NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 25 NOVIEMBRE: La naviera Fathom cesará operaciones en junio de 2017.
  • 21 NOVIEMBRE: Los nuevos navíos de Celebrity Cruises ya tienen nombre: serán bautizados como Celebrity Edge y Celebrity Beyond y verán la luz a finales de 2018 y 2010 respectivamente.
  • 11 NOVIEMBRE: El futuro buque insignia de la naviera francesa Ponant, el Le Laperóuse, hará escala en A Coruña en septiembre de 2018.
  • 09 NOVIEMBRE: El futuro buque insignia de Seabourn, el Seabourn Encore, completa sus pruebas del mar en el Adriático.
  • 03 NOVIEMBRE: El buque Azura obligado a prolongar su estancia en Ponta Delgada (Azores) debido a problemas en uno de sus propulsores.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Noviembre dulce




Como quien no quiere la cosa nos hemos plantado a las puertas de la Navidad en un abrir y cerrar de ojos. Al menos esa es la sensación que yo tengo, quizás porque durante todo el año las numerosas visitas de buques de pasaje a nuestra ciudad nos han mantenido bastante entretenidos, visitas que no pararán de aquí a que nos tomemos las uvas en poco más de un mes. El que no da para más, salvo sorpresa mayúscula de última hora es el mes de noviembre que en lo crucerístico se cerró este pasado viernes con la visita del formidable Ventura.


El Ventura cierra el mes de noviembre.


Procedente de Southampton, el que es puerto base de sus rutas, el buque de la naviera británica P&O arribó a la ciudad pasadas las siete de la mañana con unos 3.000 pasajeros que a diferencia de los turistas llegados el día anterior a bordo del Queen Elizabeth en esta ocasión pudieron disfrutar de una jornada soleada aunque fría para callejear o bien subirse a los buses para realizar las oportunas excursiones contratadas.


Cuestión de tamaños: El mercante Eems Exe queda empequeñecido ante las colosales dimensiones del megacrucero Ventura.


El Ventura realiza estos días un crucero de 10 noches de duración por aguas del Atlántico que se inició el pasado miércoles en la mencionada ciudad de Southampton y que tras la parada en tierras coruñesas continuará haciendo escalas en los puertos de Cádiz, Málaga, Gibraltar y Lisboa antes de regresar al punto de origen el próximo 3 de diciembre.




Construído en los astilleros italianos Fincantieri, en su sede de Monfalcone, y botado en el año 2008, el Ventura fue hasta la aparición en 2015 de su compañero de flota, el Britannia, el buque de pasaje más grande jamás construído para el mercado británico con sus 116.017 toneladas de registro bruto y unas dimensiones principales de 289´6 metros de eslora, 36 metros de manga y un calado de 8 metros. Conviene aclarar que pese a que el Ventura tiene un buque gemelo dentro de la P&O, el Azura, y que está en servicio desde el año 2012, nuestro protagonista de hoy es un poco más grande y lo supera ligeramente en volumen (hay unas 1.000 T.R.B. de diferencia). Una piscina cubierta es la causante de esta diferencia.


El Ventura pasando por delante de los faros de Mera.


Pese a lo que algunos pudieran haber pensado el título de la entrada de hoy no hace referencia a una ñoña película americana sino al excelente sabor de boca que nos ha dejado el mes que está a punto de acabar en lo relativo a tráfico de buques de pasaje en el puerto coruñés. En total han sido 7 escalas las que han tenido lugar, un número en principio no muy llamativo pero ciertamente destacable si tenemos en cuenta la altura del año en la que nos encontramos y que alcanza todavía mayor relevancia al considerar el tamaño de alguno de los buques que las ha protagonizado. Además del Ventura hay que sumar la importante presencia de los buques Queen Elizabeth y Queen Victoria así como la del Navigator of the Seas, el buque de mayor porte en visitar A Coruña este mes. Las presencias de estos cuatro navíos sumadas a las de Braemar, Corinthian y Saga Sapphire arrojan un balance total de 11.500 pasajeros que se han acercado a la urbe herculina por vía marítima, lo que sin lugar a dudas son unas excelentes cifras.



Noviembre deja en la ciudad unos estupendos números en lo relativo a tráfico de cruceros.


Pese a no figurar entre los meses más proclives para recibir escalas de cruceros, ultimamente noviembre se ha convertido en un mes de referencia no ya por la cantidad sino por la relevancia de los buques que se dejan ver en esas fechas. Noviembre fue el mes en el que hace ahora 6 años debutó el carismático Independence of the Seas en la ciudad y el mismo mes pero del año 2007 los coruñeses recibimos en el margen de tres semanas las visitas de los buques Jewel y Navigator of the Seas (éste último figuraba por aquel entonces como el segundo mayor navío en atracar en la ciudad), el Aurora y el legendario Queen Elizabeth 2. Este año la cosecha de barcos ha vuelto a ser excelente.




Volviendo al pasado viernes y tras una estancia de diez horas en la ciudad a las cinco de la tarde el Ventura inició la maniobra de desatraque para poner rumbo a su siguiente destino. Con esta visita en buque británico cerró su calendario de escalas en aguas de Marineda por el presente año y que le ha llevado a visitar la ría coruñesa en un total de 4 ocasiones, lo que lo convierte en el buque de pasaje con más presencias en la ciudad en este 2016. Para el próximo año el Ventura ya tiene confirmadas un total de 2 recaladas en A Coruña, la primera de las cuales tendrá lugar, de cumplirse las previsiones, el próximo 20 de enero.




Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


sábado, 26 de noviembre de 2016

La hora de los Cunarders





A estas alturas del año todos los buques de cruceros que tenían previsto pasarse por la dársena herculina ya lo han hecho y de aquí al cada vez más próximo 31 de diciembre si no hay cambios de última hora sólo queda recibir a algunos "repetidores" (tripitidores en algún caso) así que que mejor forma de cerrar la extensa lista de navíos que se han dejado ver en 2016 por aguas de Marineda que hacerlo con dos barcos que son grandes en tamaño, enormes en prestigio y superlativos en cuanto al impacto mediático que generan allí donde atracan. Se han hecho esperar hasta finales de noviembre pero por fín podemos decir que ya están todos. Faltaban ellos, o mejor dicho ellas. Faltaban las Reinas de la Cunard.


Las Reinas de la Cunard visitaron de nuevo nuestra ciudad.


Los caprichos del calendario han querido que además de rellenar con sus nombres los dos últimos huecos en el listado de ilustres visitantes del presente año, estos cuasigemelos y aristocráticos navíos rindieran visita a la ciudad herculina separados por apenas una semana, motivo por el cual comparten entrada en el día de hoy a pesar de que por carisma e importancia en la industria crucerística serían merecedores de sus respectivos posts. El primero en hacer escala en A Coruña fue el Queen Victoria que el pasado 17 de noviembre y procedente de Southampton llegó a la ciudad sobre las nueve de la mañana con unos 2.000 pasajeros a bordo. Lo hizo bajo una pertinaz niebla que desbarató un tanto los planes de shipspotters y "afotadores" locales que acudieron a diversos puntos de la costa para inmortalizar a "La Reina" pero aún así el buen hacer de los fotógrafos navales de la zona permitió obtener unos más que  aceptables resultados  como demuestran las estupendas fotos de mi amigo y habitual colaborador del blog, J. Daniel Díaz, parte de las cuales ilustran este post.


 Los pasajeros que llegaron a bordo del Queen Victoria no disfrutaron de un día muy espléndido en lo meteorológico... pero al menos no llovió.
(Foto: J. Daniel Díaz)


El Queen Victoria se encuentra inmerso estos días en un espectacular crucero de 24 noches de duración con salida desde el puerto de Southampton y que tras visitar tierras gallegas lo ha llevado a cruzar el Atlántico en busca de aguas más cálidas. Tras 7 jornadas consecutivas de navegación el buque llegó hace unas horas a St. Johns  (Antigua) la primera de sus paradas en aguas caribeñas tras las cuales le seguirán las escalas en Castries (Santa Lucia), Bridgetown (Barbados), Pointe A Pitre (Guadalupe) y Philipsburg (St. Marteen). Tras esta escala el Queen Victoria pondrá de nuevo rumbo a Europa  realizando una última en Ponta Delgada (Azores) antes de finalizar el viaje de nuevo en Southampton el próximo día 9 de diciembre.


El Queen Victoria se encuentra realizando estos días un crucero trasatlántico de casi un mes de duración.
(Foto: J. Daniel Díaz)


Tras una estancia que se prolongó por espacio de unas nueve horas finalmente a media tarde el Queen Victoria se despidió de A Coruña y se hizo de nuevo a la mar. La indisposición de un pasajero obligó a retrasar en más de una hora la maniobra de salida, prevista inicialmente para las cinco de la tarde. Así cuando "La Reina" inició el desatraque la noche comenzaba a adueñarse ya de la urbe herculina, una circunstancia que añadió si cabe más vistosidad a las siempre espectaculares maniobras de este tipo de navíos.


El Queen Victoria zarpó con las últimas luces del día.
(Foto: J. Daniel Díaz)


El Queen Elizabeth por su parte arribó este jueves y si siete días antes a su hermana mayor la recibió una desagradable niebla, el miembro más joven de la naviera Cunard gozó del pack completo: lluvia, viento y frío para dibujar una jornada más propia del cada vez más cercano invierno que del supuesto otoño en el que nos hallamos inmersos. A bordo de la segunda Reina del mes llegaron a A Coruña dos millares de  turistas, británicos en su mayoría, que aprovecharon gran parte de la desapacible jornada para conocer la ciudad y sus alrededores.


Al Queen Elizabeth le tocó padecer una climatologia de lo más desapacible durante su estancia en A Coruña.
(Foto: Manuel Candal)


El itinerario que estos días lleva a cabo "Liz" es bastante más convencional que el realizado por su hermana "Vicky"; un crucero de 12 noches de duración alrededor de la Península Ibérica con salida desde el puerto de Southampton y que tras la estancia en aguas coruñesas tendrá como próximos destinos las dársenas de Tánger, Valencia, Cartagena, Gibraltar y Lisboa antes de regresar a las Islas Británicas el 4 de diciembre. El desembolso necesario para disfrutar del viaje a bordo de este mediático miembro de la realeza oscilaba entre los 1.600 euros del billete más asequible hasta los 11.800 del alojamiento más exclusivo, las Queens Grill Suites.


Winter is coming.


Da igual si vienen una o cien veces; los Cunarders, los buques de la naviera Cunard, siempre levantan expectación y es que por algo son posiblemente los navíos más mediáticos de cuantos se dedican a la navegación comercial de placer. Y no lo pueden evitar porque lo llevan en los genes; los actuales "Queens" pese a que su aspecto apenas se diferencie de tantos y tantos navíos de su género (salvo el "único" Queen Mary 2) gozan de ese halo de exclusividad que otorga el pertenecer  a una de las navieras más famosas y con más prestigio del panorama cruceristico mundial, cualidades éstas ganadas a pulso a lo largo de sus más de 175 años de historia. Por eso unos tonos negro y rojo en la chimenea generan siempre tanta repercusión. Esos colores pesan mucho...


Colores, nombre... Todo evoca tradición y lujo ... todo excepto el "conveniente" puerto de registro.


