NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 17 SEPTIEMBRE: La naviera gala Ponant anuncia el nombre de sus 4 futuros navíos: Le Lapérouse, Le Champlain, Le Bougainville y Le Kerguelen
  • 17 SEPTIEMBRE: Aida Cruises pospone su entrada en el mercado chino, que estaba prevista para el próximo año.
  • 15 SEPTIEMBRE: Un accidente durante un simulacro de emergencia a bordo del Harmony of the Seas se salda con un muerto y cuatro heridos..
  • 06 SEPTIEMBRE: El grupo Carnival firma un acuerdo con los astilleros Meyer para la construcción de tres navíos propulsados por LNG para sus marcas Carnival Cruises y P&O Cruises.
  • 03 SEPTIEMBRE: El MSC Meraviglia cuya entrada en servicio está prevista para junio de 2017, toca por primera vez el agua.

domingo, 25 de septiembre de 2016

El nuevo Rey de Holanda (Parte II)





En la anterior entrada comencé el repaso sobre lo que dio de sí la escala inaugural del buque Koningdsdam en A Coruña el pasado jueves. Hoy voy a continuar el relato comentando algún detalle más sobre este navío así como de su compañero de atraque en la ciudad, el Midnatsol.


La superposición de cubiertas sobre el puente de mando le dan al Koningsdam una apariencia amazacotada si se le observa desde la proa.


Pese a que externamente el Koningsdam mantiene una línea continuista, el diseño de su espacio interior sigue la línea opuesta; completamente rompedora con lo establecido: Arquitectura de fluidas curvas, espacios dominados por la luz, altas dosis de tecnología y auténticas primicias nunca antes vistas en un buque de Holland America Line. Por primera vez una nave de esta compañía ofrece camarotes para personas que viajen solas y también alojamientos para familias, con capacidad para hasta 5 personas. Otra de sus novedades es Blend, la bodega/vinoteca donde los pasajeros recibirán clases de enología y podrán mezclar su propio vino que podrán degustar durante la cena o en la intimidad de su camarote. Esta instalación es la primera de su clase en un barco de cruceros.



Arriba: Hasta la chimenea del Koningsdam marca una nueva era. Se abandona el diseño circular y la doble estructura en línea y se opta por una rectangular y masiva que presenta como elemento más llamativo sus laterales ondulados. El logo que la preside también es de nuevo diseño.
Abajo: La Pinnacle Suite, el alojamiento más lujoso del Koningsdam. Situado en la cubierta 7 tiene un tamaño de 91 m2, además de una terraza de 30 m2.

  (Foto abajo: Holland America Line)


En este breve repaso sobre este increíble navío del que necesitaría varios posts para explicar todo lo que ofrece en su interior, voy a destacar dos de los elementos arquitectónicos que a mi modo de ver resultan más destacados. En primer lugar el restaurante principal de la nave, de dos plantas y situado en las cubiertas 2 y 3. Un espacio impresionante no sólo por su decoración, que deja con la boca abierta, sino porque tiene capacidad para dar de comer a 1.098 pasajeros en un solo turno. Los tonos marfil y la gran luminosidad definen este espacio que recuerda lejanamente al diseño de los restaurantes de los buques de la Clase Soltice de Celebrity Cruises. El otro rincón que quisiera destacar son dos escaleras situados hacia popa y que se "descuelgan" por ambos costados de la nave. Comunican las cubiertas 9 y 10 y su particularidad reside en que varios de sus peldaños están acristalados de manera que se pueden obtener unas vistas de vértigo. Tampoco es una idea del todo original ya que recuerda bastante a SeaWalk, el pasillo acristalado de 50 metros de altura presente en los Royal y Regal Princess de Princess Cruises.



Arriba: El restaurante principal del Koningsdam es sin lugar a dudas su estancia más espectacular. Curiosamente no tiene nombre.
 Abajo: El Koningsdam presenta dos miradores de vértigo en las escaleras situadas hacia popa que comunican las cubiertas 9 y 10.

 (Foto arriba: Holland America Line)


Pero la jornada del pasado jueves, además de dejarnos la escala inaugural del portentoso Koningsdam trajo a la ciudad a un pequeño visitante, el buque Midnatsol, que quedó eclipsado por el gigantesco debutante. Aún así quiero dedicarle al navío noruego el espacio que se merece en el blog comentando algunas de sus principales características.


El Midnatsol disfrutando de las bondades del golfo ártabro.


