara", el primer buque en formar parte de la flota Aida Cruises,  mucho han cambiado las cosas en la naviera alemana y su expansión ha sido una de las más importantes dentro de la industria de los cruceros. Tras el AidaCara llegaron los gemelos AidaVita y AidaAura en 2002 y 2003 respectivamente, y a partir de 2006 se produjo el boom de la naviera con el inicio de la Sphinx-Klasse que en la actualidad cuenta con un total de 6 unidades: los AidaDiva, AidaBella, AidaLuna, AidaBlu, AidaSol, y AidaMar, este último botado este mismo año y que hace unas semanas hizo su escala inaugural en A Coruña.


(Foto: Manuel Candal)


La relación de Aida Cruises con nuestra ciudad siempre ha sido muy importante y muchos de sus buques han recalado en nuestra dársena incluso durante su viaje inaugural. De hecho ese fue el caso del AidaCara; su carrera comercial comenzó el 4 de junio del 96 y apenas 10 dias después de su partida pasó unas horas en nuestra dársena mientras viajaba en ruta hacia Palma de Mallorca, su base de cruceros ese año. Otras unidades que también nos visitaron en viaje inaugural fueron el AidaAura el AidaLuna y el AidaBlu. Ya sea en viaje inaugural o no, lo cierto es que hemos tenido la oportunidad de ver a toda la flota de la naviera germana por nuestras aguas en alguna ocasión con una única excepción, la del AidaDiva, que es la única nave de Aida Cruises que todavía no sabe lo que es pasar frente a la Torre de Hércules.


 (Foto: Manuel Candal)


Tras pasar gran parte del pasado viernes atracado en el muelle de transatlánticos, a las 18:00 horas el AidaCara reemprendió el viaje dirigiéndose a su siguiente destino, el puerto de Lisboa.




Con la despedida del AidaCara no sólo se dan por finalizadas las visitas de este buque a nuestra ciudad por el presente año si no que también se pone el punto y final a la presencia de los barcos de Aida Cruises en A Coruña en 2012. En total han sido 8 las recaladas protagonizadas por los buques de esta compañía, que con cada año que pasa consolida su apuesta por el puerto coruñés estando ya confirmada la presencia de alguna de las unidades de su flota para el 2013 en al menos 12 ocasiones. La novedad para el próximo año será la llegada de la última adquisición de la naviera, el AidaStella, que en la actualidad está aún en fase de construcción en los astilleros Meyer Werft de Papenburg (Alemania).


"Shipspotters" en acción.
(Foto: Manuel Candal)


Una vez más mi más sincero agradecimiento a Jose Montero y Manuel Candal por el material proporcionado y, sobre todo por la estupenda tarde de caza (fotográfica) que compartí con ellos.


(Foto: Manuel Candal)


martes, 16 de octubre de 2012

Tres formas de vida



(Foto: Jose Montero)


El goteo incesante de escalas continúa en los muelles coruñeses a un ritmo tan frenético que hace coincidir en el puerto herculino a varias naves de pasaje con pocas horas de diferencia. Es lo que pasó en el primer fin de semana de este mes de octubre, en el que hasta tres buques recalaron en la ciudad con su correspondiente "cargamento" de pasajeros y pese a que el número de naves sugiere un gran desembarco en la terminal de cruceros, lo cierto es que en conjunto apenas superaron las 1000 personas, y es que los tres protagonistas eran "especímenes" bastante pequeños dentro de una industria, la crucerística, cuya tendencia es contar con "criaturas" cada vez más grandes.


(Foto: Jose Montero)


Lo cierto es que, exceptuando un tamaño bastante parecido (ninguno de los tres supera los 200 metros de eslora), las diferencias entre los tres navíos son bastante notables y cada uno de ellos ofrece una oferta de cruceros orientada a un "target" de cliente muy distinto en cada uno de los casos. En resumen; tres buques de tamaño similar de tres navieras distintas y tres vías distintas de explotar un mismo negocio, el del del viaje de placer por mar. Es hora de analizar a cada uno de los protagonistas por separado y lo haré por estricto orden de llegada.


(Foto: Jose Montero)


El primero en abrir fuego el sábado fue el Ocean Countess, de la naviera Cruise & Maritime Voyages. La "condesa oceánica" llegó a la bahía a media mañana procedente del puerto de Gibraltar en la que es su segunda visita del año a la ciudad tras la realizada el pasado 27 de junio. El buque pasó parte de la jornada del sábado atracado en el muelle de transatlánticos hasta las 18:00 horas, cuando reanudó viaje poniendo rumbo hacia Cobh (Irlanda).