Volviendo a este jueves el Queen Elizabeth decidió poner pies en polvorosa a primera hora de la tarde y cuando el reloj marcaba las cuatro y media el capitán de la Reina decidió soltar amarras para poner rumbo a su siguiente destino. La ingrata meteorología dio un respiro a shispotters locales (al menos en lo que respecta a la lluvia) y pudimos contemplar sin mojarnos mucho el majestuoso navegar de la "Reina Isabel" por la ría coruñesa rumbo a tierras marroquíes. La marcha del Queen Elizabeth sin embargo no supone el fin del tour monárquico por aguas de Marineda en este 2016 ya que días antes de finalizar el año estos dos suntuosos navíos volverán a visitarnos, en esta ocasión invirtiendo orden de llegada; el Queen Elizabeth recalará el 20 de diciembre mientras que el Queen Victoria hará lo propio el día 27 convirtiéndose además en el último buque de pasaje en atracar en la ciudad antes de finalizar el año.


Cruce de caminos.


 No qusiera terminar la entrada sin agradecer de nuevo a mi amigo Daniel Díaz su aportación al post con sus excepcionales fotografías sobre la escala del Queen Victoria. Agradecer también a otro habitual del blog, Manuel Candal su siempre desinteresada participación, en esta ocasión ilustrando la salida del Queen Elizabeth desde un punto de vista privilegiado.





 Salvo las que indican lo contrario, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Buscando el calor



(Foto: José R. Montero)


Para ser noviembre, un mes a priori no muy propicio para el tráfico de buques de pasaje, la cosa no va mal en el puerto de A Coruña; en apenas 10 días han sido 4 las escalas realizadas por alguna de estas formidables ciudades flotantes. La última de ellas tuvo lugar este pasado martes y estuvo protagonizada por el impresionante Navigator of the Seas.


(Foto: José R. Montero)


La escala de este gigante propiedad de la naviera norteamericana Royal Caribbean International no cumplió con los horarios convencionales que suelen realizar esta clase de barcos cuando programan una visita a la ciudad y el "Navegante de los Mares" no se dejó ver por las proximidades de la Torre de Hércules hasta la una de la tarde. Minutos después el navío de bandera bahameña tomaba práctico para dirigir su maniobra de atraque que se haría efectiva apenas media hora más tarde en el habitual muelle de trasatlánticos. A bordo del Navigator of the Seas, que comparece en la urbe herculina por tercera vez este año, llegaron en esta ocasión unos 2.900 pasajeros que finalizaron hace escasas horas un crucero de 13 noches de duración por aguas del Atlántico. A Coruña fue la última parada antes de concluír viaje en  Southampton, una singladura en la que los turistas han tenido la oportunidad de visitar además del nuestro los puertos de Vigo, Lisboa, Agadir, Arrecife, Gran Canaria, Sta, Cruz de Tenerife y Funchal.


(Foto: José R. Montero)


La singladura que ha realizado estos días el Navigator OTS y que lo ha traído por unas horas a nuestra ciudad es la última de su periplo por Europa. Hace unos instantes el buque emprendía su búsqueda de aguas más cálidas con el inicio de un crucero trasatlántico que finalizará el 23 de noviembre en Miami, el que será su puerto base durante la temporada invernal. A finales de abril del próximo año el Navigator of the Seas volverá al viejo continente...


 
 (Foto: Manuel Candal)


... Y con su vuelta también es seguro su regreso al puerto herculino en 2017. Royal Caribbean tiene confirmadas desde hace bastantes meses las zonas de operaciones para cada uno de los integrantes de su vasta flota y en lo que al puerto herculino concierne no hay cambios reseñables respecto al presente año con dos buques, el Independence y nuestro protagonista de hoy estableciendo su puerto base en Southampton. Desde la ciudad del sur de Inglaterra estos dos navíos realizarán cada uno tres escalas en la ciudad  herculina durante el próximo ejercicio, quedando fijada la siguiente visita del Navigator of the Seas en nuestras aguas para la primavera, concretamente el 9 de mayo.


(Foto: José R. Montero)


Volviendo al pasado martes y tras una estancia que se prolongó hasta bien entrada la noche, minutos antes de las nueve y media el Navigator of the Seas se hacía de nuevo a la mar  poniendo proa al norte siendo despedido por  una incesante lluvia y una temperatura más propia del invierno que ya se vislumbra en lontananza. Esperamos que en su próxima escala en la ría coruñesa la climatología le sea más benévola.  Agradecimientos a dos de mis habituales colaboradores y amigos, Manuel Candal y Jose R. Montero, por el suministro de estupendas fotos para la ilustración del post.


(Foto: José R. Montero)



lunes, 7 de noviembre de 2016

Dos más uno





Como en el baloncesto; dos puntos y tiro adicional por falta, o en el caso que nos ocupa por cancelación de escala. El mal tiempo que inevitablemente llega a estas alturas del año ha propiciado que el último doblete del año, que debía tener lugar este sábado con los buques Braemar y Saga Sapphire como protagonistas, se convirtiera en un inesperado triplete con la visita también del pequeño Corinthian, que adelantó su escala prevista en A Coruña 24 horas por las adversas condiciones meteorológicas. En la entrada de hoy repasaré lo que dio de sí esta concurrida jornada en los muelles herculinos.


Dos más uno igual a tres. matemáticas de principiante.


Y como madrugar es un esfuerzo que bien merece una recompensa comenzaré hablando del primero en alcanzar la ría herculina, que fue el Saga Sapphire. Procedente de Funchal, en el archipiélago de Madeira y tras una jornada de navegación sin tocar tierra, la nave de Saga Cruises llegó a nuestra ciudad poco antes de las 8 de la mañana con unos 700 pasajeros a bordo, británicos en su mayoría por ser éste el mercado donde opera la naviera. A Coruña es la última escala de un crucero que finalizó hace unas horas en el mismo puerto donde empezó, Southampton.