Construído en los astilleros Fosen Mekaniske Verksteder AS de la ciudad de Rissa (Noruega) el Midnatsol, cuyo nombre significa "Sol de medianoche", es un pequeño buque de 16.151 toneladas de registro bruto con unas dimensiones de 135´7 metros de eslora, 21´5 metros de manga y un calado de 5´1 metros. En sus 6 cubiertas de pasaje el buque, que tiene como puerto de registro el de Tromso (Noruega), tiene capacidad para 1.000 pasajeros aunque la cosa tiene truco como explicaré posteriormente. El Midnatsol utiliza una propulsión diesel-eléctrica formada por dos motores Wartsila de 9 cilindros y dos pods Aquamaster que son capaces de impulsar al buque hasta los 18 nudos de velocidad punta, si bien su velocidad de servicio habitual son 15 nudos. El Midnatsol cuenta con un buque gemelo, el Trollfjord.




Su casco de acero especialmente reforzado esconde dos secretos: el primero es que tiene una categoría 1A1, que equivale a decir que está capacitado para navegar entre hielos. El segundo secreto es que en realidad el Midnatsol no es un buque de cruceros en sentido estricto sino que es un ferry o buque mixto de pasaje y carga rodada con capacidad para 45 coches además de tener espacio para carga refrigerada, aunque estas dos características se usan sólo en viajes costeros y no cuando la nave realiza funciones de barco de cruceros. Es en estos mismo viajes cuando el Midnatsol está habilitado para llevar a un millar de pasajeros estando su aforo limitado a practicamente la mitad cuando navega como crucero convencional.


El Midnatsol no es un buque como los demás.


La naviera  del Midnatsol es Hurtigruten, una compañía noruega especializada en ofrecer rutas costeras por Noruega y cruceros por el norte de Europa, así como rutas de expedición por el Océano Glaciar Ártico y la Antártida. Aquí en A Coruña su nombre no es muy conocido a pesar de que casi todos los años nos visita un integrante de su flota, el Fram, que suele hacer una o dos paradas al año en nuestra ría cuando cambia su "lugar de trabajo" desde el polo norte al polo sur o viceversa. Desde esta temporada el Midnatsol acompaña al Fram en sus mismas rutas, motivo por el cual los coruñeses hemos tenido la oportunidad de verlo esta semana por nuestra ría.


Hurtigruten es una naviera poco conocida por estos lares pero cuya relación con nuestra ciudad está muy asentada.


Tras pasar toda la mañana atracados en A Coruña, a primera hora de la tarde los dos protagonistas del día comenzaron a preparar su partida del puerto herculino. El primero en hacerlo fue el pequeño Midnatsol que minutos antes de las cuatro soltó amarras para poner rumbo a su siguiente destino, el puerto de Leixoes. Sin más escalas por este año esperamos que en 2017 nos vuelva a hacer una visita.


El Midnatsol apuntando a los faros de Mera.


La estrella del día, el Koningsdam, permaneció una hora más en la rada herculina y a eso de las cinco de la tarde anunció con tres pitadas largas su inminente marcha. La maniobra de desatraque fue bastante más compleja que en el caso del Midnatsol debido a su tamaño y a la posición de amarre; tras recoger todos sus cabos el buque holandés dio atrás hasta la altura de los muelles petroleros donde realizó un ágil giro de 180 grados. Con su proa ya señalando a mar abierto el Koningsdam fue ganando velocidad enfilando la canal oeste en dirección a su siguiente destino, que al igual que en el caso del Midnatsol era la dársena de Leixoes. Sin más comparecencias de aquí hasta final de año la naviera Holland America Line ya ha confirmado la presencia de su buque estrella en A Coruña durante el 2017; será el próximo 21 de septiembre.


Saliendo marcha atrás. Ser tan grande es lo que tiene.
(Foto: Manuel Candal)


No quisiera finalizar este especial de dos entradas dedicadas a los buques Koningsdam y Midnatsol sin agradecer a mi amigo y habitual colaborador Manuel Candal su aportación en forma de estupendas fotografías.


El Koningsdam saliendo de A Coruña con Seixo Branco por la proa.


Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

sábado, 24 de septiembre de 2016

El nuevo Rey de Holanda (Parte I)





Llevamos varios días en los que los muelles coruñeses reciben a muchos y muy novedosos buques de cruceros: Pacific Princess, MSC Musica... El pasado domingo tenía lugar uno de las recaladas más esperadas del año con la visita en escala inaugural del Mein Schiff 5, buque de reciente creación y una de las principales novedades del sector en este 2016. Pero la visita del nuevo navío insignia de TUI Cruises no era el plato fuerte del mes de septiembre (al menos no el único): Este jueves A Coruña recibió a otro de los que serán nombre ilustres del año, el Koningsdam, que desde hace apenas 5 meses se ha convertido en el buque estrella de la legendaria naviera Holland America Line. Y si todo esto no fuese suficiente el imponente navío neerlandés estuvo acompañado en esta su primera visita a A Coruña por el buque noruego Midnatsol. Como ven aquí hay mucha tela que cortar así que no esperemos más.


Dos por el precio de uno: A la escala inaugural del Koningsdam (en primer término) este jueves se le sumó la visita del Midnatsol (al fondo).


 Sobre las siete de la mañana y con la oscuridad reinando todavía sobre la urbe herculina hacía su entrada en los libros de historia coruñeses el formidable Koningsdam procedente del puerto británico de Portland. Sus casi 300 metros de eslora atracaron en el muelle de trasatlánticos con su proa apuntando de forma desafiante hacia los Cantones. Apenas una hora más tarde hacía lo propio el noruego Midnatsol que en una maniobra bastante menos espectacular por el tamaño del protagonista (6 veces más pequeño que el buque de Holland) aunque ya realizada con algo de luz se dirigió hacia el habitual amarre alternativo cuando coinciden dos naves de pasaje en puerto, el muelle de Calvo Sotelo Sur. El Midnatsol procedía del puerto de Guernsey, situado en las Islas del Canal, y trajo a A Coruña a unos 400 pasajeros.



El pequeño Midnatsol hizo su entrada ya con algo de luz.


Tan pronto como el Koningsdam hubo asegurado el último de sus cabos a los norays del muelle de trasatlánticos comenzó la operación trasvase; gran parte de su pasaje, unas 2.500 personas de las más variadas nacionalidades, comenzaron a bajar a tierra donde a pie de muelle les esperaban varias decenas de buses para llevarlos a realizar las excursiones contratadas. Allí numerosos guías y personal contratado por la naviera organizaban a los turistas paleta en mano mostrando el número de bus para que nadie se equivocara de vehículo. La operación, pese a lo caótica que puede parecer viéndola in situ, con autobuses llegando y saliendo y multitud de personas caminando por el muelle, se realizó de manera eficiente y en apenas una hora casi todos los pasajeros habían partido ya hacia sus destinos.


Actividad frenética a pie de muelle tras el atraque del buque para organizar la salida de los buses hacia las excursiones.


El sensacional buque propiedad de la naviera Holland America Line se encuentra estos días realizando un crucero de  12 noches de duración con inicio en Amsterdam y que tras las mencionadas paradas en tierras inglesas y gallegas hará escalas en Leixoes, Lisboa, Huelva, Gibraltar, Málaga, Cartagena y Civitavecchia, el que es considerado el puerto de Roma y donde se pondrá punto y final a la singladura. Holland America Line ofreció a sus pasajeros la posibilidad de ampliar la experiencia de 12 a 26 noches unificando la actual ruta con la anterior que zarpó también de Amsterdam y realizó un recorrido por  los países Bálticos, con paradas en Copenhague, Tallin, St. Petersburgo o Estocolmo por citar algunas de ellas.


Las luces del Koningsdam iluminan la dársena coruñesa.


Como sucede en las escalas inaugurales a media mañana tuvo lugar la tradicional recepción a bordo  en la que el capitán de la nave, Emiel de Vries, ejerció como anfitrión ante los representantes de la Autoridad Portuaria y de diversos estamentos locales. En la ceremonia, durante la cual se produjo el habitual intercambio de metopas, el capitán De Vries destacó la "gran belleza" de la ciudad y las "facilidades" ofrecidas por el puerto para la operativa de atraque y desembarque.


La escala del Koningsdam supuso un nuevo hito para el puerto coruñés.


Es hora de repasar algunas de las características principales de este colosal ingenio flotante. Construído en los astilleros italianos Fincantieri, en su sede de Porto Marghera y puesto en servicio a principios de abril de este mismo año, el Koningsdam es un buque de 99.836 toneladas de registro bruto que tiene unas dimensiones generales de 296 metros de eslora, 38 metros de manga y un calado de 8´6  metros que puede dar cabida en sus 13 cubiertas de pasaje a un total de 2.650 pasajeros en régimen de doble ocupación a los que hay que sumarle sus 1.036 tripulantes. Con estas cifras el Koningsdam se convirtió en el momento de su botadura en el barco de pasaje más grande jamás construído que navega bajo bandera holandesa puesto que al igual que el resto de la flota Holland America Line el navío está registrado en Países Bajos luciendo bajo su propio nombre el del puerto de Rotterdam. El coste constructivo del MS Koningsdam fue de 520 millones de dólares.