El Ocean Countess a su llegada a puerto.
(Foto: Manuel Candal)


La naviera Cruise & Maritime Voyages, con sede en Dartford (Inglaterra) y fundada en 2009, está orientada a la realización de cruceros por distintas partes del globo con salida desde Inglaterra (generalmente desde el puerto de Tilbury) y dirigidos a un mercado adulto (la media de edad de sus pasajeros ronda los 50 años) con precios bastante asequibles ofreciendo entretenimiento tradicional a bordo y en naves de estilo clásico, es decir buques ya entrados en años. Es el caso del Ocean Countess, que junto al más antiguo Marco Polo, otro habitual por la bahía coruñesa y que nos visitará dentro de unos días, forman la flota de esta naviera, aunque ambas naves no son propiedad de la compañía si no que figuran en régimen de chárter. De hecho el "alquiler" del Ocean Countess está a punto de expirar; la escala que este clásico buque ha realizado estos días en nuestra ciudad se embarca dentro de su penúltimo crucero con la naviera británica. Su crucero de despedida será una travesía de 13 días hasta Barcelona donde concluirá viaje (y etapa comercial) el próximo día 23 tras tres años al servicio de su actual compañía.


(Foto: Manuel Candal)


Su sustituto ya está decidido. Será el Discovery, otro viejo conocido de nuestros muelles y que pasará a la flota de Cruise & Maritime Voyages a principios de 2013.
Tras la visita del Ocean Countess el sábado 6, al día siguiente tuvo lugar una escala doble cuyos protagonistas fueron el Fram y el Nautica, ambos ya viejos conocidos en el puerto de A Coruña. Seré justo y le otorgaré prioridad al más madrugador así que les hablaré primero del Fram.


(Foto: Manuel Candal)


Este pequeño buque de expedición es ya todo un habitual en nuestras aguas y desde su botadura, en 2007, es raro el año en el que no se deja ver por nuestra bahía. Su naviera, la noruega Hurtigruten cuenta con un total de 13 buques en nómina que realizan rutas a lo largo de toda la costa noruega con una única excepción, el Fram, que es el único de la flota que se dedica en exclusiva a realizar cruceros recorriendo otras partes del globo aunque por lo general el hábitat de esta nave son las zonas polares. La presencia del barco estos dias por nuestro puerto se engloba dentro de su habitual reposicionamiento desde el Ártico hasta la Ántartida donde el buque realizará su campaña de cruceros en invierno. En abril del año próximo volveremos a verlo por nuestra ciudad en su nuevo cambio de hemisferio.


El Fram durante su salida el pasado día 7 se cruzó con el remolcador Amber II 
trasladando el módulo Kalmar, usado como cárcel u hotel flotante, rumbo 
a Gibraltar y que entró a resguardarse en el puerto coruñés.
(Foto: Manuel Candal)


Por último me queda hablar del Nautica, que acompañó al Fram buena parte de la jornada del domingo. El buque de la naviera Oceania Cruises llegó a media mañana procedente del puerto de Bilbao y permaneció en A Coruña hasta las 19:00 horas cuando partió rumbo a Oporto.


El Nautica a su llegada a A Coruña.
(Foto: Jose Montero)


Si con los otros protagonistas del fin de semana hablábamos de opciones asequibles o aventureras (si nos referimos al Ocean Countess y al Fram, repectivamente), en el caso de la naviera propietaria del Nautica, hablamos del lujo y la exclusividad como carta de presentación. Oceania Cruises ofrece viajes a clientes que buscan un extra de calidad a bordo de naves decoradas con un estilo clásico y que ofrecen un nivel superior a la media en cuanto a calidad de atención, algo que podemos encontrar en cualquiera de las unidadess de su flota, desde el Regatta (gemelo del Nautica) hasta los más nuevos y grandes Marina y Riviera. Está claro, viendo a los tres buques de hoy que para gustos se pintan colores y que la opción adecuada dependerá de las preferencias (o más bien del bolsillo) del consumidor.


(Foto: Jose Montero)


No quisiera acabar la entrada sin los agradecimientos de rigor a mis habituales colaboradores, Jose Montero y Manuel Candal por la colección de fotos prestadas para la ilustración de este post que me han venido de perlas ante mi imposibilidad de "afotar" a ninguno de los tres protagonistas de hoy (otra vez será) pero, como se puede ver en las imágenes del post, por fortuna cuento con estos dos fueras de serie para cubrirme las espaldas. Gracias muchachos!