El Saga Sapphire de nuevo en puerto. Si nos fijamos bien bajo su actual nombre podremos leer su anterior denominación: Bleu de France.


Apenas unos minutos después de la aparición del buque insignia de Saga Cruises llegó el Braemar, que atracó proa con proa con su colega de profesión en la zona más distal del muelle de trasatlánticos. El Braemar también realizó en la urbe herculina la última parada de su viaje, un crucero de tres semanas de duración con salida y llegada en la ciudad de Southampton y que ha visitado en orden cronológico las dársenas de Málaga, Barcelona, Sete (Francia), Portoferraio (Italia), Mónaco y Cádiz, de donde provenía la nave de Fred. Olsen Cruise Lines a su llegada a aguas gallegas. A bordo también unos 700 turistas, británicos en su mayoría como en el caso del Saga Sapphire.


El Braemar atracó por la proa del Saga Sapphire.


Y por último, a eso de las nueve de la mañana aparició el más pequeño del trío, el imprevisto Corinthian, que al verse con la línea de atraque del muelle de trasatlánticos completamente ocupada por sus dos compañeros de escala se vio obligado a amarrar en el menos habitual para este tipo de naves muelle de Batería, una ubicación que ofrece 220 metros para atracar, longitud más que suficiente para los escasos 90 metros del coqueto y exclusivo navío de bandera maltesa operado por la marca Grand Circle Cruise Line. A bordo del Corinthian que procedía de Santander, viajan 89 turistas, en su mayoría de nacionalidad norteamericana.


El Corinthian se fue al muelle de Batería.


Como mencioné antes el Corinthian no figuraba inicialmente en el planning de la jornada del sábado ya que su llegada estaba prevista para primera hora del domingo, sin embargo poco después de salir de Santander el pasado jueves y ya en ruta hacia su siguiente escala, el puerto de Gijón, el capitán del buque tomó la decisión de anular la siguiente parada por culpa del mal tiempo y dirigirse directamente hacia la urbe herculina. En esta ocasión  los coruñeses nos hemos visto beneficiados en detrimento de nuestros compañeros asturianos. Otra vez será. Tras atracar los planes indicaban que el Corinthian permanecería en la ciudad hasta la medianoche pero según fuentes de la consignataria del buque, Bergé y Cía., los pasajeros pidieron al capitán de la nave prorrogar la visita hasta el día siguiente con el objetivo de conocer mejor los rincones de nuestra bella ciudad, incluso muchos renunciaron a las excursiones contratadas a las Rías Baixas. (En un principio el navío tenía previsto dejar al pasaje a primera hora del domingo en la ciudad herculina y recogerlo a última hora del día en Vigo). De esta manera el Corinthian se convirtió en el primer buque de cruceros que pernocta en nuestro puerto en 2016. Si es que A Coruña engancha.



El Corinthian se convierte en el primer crucero que pernocta este añlo en la ciudad. 


Cualquiera de los tres protagonistas de la jornada del sábado en los muelles herculinos son ya viejos conocidos por aquí, quizás algo menos el Corinthian si bien este pequeño buque se está dejando ver con bastante frecuencia en los últimos años por nuestras aguas; sin ir más lejos la de este 5 de noviembre fue su segunda escala en A Coruña durante el presente año tras la protagonizada a principios del mes de mayo. Más habituales son sus dos compañeros de amarre si bien para el Saga Sapphire la del sábado era su primera escala del año en la ciudad, en un 2016 donde está teniendo un mayor protagonismo por tierras ferrolanas. En lo que respecta al Braemar sin ser ésta su primera visita del año a aguas de Marineda en esta ocasión se presentó con una apariencia de lo más llamativa.


 
¿No le notáis nada raro al Braemar?
 

Y es que al Braemar se le han "subido los colores" y no estoy hablando de que haya tenido un ataque de vergüenza sino que lo digo en el sentido más literal de la expresión; A principios de este año el miembro más pequeño de la flota de Fred. Olsen Cruise Lines recibía sus nuevas tonalidades corporativas, consistentes en un color gris humo para el casco con una elegante línea roja superpuesta recorriendo toda la eslora. Se conoce que el resultado estético no ha sido del agrado para algún dirigente de la compañía porque el buque está siendo repintado de nuevo y esta vez han subido una cubierta el límite hasta donde llega el color gris con el consiguiente cambio de la línea roja. Este sábado en A Coruña el Braemar se presentó con los trabajos a medio acabar, algo que resultaba espoecialmente notorio a proa y a popa donde en la zona donde el navío lleva inscrito su nombre. He de reconocer que la propuesta actual casa algo mejor con las formas del Braemar hasta tal punto que ahora guarda un mayor parecido con el buque insignia de la naviera, el Balmoral, pese a que tanto en tamaño como en forma no son ni mucho menos parecidos.



A aquellos que padezcan un TOC (transtorno obsesivo-compulsivo) les pondrá bastante nerviosos la imagen de arriba. En ella vemos la popa del Braemar con los trabajos de pintado sin acabar mostrando como ahora el tono gris llega más arriba al igual que la línea roja. Su nuevo aspecto (abajo) encaja mejor con las líneas generales del buque, que de esta manera se asemeja a un "Mini-Balmoral".



Tras pàsar toda la mañana haciéndose mutua compañía, a primera hora de la tarde los protagonistas de la jornada comenzaron a desfilar de nuevo por la ría herculina, todos menos el Corinthian que contempló la particular operación salida comodamente desde su amarre. Así el primero en partir fue el Braemar que zarpó dando atrás para dejar margen de maniobra al Saga Sapphire, de salida apenas unos minutos después. Una vez que el Braemar hubo realizado el giro a la altura del Castillo de San Antón y tras superar el dique de abrigo el buque fue ganado velocidad enfilando la canal norte en dirección a Southampton. Y mientras el Braemar ponía rumbo a tierras inglesas el Saga Sapphire hacía lo propio rumbo a... lo desconocido.