En el apartado técnico  el Koningsdam está equipado con una propulsión diesel-eléctrica con cuatro motores MAK de 12 cilindros y otros dos de 8 cilindros además de dos azipods de la marca ABB de 28 MW cada uno. El conjunto es capaz de propulsar al barco hasta los 19 nudos de velocidad de servicio. Para minimizar al máximo el impacto medioambiental en la construcción del buque holandés se han utilizado las soluciones técnicas más avanzadas actualmente aplicables en la ingeniería naval. Relacionado con esta idea de crear el barco más "verde" posible está una de sus características externas más llamativas; es el  gran "ducktail" que el Koningsdam luce a popa, una estructura plana en la línea de flotación y que consigue un importante ahorro de carburante.
  

El "ducktail" de popa (en la foto marcado con flechas rojas) le sirve al Koningsdam para ahorrar combustible.


Pese a que su estampa nos pueda resultar bastante familiar el Koningsdam es la primera unidad de una nueva serie de navíos que recibe el nombre de Pinnacle Class ("Clase Cúspide"). La realidad es que, más que nueva, la Pinnacle Class es una evolución de una evolución de las series anteriores. Todo comenzó en el año 2002 con la aparición del Zuiderdam, el primer buque de la exitosa serie Vista Class, de la que también forman parte el Arcadia de la P&O o el Queen Victoria de la legendaria Cunard. En 2008 y con la aparición del Eurodam tomó el relevo la Signature Class, en realidad una serie similar a la Vista Class pero con ligeras modificaciones estructurales y de tamaño. La nueva Pinnacle Class de la que el Koningsdam es su primera creación  es una evolución algo más profunda de esta Signature Class, que crece en unos 11 metros y unas 13.000 toneladas en volumen. Un segundo Clase Pinnacle llegará a principios de 2019; se llamará Nieuw Statendam.


El Koningsdam es el primer buque de la Pinnacle Class.


Lo que sí es completamente nuevo es su nombre y eso sí que es una auténtica noticia para esta naviera. Y es que pocas compañías como Holland America Line son tan defensoras de la tradición y de los valores, algo que se demuestra en el hecho de que a lo largo de sus 143 años de historia sus buques hayan portado tan sólo unos cuantos nombres que se han ido repitiendo con el paso del tiempo. Así en la flota histórica de esta naviera ha habido 6 buques con la denominación Rotterdam, 5 con la denominación Statendam o 5 con la denominación Maasdam... pero ninguno con el nombre de Koningsdam. Su nombre, ("Koning" significa "rey" en neerlandés) hace referencia al actual monarca de los Países Bajos, el Rey Willem-Alexander y fue escogido para simbolizar la unión entre tradición y la nueva era que se inicia con la construcción de este nuevo barco.


Koningsdam es un nombre que nunca se había utilizado en la historia de la naviera Holland America.


Tras partir en su viaje inaugural el pasado 8 de abril, un crucero por el Mediterráneo, el Koningsdam puso rumbo al puerto de Rotterdam para la ceremonia de su bautizo oficial. Esta tuvo lugar el 20 de mayo y su madrina fue Su Alteza Real la Reina Máxima de los Países Bajos. Las ceremonias de bautizo de la naviera Holland America Line son algo diferentes a las de otras compañías; aquí la madrina primero vierte una copa de champán sobre la campana del buque. A continuación la ceremonia continúa en el teatro principal de la nave donde la Reina activó el mecanismo que estampó la botella de champán contra la amura del Koningsdam. El impacto con el acero esparció el líquido por el casco, algo que en la superstición marítima se considera como un signo de la buena suerte que acompañará al navío a lo largo de su vida marinera.



Arriba: La Reina Máxima vierte sobre la campana del Koningsdam una copa de champán
Abajo: La botella se rompe en mil pedazos tras chocar con el casco del buque, lo que es símbolo de buena suerte.