(Foto: Manuel Candal)


lunes, 15 de octubre de 2012

La vida sigue igual



 (Foto: Jose Montero)


Todo sigue igual en el puerto de A Coruña. El cambio de mes no ha mudado la tendencia en cuanto a afluencia de naves de pasaje en aguas herculinas y durante la primera semana de octubre ha continuado el ritmo frenético de escalas. El pasado miércoles día 3 el encargado de abrir el mes fue el National Geographic Explorer de la compañía Lindblad Expeditions, mientras que al día siguiente el turno fue para el Seabourn Pride, de la lujosa naviera Seabourn Cruise Line.




La del National Geographic Explorer fue una escala vista y no vista como ya nos tiene acostumbrados esta nave, que suele visitarnos en los últimos años unas dos veces por temporada. El pequeño buque de expedición llegó sobre las 07:00 horas procedente de Bilbao y tras una pequeña parada de poco más de una hora para dejar a parte de su pasaje reemprendió la marcha rumbo a las rías baixas, concretamente hacia el puerto de Muros.


 (Foto: Jose Montero)


Este itinerario tan particular es ya costumbre para este navío, que cada año y finalizado el mes de septiembre da por concluida su temporada de cruceros por el Ártico y se dirige hacia la otra punta del globo para iniciar allí su temporada de invierno con cruceros por la Antártida partiendo de Ushuaia (Argentina).




Por su parte el Seabourn Pride recaló el día 4 en la que supone su segunda escala del año tras la realizada el pasado mes de mayo, y es que este exclusivo barco-boutique es todo un habitual en la bahía coruñesa.


(Foto: Manuel Candal)


El buque llegó a media mañana procedente del puerto de Gijón para pasar unas horas atracado en el muelle de transatlánticos y permitir a su pasaje conocer un poco mejor nuestra ciudad y sus alrededores. Poco antes de las 18:00 horas el Seabourn Pride soltó amarras y reanudó su travesía para poner rumbo al sur y dirigirse a su siguiente destino, el puerto de Lisboa.


 (Foto: Manuel Candal) 


Ambos buques repetirán visita a A Coruña en el 2013. El National Geographic Explorer lo hará, como es costumbre, sobre estas mismas fechas durante su habitual reposicionamiento del polo norte al sur mientras que el Seabourn Pride hará lo propio en primavera, concretamente el próximo 15 de mayo.


 (Foto: Jose Montero)


No quisiera terminar la entrada de hoy sin agradecer tanto a Jose Montero como a Manuel Candal las estupendas fotos prestadas para la elaboración de este post, que han sido esta vez esenciales ante mi imposibilidad de sacarles fotos a ambos barcos. Gracias compañeros!!


 (Foto: Manuel Candal)



miércoles, 10 de octubre de 2012

La aurora sobre el mar (Parte 2)





Es hora de seguir con el análisis del pasado día 28, jornada en la que coincidieron en la ciudad por un breve espacio de tiempo los buques Aurora y AidaMar. En la primera parte de este post me centré en uno de los protagonistas del dúo, el Aurora, comentando alguno de los infortunios que han perseguido a este navío a lo largo de sus 12 años de carrera comercial hasta llegar al punto de ser considerado "gafe".


El Aurora pone rumbo hacia el sur mientras el AidaMar permanece 
atracado descansando unas horitas más. Excepcional encuandre realizado 
por mi colega Manuel Candal.


Sea gafe o no, lo cierto es que el Aurora es, a mi juicio, uno de los buques más bellos dedicados al negocio de los cruceros y el más elegante de los siete barcos que componen en la actualidad la flota de la naviera P&O, incluso por delante de uno de mis preferidos, el Oriana; de hecho el Aurora toma como base el diseño de éste último y en la práctica es una versión mejorada y ampliada de este buque construído 5 años antes que nuestro protagonista de hoy.




Quizás parte de su encanto reside en el hecho de que la nave fue construida en el año 2000, en una fecha en la que la actual moda de atiborrar las cubiertas de camarotes con balcón privado no era tan acusada. De esta manera en el Aurora las cabinas de este tipo sólo ocupan 3 cubiertas y media otorgándole un perfil menos recargado que lo hacen más esbelto y atractivo a la vista. Pero si en algún lugar destaca esta característica es en la popa. Donde los buques actuales han copado también este espacio para dar cabida a más y más balcones (lo que ayuda más si cabe a que estas naves se ganen el peyorativo sobrenombre de "cajones flotantes") en el navío inglés observamos una popa a la vieja usanza en la que las cubiertas se van superponiendo a modo de mirador sobre la piscina. Ésta no es la única que posee el barco ya que también tenemos la opción de irnos a la cubierta superior donde en el centro mismo de la nave encontraremos dos piscinas más; la principal y otra con el techo retráctil. Las piscinas con "magrodome" (nombre que reciben este tipo de cubiertas móviles) están muy extendidas hoy en día pero en la época en la que se botó el Aurora era toda una innovación tecnológica.