El Saga Sapphire de salida. Al fondo el Corinthian es testigo de la maniobra.


Bueno, en realidad y como mencioné al principio el Sapphire se dirigió a también a Southampton, punto y final de su travesía pero tras desembarcar a su actual pasaje y embarcar al siguiente el navío inglés iniciará su ya clásico "Crucero del Misterio", una iniciativa muy original y que la naviera Saga Cruises realiza con éxito desde hace varias temporadas. El "Crucero del Misterio" consiste en una singladura en la cual los pasajeros no conocen más datos que la duración del viaje y los puertos de salida y llegada, permaneciendo en secreto tanto el itinerario como las escalas del mismo. Los precios para resolver este misterio a bordo y ya de paso disfrutar de un estupendo viaje parten en esta ocasión desde los 7.800 euros, un coste bastante elevado pero que no lo es tanto si tenemos en cuenta que en esta ocasión el "Crucero del Misterio" es el más largo realizado hasta la fecha, con una duración de 27 días. De momento los pasajeros sólo conocen que el puerto de Southampton es el lugar de salida y de llegada; lo que ocurrirá entre medias sólo el Capitán Rentell lo sabe. A lo mejor el enigmático crucero hace una parada en nuestra ciudad así que por si acaso mantendremos la mirada fija en el horizonte estos días por si vemos aparecer al navío de Saga...


La nave del misterio, como la de Iker Jiménez.


Ya al día siguiente y cuando el reloj marcaba las tres de la tarde el Corinthian soltó amarras para poner rumbo a su siguiente destino, la dársena portuguesa de Leixoes. A buen seguro que muchos de sus pasajeros se arrepintieron en ese momento de haber alargado la estancia en la ciudad al encontrarse nada más doblar el dique un mar bastante agitado, nada que ver con el de la jornada anterior, y que convirtió la salida del pequeño buque en una auténtica montaña rusa para los que iban a a bordo. Desde fuera la maniobra se vio con otros ojos y los shipspotters y curisosos que nos acercamos a la costa gozamos de un auténtico espectáculo viendo al Corinthian pegando unos buenos pantocazos en su recorrido por la ría coruñesa.


La salida del Corinthian el pasado domingo fue de lo más movida.


El próximo año volveremos a ver a este pequeño y exclusivo barco de nuevo por aguas de Marineda.


El Corinthian a la altura de los faros de Mera "disfrutando" de un refrescante baño en aguas de la bahía coruñesa.


 Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


viernes, 28 de octubre de 2016

Fiesta en compañía





Octubre ha echado el cierre en lo relativo a escalas de cruceros en el puerto de A Coruña. Cuatro semanas cargadas de escalas, trece en total, y que lejos de lo que los supersticiosos puedan pensar suponen unas cifras magníficas, con un total de casi 20.000 pasajeros llegados por vía marítima. Poniéndole la guinda a un excelente mes, el pasado martes nos hizo una visita el buque Balmoral de la naviera Fred. Olsen Cruise Lines.


El Balmoral cierra un exitoso mes de octubre.


Minutos después de las nueve de la mañana hacía su aparición el Balmoral, navío que con sus frecuentes recaladas se ha convertido en menos de una década en todo un clásico de los muelles herculinos. Procedente de Southampton el buque de bandera bahameña trajo a la ciudad a unos 1.000 pasajeros, británicos en su mayoría, y que estos días realizan un crucero de 7 noches de duración en cuyo itinerario A Coruña es la primera parada del camino. Tras ésta vendrán las escalas en Bilbao  y La Rochelle (Francia) antes de poner de nuevo rumbo al puerto inglés de Southampton donde finalizará la singladura.


El buque escuela noruego Christian Radich atraca por la proa del Balmoral a su llegada a A Coruña.


La naviera propietaria del Balmoral, la británica Fred. Olsen Cruise Lines es una de las compañías crucerísticas más asentadas en el puerto herculino, convirtiendo a la ciudad de A Coruña en un punto habitual de sus rutas con salida y llegada desde algún puerto del sur de las Islas Británicas. Pese a que su flota la componen en la actualidad sólo cuatro navíos (junto al Balmoral figuran en nómina el Braemar y los gemelos Black Watch y Boudicca) en alguna que otra ocasión dos de ellos han coincidido atracados el mismo día en nuestros muelles, todo un hecho ciertamente reseñable aunque una mera anécdota en comparación a lo que la naviera tiene planeado hacer en Cádiz...


Fred. Olsen la va a montar gorda en Cádiz en 2018.


Y es que Fred. Olsen Cruise Lines está de celebración o más bien lo estará dentro de poco. Fundada en 1848 en la pequeña localidad noruega de Hvitsten, la compañía con sede en Ipswich (Reino Unido) está ultimando los preparativos de lo que será la conmemoración de su 170 aniversario y que tendrá lugar en 2018, un evento que como cabría esperar estará a la altura de tan importante efeméride. Para ello la naviera ha confirmado que tiene previsto "cerrar" el puerto de Cádiz el próximo 10 de septiembre de 2018 para montar allí una gran fiesta en la que estarán presentes sus cuatro navíos, que ya han programado escala en el puerto andaluz para el citado día con más de año y medio de antelación con el objetivo de reservarse el sitio.