(Fotos: Holland America Line)


 Queda todavía mucho que contar sobre este espectacular buque pero de momento lo dejamos aquí. En la segunda parte de esta entrada continuaré el relato de lo que dio de sí la escala inaugural del Koningsdam en A Coruña... y por supuesto hablaré del Midnatsol.


...Y en la segunda parte hablaré del Midnatsol.



Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


viernes, 23 de septiembre de 2016

No hay quinto malo (Parte II)





Tras explicar en la primera parte de esta entrada alguno de los aspectos generales del Mein Schiff 5 con motivo de su reciente visita inaugural a nuestra ciudad, hoy voy a continuar repasando alguna de sus características más destacadas pero antes de ponerme con ellas he pensado que  sería interesante hablar un poco sobre su naviera, la TUI Cruises, que para muchos resulta un nombre no muy conocido.


Continuamos con el repaso sobre lo que dio de sí la escala inaugural del Mein Schiff 5 en A Coruña.


Con más de 90 años de historia, Tui Group es un gran consorcio germano dedicado al turismo. Con unos 80.000 empleados en plantilla sus tentáculos se extienden al sector del transporte aéreo, con un total de 6 aerolíneas. Al hotelero, con más de 300 establecimientos repartidos por medio mundo, o al de los viajes, con 10 touroperadores distintos. Los cruceros son otra de sus grandes inversiones gracias a sus tres marcas: una dedicada al mercado británico (Thomson Cruises) y dos orientadas al alemán, la emblemática Hapag-Lloyd y Tui Cruises. Esta última naviera es de reciente creación: fue fundada en abril de 2008 como una "joint venture" entre el grupo alemán y el gigante crucerístico norteamericano Royal Caribbean Inc. en respuesta a la maniobra de su gran rival Carnival Corp. que unos años antes se había hecho con el control de Aida Cruises, una de las grandes dominadoras del pujante mercado germano.


El logo de TUI Group corona la chimenea del Mein Schiff 5.


Tui Cruises inició operaciones en 2009 con dos buques transferidos de Celebrity Cruises (marca también propiedad de Royal Caribbean) en lugar de construír sus propias naves con el objetivo de introducirse en el mercado lo más rapidamente posible. El producto ofrecido por la nueva compañía se ubica dentro del sector premium de los cruceros y está destinado a personas de mediana edad que buscan disfrutar a bordo de una atmósfera relajada en un régimen de todo incluído salvo para determinadas opciones gastronómicas y ciertas bebidas. Tras los primeros años de asentamiento Tui Cruises se encuentra actualmente en un período de expansión radical con la construcción de 6 nuevos navíos en apenas 6 años. Comenzó en 2014 con el inicio de la andadura comercial del Mein Schiff 3. Al año siguiente llegó su gemelo, el 4, y este 2016 ha visto como la familia crecía con nuestro protagonista de hoy. La familia no se quedará ahí ya que el cuarto gemelo, el Mein Schiff 6, está ya en proceso de construcción. En 2018 llegará el que debería ser Mein Schiff 7 pero que finalmente lucirá en su amura la denominación Mein Schiff 1 que quedará libre el próximo año con la salida de la naviera del actual buque. Este nuevo "1" será una versión agrandada del resto de Mein Schiffs y tendrá un gemelo (Mein Schiff 2), que debería estar navegando en 2019. Todos los buques han sido o serán construídos en los astilleros Meyer Turku de Finlandia. Como ven un crecimiento brutal pero con poca imaginación para los nombres. Eso sí de calidad van sobrados;  Habla a las claras de ello el que sus tres nuevos buques, el 3 el 4 y nuestro Mein Schiff 5 están considerados los mejores buques de gran tamaño por encima de navíos como el Britannia, e incluso de las "Reinas" de la Cunard como el Queen Elizabeth o el mismísimo Queen Mary 2.


Mein Schiff es sinónimo de calidad a raudales.


Volvamos a centrarnos en el Mein Schiff 5 para describir con un poco más de detalle que nos podemos encontrar en su interior, que no es poco; y es que 36 metros de ancho por casi 300 metros de largo y 15 cubiertas dan para mucho. El Mein Schiff 5 sigue una distribución similar a sus gemelos 3 y 4 hasta tal punto que las cubiertas de pasaje reciben el mismo nombre que en estos buques. Practicamente se repite la misma disposición: 13 restaurantes con variadas opciones gastronómicas, desde el tipo buffet (Anckelmannsplatz), un bistro (Tag und Nacht) o los especializados en cocina internacional como Hanami (japonesa) o L´Osteria (italiana). 13 bares, 2 piscinas en la cubierta 12 (una de ellas con techo retráctil) y varios jacuzzis, un teatro con capacidad para 1.000 personas, un impresionante spa de dos cubiertas a proa y numerosas instalaciones para practicar deporte, entre ellas un anillo de jogging de 280 metros.