Detalle de la popa del Aurora.


Es hora de centrarse en el otro protagonista del día, el AidaMar, que hacía escala en la rada coruñesa por primera vez en su (de momento) corta carrera comercial. El buque germano arribó a la ciudad procedente del puerto de Santander pasadas las ocho de la mañana y a su llegada se encontró el muelle de transatlánticos ocupado por el Aurora, que había recalado una hora antes que el buque germano, por lo que como suele ser habitual cuando tiene lugar la coincidencia de dos grandes naves de pasaje en puerto al AidaMar le tocó ocupar el muelle de Calvo-Sotelo Sur como punto de amarre.




Algo desapercibido por ocupar un amarre un tanto apartado de los ojos de los curiosos, lo cierto es que pese a ser debutante en la plaza su imagen es más que habitual por estas aguas al ser varias las naves gemelas a ésta, que de momento es la última unidad en sumarse a la flota de la naviera alemana Aida Cruises.


El AidaMar recaló en la dársena coruñesa con las primeras luces del día.
(Foto: Manuel Candal)


Construido este mismo año en los astilleros alemanes Meyer Werft, el AidaMar pertenece a la Sphinx-Klasse, una serie de naves similares que integran de momento un total de 6 unidades. La saga comenzó con el AidaDiva en el año 2007 al que le siguieron el AidaBella (2008), el AidaLuna (2009), el AidaBlu (2010) y el AidaSol (2011). Cabe decir que los seis buques no son idénticos entre sí ya que a partir de la construccion del AidaBlu se incorporó una cubierta y media más con el consiguiente aumento en las dimensiones de las naves. Se da la circunstancia de que todos los miembros de la saga de la esfinge han estado en A Coruña en alguna ocasión, salvo el iniciador de la misma, el AidaDiva. Sin ir más lejos hace unos días tuvimos la oportunidad de ver al gemelo del AidaMar, el AidaSol.




Pese a que de momento es el último componente de la Sphinx-Klasse, el AidaMar  no cerrará la saga; en los mismos astilleros donde fueron botados nuestros dos protagonistas de hoy ya se está llevando a cabo la construcción del que será el encargado en poner fin a una de las sagas más prolíficas de la industria crucerística moderna. Su nombre será AidaStella y, como viene siendo costumbre en casi todos los barcos de esta generación tendremos el honor de recibirlo en A Coruña el próximo año, concretamente el 11 de mayo.




Tras varias horas en aguas herculinas las estrellas del día fueron despidiéndose de la ciudad. El primero en hacerlo fue el Aurora, que pasadas las 4 de la tarde retomó el viaje poniendo rumbo hacia el Mediterráneo. Desgraciadamente durante esta travesía la fatalidad se volvió a cruzar en la derrota de este infortunado navío cuando una pasajera de 70 años cayó al mar mientras el buque se dirigía a Barcelona, un trágico accidente que muy de vez en cuando tiene lugar en este tipo de barcos.

 
El Aurora a su salida de la ciudad.
(Foto: Manuel Candal)


Por su parte el AidaMar decidió permanecer unas cuantas horas más en la ciudad (casi todos los navíos de Aida Cruises se suelen quedar hasta bien entrada la tarde) y a eso de las siete de la tarde dio por concluida su visita inaugural en A Coruña, cuando tras soltar amarras puso rumbo hacia el sur para dirigirse hacia tierras portuguesas.





Tras perder de vista la simpática cara del buque germano concluyó una jornada memorable en el puerto coruñés, que puso el broche de oro a un mes sensacional en cuanto a escalas de cruceros se refiere. No quisiera acabar esta entrada sin el agradecimiento habitual a Manuel Candal por las excepcionales fotos prestadas de ambas naves que contribuyen a ilustrar estos dos posts sobre la presencia de estos espectaculares navíos en A Coruña. Gracias por tu colaboración, Manuel!!.


Varios "espectadores" contemplan al AidaMar atracado en el muelle de 
Calvo-Sotelo Sur.
(Foto: Manuel Candal)