Fred. Olsen ha llamado al evento "Captains in Cádiz".
 (Fuente: Fred. Olsen Cruise Lines)


La fiesta será un encuentro de empresa en el que se reunirán los trabajadores de la compañía y en la que se realizarán diversas actividades en la ciudad y a pie de muelle que incluirán entre otras la posibilidad de visitar las cuatro naves atracadas así como charlas coloquio entre los pasajeros de los buques y su tripulación. Un portavoz de la compañía ha afirmado que la elección de Cádiz como sede para este evento se ha realizado por la estrecha relación existente entre la naviera y la urbe gaditana, de la que los barcos de Fred. Olsen son asiduos visitantes desde 1997, además de "por las excelentes instalaciones de este puerto dentro de la ciudad, que permitirán que los cuatro cruceros de Fred. Olsen puedan atracar uno junto al otro». Los billetes para estos viajes especiales ya se pueden reservar en la página de la naviera.


El velero artesanal Sailing the Farm sale de la dársena mientras el Balmoral se encuentra en plena maniobra de atraque.


No es la primera vez que la flota de Fred. Olsen en su totalidad coincide en un puerto durante la misma jornada; el pasado 28 de julio de 2015 el "póker" de naves atracó al unísono en la ciudad noruega de Bergen con el objetivo de celebrar las raíces escandinavas de la marca y que el puerto de esta localidad es uno de los destinos favoritos de los clientes de la compañía.  El evento, uno de los más exitosos realizados en toda la historia de la naviera, contó con actividades similares a las que están previstas que se realicen en la ciudad andaluza dentro de dos años.


Una foto para la historia: Los cuatro buques de Fred. Olsen saliendo de la ciudad de Bergen en julio de 2015. Era la primera vez que las cuatro naves coincidían en un mismo puerto.
(Fuente: Fred. Olsen Cruise Lines)


Pero de momento aún queda mucho para la celebración. Volviendo al pasado martes el Balmoral cerró su visita a las seis de la tarde cuando zarpó poniendo rumbo al puerto de Bilbao cerrando de esta manera su calendario de escalas en el puerto herculino por el 2016, un año en el que el buque insignia de Fred. Olsen ha realizado un total de tres recaladas en la ciudad herculina. La compañía todavía tiene una cita más con la urbe coruñesa antes de finalizar el año; será, si se cumplen las previsiones, el próximo 5 de noviembre con el buque Braemar como protagonista.


El Balmoral se despidió de los coruñeses hasta el 2017.


Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


jueves, 27 de octubre de 2016

A (sombroso)





Alucinante. Abrumador. Anómalo y atrevido. Agresivo, apabullante y sí, aunque suene mal también acojonante. Son muchos de los calificativos que se le podrían aplicar al protagonista de hoy en el blog que pese a lo que pueda indicar el título de la página no se trata de un barco de cruceros. Los lectores sabrán perdonarme la licencia que me he tomado haciendo esta excepción pero la ocasión lo requería; y es que dificilmente volveremos a contemplar en aguas coruñesas a un navío tan fuera de lo común como el que a continuación describiré;  un buque cuya arriesgada e inverosímil estética encuentra el contrapunto perfecto en su sencillo y misterioso nombre: A.


Nunca habíamos visto nada igual en A Coruña.


A  todos los que no estuvieran advertidos de su llegada el pasado día 14 a primera hora de la tarde la imagen del OFNI (objeto flotante no identificado) aproximándose al dique de abrigo les dejaría perplejos y a buen seguro muchos de los curiosos que en ese momento se encontraban en la zona portuaria trataron de encuadrar al raro especimen dentro de alguna familia conocida si bien la empresa se antojaba muy difícil: se podría asemejar, salvo por su color blanco inmaculado, a un barco de guerra ultramoderno; una fragata de última generación o un submarino, pero a la gran mayoría nunca se nos ocurriría catalogarlo como yate. A medida que se acerca al observador su aspecto es más insólito si cabe. Inevitable evitar la reminiscencia a la saga Bond: ¿quizás se trataba de la morada de algún supervillano con ansias de dominar el mundo?. Incluso yo no pude evitar durante la sesión fotográfica tararear la célebre melodía interpretada por la orquesta de John Barry para la mítica Dr. No. Si su forma es misteriosa su nombre contribuye a agrandar todavía más el enigma: simplemente A.




Pues si, pese a las apariencias el A es un yate. Un megayate para ser exactos o más que eso. Un hiperyate. La locura superlativa parida por la mente de un visionario arquitecto hecha yate. La madre de todos los yates. Se trata de la embarcación de recreo del multimillonario ruso Andreiy Melnichenko que estos días hizo una breve parada (que al final no fue tan breve) por aguas gallegas para deleite de la comunidad "afotadora" local. Tratar de explicar el singular aspecto de esta criatura marina da para una tesis de ingeniería naval, conocimientos que un servidor no posee, aunque más adelante trataré de dar unas pinceladas sobre su sorprendente diseño. Más sencillo es explicar su escueto nombre:¨La "A" hace referencia al nombre de pila de la mujer de Melnichenko, la ex-modelo serbia Alexandra Nikolic.


 
 Llámame simplemente A.


Que el amor no se compra con dinero es algo irrefutable pero tener "detallitos" como el de bautizar a tu megabarco con el nombre de tu esposa evidentemente no te hace perder puntos. Y no ha sido él único gesto de amor del millonario ruso hacia su pareja; en la boda de los Melnichenko las cantantes Whitney Houston y Christina Aguilera interpretaron varios temas y en su reciente aniversario actuó en directo para la pareja Jennifer López. Hay cosas que el dinero no puede comprar. Para todo lo demás, ya saben... Pese a ser un homenaje hacia su mujer, la vocal que da nombre a este espectacular navío también hace mención al nombre de pila de su dueño, una figura quizás bastante desconocida en nuestro país pero que en Rusia es toda una celebridad. He aquí algunos datos del propietario del insólito A.




Andrey Igorevich Melnichenko es uno de los hombre más ricos de Rusia y según la revista Forbes figura en el puesto 139 de los más acaudalados del mundo con una fortuna estimada en unos 10.000 millones de euros. ¿Y que sabemos de él además de que no tiene problemas para llegar a fin de mes?. Veamos: Nacido hace 44 años en Gomel (Bielorrusia) y procedente de una acomodada familia Melnichenko comenzó a hacer sus primeros negocios a los 19 años vendiendo ordenadores y tan sólo dos años después fundaba su primer banco, el MDM (inicales en ruso de "Moscow Business World Bank") y que en la actualidad es uno de los mayores grupos de banca privada del país. En sus inicios su principal cliente era un tal Roman Abramovich, el dueño de un pequeño equipo de futbol londinense que atiende al nombre de Chelsea. Tan sólo unos años después de fundar su primer banco comenzó a diversificar su negocio apostando por el sector de los fertilizantes, la minería y la siderurgia, lo que le ha llevado a amasar la fortuna que maneja en la actualidad y que le permite entre otras cosas darse el gusto de satisfacer hasta el más caro de su caprichos. Entre sus posesiones figura además del espectacular yate que aparece en las fotos una mansión en Cap D´Antibes (Francia) llamada Villa Altair, un lujoso apartamento en Manhattan valorado en 12 millones de euros y una mansión en Harewood State (Reino Unido) valorada en otros 40. En lo que respecta a movilidad Melnichenko también va sobrado: Además de yate cuenta con avión privado, un Boeing 737-700 que como curiosidad tiene como registro MY-BBJ, iniciales de "My Boeing Bussiness Jet". No vive mal el ruso... Pero su desmesurada fortuna no sólo es utilizada para satisfacer los deseos más caros; Por sus grandes contribuciones a obras benéficas Melnichenko está considerado también uno de los principales filántropos de su país.



Arriba: El matrimonio Melnichenko-Nikolic.
Abajo: El avión privado de Melnichenko, que estos días anduvo por Alvedro. (la nieve delata que la foto no fue tomada en el aeropuerto coruñés...)

(Fotos: autor desconocido)


Pero como los verdaderos protagonistas en este blog son los barcos volvamos a centrarnos en el espectaular A comentando alguna de sus características principales. Construído en los astilleros germanos Blohm + Voss y puesto en servicio en el año 2008 el A es un megayate de diseño radical de casco de acero y superestructura de aluminio de 5.500 toneladas de registro bruto que tiene unas dimensiones principales de 119 metros de eslora, 18 ´8 metros de manga y un calado de 5´1 metros con capacidad para alojar a 14 huéspedes en sus 6 suites. La tripulación está formada por 42 personas. De su propulsión se encargan dos motores MAN RK280 que rinden una potencia de 12.070 caballos y a los que se acoplan dos hélices que impulsan la nave hasta los 23 nudos de velocidad máxima. Mención aparte merecen sus 4 avanzadísimos estabilizadores Quantum Zero Speed que reducen drasticamente el balance de la nave durante la navegación. El buque ondea una más que conveniente bandera de Bermudas luciendo al lado de su escueto nombre el de Hamilton como puerto de registro. Como ocurre en este tipo de barcos el coste de construcción no suele hacerse oficial y todo se basa en rumores y elucubraciones. En el caso del A se estima que la factura alcanzó los 280 millones de euros.


El A transitando a la altura de Seixo branco.
 

Tratar de entender como un objeto como el A ha llegado a  convertirse en realidad implica remontarse unos años atrás, concretamente a 2003. Es entonces cuando Melnichenko contrata al francés Philippe Starck, uno de los diseñadores más afamados del mundo para idear su nuevo buque de recreo. Desde el inicio del proyecto Starck tuvo carta blanca tanto en presupuesto como a la hora de dejar volar la imaginación en el llamado Proyecto Sigma SF99, numeración que se derivaba de la teórica eslora que tendría el futuro buque. El diseñador galo presentó al magnate ruso un total de 8 bocetos de los cuales Melnichenko eligió el más radical de todos ellos con la idea de que no pasase desapercibido allí donde atracase. Objetivo conseguido. Los trabajos de construcción se encomendaron a los afamados astilleros Blohm + Voss de la ciudad alemana de Kiel y estos se pusieron manos a la obra rodeando de un gran hermetismo todo el proceso constructivo. Fue ese secretismo el que empezó a levantar numerosos rumores acerca de la naturaleza real del navío que se estaba construyendo, llegando a decirse que se trataba de algún tipo de barco de guerra experimental. La expectación llegó al punto de que algunos medios de comunicación llegaron a sobrevolar las instalaciones de los astilleros para tratar de averiguar algún detalle de la futura nave. Por fín cuando el A fue dado a conocer a principios de 2003 la gente sencillamente no podía creer lo que veían sus ojos.


Cualquier parecido del A con un yate tradicional es pura coincidencia.


No existe nada parecido al A dentro de la industria naval. Su diseño ha roto con todo lo anteriormente establecido en el mundo de los yates y muy dificilmente nunca volveremos a ver nada igual al tratarse de un trabajo muy personal. Estamos ante el que es actualmente el 22º megayate más grande del mundo pero su tamaño es lo de menos; es su peculiar estampa (peculiar, no bonita) lo que llama poderosamente la atención: Líneas limpias, con una afilada proa invertida, el recogimiento de los costados y su masiva superestructura central coronada por dos chimeneas situadas en paralelo. Su silueta recuerda vagamente al recientemente botado destructor USS Zumwalt, el buque de guerra más avanzado del mundo. Philippe Starck no sólo se encargó del diseño exterior de la nave sino también de todos sus interiores  llegando incluso a diseñar el vestuario de su tripulación (trajes blancos durante el día y negros durante la noche) y si por fuera el buque deja con la boca abierta por dentro rompe una vez más todos los esquemas anteriormente vistos en la arquitectura naval.


OFNI (Objeto Flotante No Identificado)


Nada en su interior recuerda al típico yate. En los alojamientos del barco así como en las zonas comunes se entremezclan el cuero y el acero inoxidable a partes iguales creando una atmósfera muy alejada del mundo naval. Las seis suites de la nave (que se pueden convertir en cuatro gracias a sus paredes móviles) cuentan casi todas con jacuzzi, casi siempre situado en el centro de la habitación. Mención aparte merece la Owner´s Suite, la habitación del matrimonio Melnichenko: situada en la cubierta más alta cuenta con un tamaño de 230 metros cuadrados y está presidida en el centro por una cama tamaño XXL que presenta la particularidad de poder girar 360 grados para que sus huéspedes puedan elegir las vistas que más le gusten. En el equipamiento de a bordo destaca su completo sistema de entretenimiento audiovisual compuesto por más de 100 altavoces y 15 pantallas de plasma escamoteables y que se reparten por toda la nave además de un sistema reproductor de  películas con más de 3.000 títulos almacenados.



Arriba: Los corredores del A parecen sacados de una película de ciencia-ficción.
Abajo: La Suite del armador corona la superestructura.

(Fotos: Anja Wippich)


El A va equipado además con una gran discoteca (a popa) y tres piscinas, una a proa y dos más a popa una de las cuales presenta la particularidad de tener el suelo de cristal. Su interior se puede ver desde la discoteca, situada un nivel por debajo. No todo es ingeniería, arquitectura y "gadgets" a bordo: Tres obras pictóricas de Monet decoran algunas de las estancias del A. Para proteger estos bienes de incalculable valor así como a los huéspedes alojados a bordo el buque cuenta con un impresionante sistema de seguridad en el que destacan el acceso mediante huella dactilar a las suites y sus paneles de cristal, que tienen 44 milímetros de espesor y son capaces de resistir la explosión de una granada.


(Foto: Manuel Candal)


El A presenta a proa un helipuerto, condición indispensable impuesta por el propio Melnichenko, y a popa  cuenta con un enorme garaje que alberga dos coches, varias motos de agua, un hovercraft y dos lanchas auxiliares diseñadas por el propio Philippe Starck para trasladar a los pasajeros del barco a tierra y viceversa a través de dos puertas hidráulicas situadas a los costados de la nave. Las dos auxiliares, de 10´5 metros cada una y de líneas espectaculares, cuestan cada una un millón de euros y son distintas entre sí: una es abierta y otra cerrada tipo "limusina". A esta última la pudimos ver realizando frecuentes viajes desde el barco hasta la dársena estos días. A aquellos a los que lo visto y leído hasta ahora en la entrada se le estén poniendo los dientes largos tengo que darles una buena noticia: el A está a la venta (Eso sí el espinoso asunto del precio ya lo tendrán que tratar ustedes con el ruso).



Arriba: Estos días pudimos ver a la auxiliar "limo" yendo y viniendo del yate a la dársena.
Abajo: La misma embarcación auxiliar guardada en el garaje del A.

(Foto de abajo: Astilleros Blohm + Voss)


Por increíble que pueda parecer al magnate ruso parece habérsele quedado pequeño el A... Eso o ya está aburrido de él porque en los astilleros Nobiskrug de Rendsburg (Alemania) se ultiman los detalles del que será el nuevo juguete de Melnichenko, un megavelero (el prefijo mega se queda en este caso muuuy pequeño) hasta ahora coinocido como Proyecto White Pearl pero que será bautizado también como A y que cuenta con unas dimensiones salvajes que lo convertirán en el buque más grande de su clase: 143 metros de eslora, 25 metros de manga, 60 metros de alto desde la línea de flotación hasta el punto más alto de la superestructura y tres mástiles que alcanzan los 100 metros de altura. Tan grande es que hasta ha corrido el rumor de que nunca podrá salir del Mar Báltico, algo completamente falso ya que no cabe en la cabeza de nadie que unos reputados astilleros cometieran semejante error de cálculo. El nuevo buque, además de por su gigantesco tamaño llama la atención por su futurista línea, obra también de Philippe Starck que ha echado el resto en su nueva obra: 12.700 toneladas de registro bruto y 8 cubiertas con capacidad para 20 personas,  54 tripulantes y que incluirá algunos detalles delirantes como un garaje inundable equipado con un minisubmarino y una zona de observación submarina en la quilla con paredes acristaladas de 30 cm de espesor.


La nueva locura de Melnichenko: el yate a vela A.
(Foto: Carl Groll)


La estancia del superyate A en el puerto coruñés prevista en principio solamente por dos jornadas se alargó hasta los 11 días por un suceso imprevisto; a punto de partir hacia su siguiente destino, el puerto de Baiona, la mujer de Melnichenko se sintió indispuesta por lo que tuvo que ser trasladada a un centro médico; el diagnóstico: una apendicitis (si, los ricos también tienen apéndice) que obligó a operarla de urgencia y a posponer la partida sine die. El pasado sábado el avión del magnate ruso aterrizó en la ciudad para llevar al matrimonio de vuelta a casa, bueno a una de sus múltiples casas; no era plan continuar el crucero dando botes por el Atlántico, no fuera que a la Nikolic se le fueran a abrir los puntos... El contratiempo seguro que no ha contribuído a que al matrimonio les quedara un buen recuerdo de su visita a tierras gallegas aunque aquí siempre los recibiremos con los brazos abiertos y más si vienen en barco, porque no todos los días se ven por nuestras aguas buques tan asombrosos como el A.


Tras una estancia que se alargó más de una semana finalmente el A partió en la mañana del pasado martes con rumbo desconocido y sin sus millonarios dueños a bordo.


No quisiera terminar sin agradecer a mi amigo y habitual colaborador Manuel Candal su habitual suministro de excelentes fotos.



 Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.