El teatro (arriba) y el Restaurante Hanami (abajo).

(Fotos: TUI Cruises)


Destacar entre todas estas  el Diamond Bar. Situado a popa de la Cubierta 5 y con capacidad para 69 personas llama la atención por su estructura acristalada en forma de diamante que llena de luz el espacio. El local destaca además de por su arquitectura por tener una cuidada selección de ginebras.



Arriba: El Diamond Bar es uno de los locales más originales a bordo del Mein Schiff 5.
Abajo: Su estructura en forma de diamante acristalado es facilmente visible a popa del buque.

(Foto arriba: TUI Cruises)


En lo relativo a los alojamientos el Mein Schiff 5 cuenta con un total de 1.267 camarotes de los cuales el 82 % (1.043) tienen la famosa veranda, o lo que es lo mismo, balcón privado. Se dividen en 12 categorías distintas y sus tamaños van desde los 17 metros cuadrados de las camarotes interiores hasta los 47 metros cuadrados de las Diamond Suites. Todas ellas están equipadas de manera muy completa; no falta ni siquiera una cafetera de cápsulas de una famosa marca anunciada por cierto famoso actor de Hollywood  (vaya vuelta que he dado para no decir Nespresso...).


En el Mein Schiff 5 hay más de 1.000 camarotes con su correspondiente balconcito.


Mención aparte merecen las dos "Themen Suites". Situadas a proa en la cubierta 10  y con unas vistas privilegiadas sobre el puente de mando. Su tamaño alcanza los 54 metros cuadrados a los que hay que sumarle una terraza de 15 metros cuadrados con hamaca además de una mesa y 4 sillas. Además de disponer de más espacio del que sin lugar a dudas van a necesitar los afortunados moradores de cualquiera de estos dos apartamentos cuentan con una interminable lista de "extras": consola de videojuegos y minibar incluídos, servicio de mayordomo propio, selección de periódicos del día, turno preferente a la hora de hacer el check-in, acceso exclusivo a determinadas instalaciones de la nave y prioridad en restaurantes, excursiones en tierra y organización de celebraciones personales.


Una de las "Themen Suites" a bordo del Mein Schiff 5.
(Foto: TUI Cruises)


Ya saben lo que hay. Si quieren disfrutar de todo lo descrito toca rascarse el bolsillo y si no, nos queda el consuelo de disfrutar de este impresionante monstruo de ingeniería naval desde tierra, algo que pudimos hacer el pasado domingo a las seis de la tarde cuando el Mein Schiff 5 se puso de nuevo en movimiento tras pasar más de 10 horas atracado en el muelle de trasatlánticos. Sin más visitas previstas por aquí nos contentaremos con ver en 2017 a sus dos hermanos gemelos que ya han confirmado su presencia en nuestra ría para la próxima temporada.





Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


jueves, 22 de septiembre de 2016

Ópera imprevista





La niebla tiene estas cosas. A veces te da y a veces te quita. Escalas. Porque una cosa es que un buque tenga previsto atracar en determinado puerto y otra muy distinta es que finalmente lo haga; aquí es donde empiezan a jugar una serie de factores de los que la meteorología es uno de los que cuenta con más peso. Y cuando la meteorología se pone burra aquí en el golfo ártabro... Que se lo digan si no al MSC Opera que este miércoles tenía previsto atracar en Ferrol y acabó haciéndolo en A Coruña.


Escala inesperada del MSC Opera en A Coruña.


Sobre las siete de la mañana todo iba según el guión establecido; el buque de la naviera MSC Cruceros navegaba moderado acercándose a la bocana de la ría de Ferrol adonde tenía previsto llegar media hora más tarde. El que no estaba previsto era el otro convidado del día: la niebla. Una niebla de las gordas, de las que se puede cortar con un cuchillo. Lo suficientemente espesa como para que el "pilot" informara al "master" del Opera de que en Ferrol, al menos a esa hora, iba a ser imposible realizar la maniobra de entrada. Como al capitán de un buque de cruceros le pagan por algo más que por asistir a la cena de gala, el italiano Raffaele Ponti inmediatamente se puso a buscar la solución más práctica al problema que acababa de surgirle (y la más barata); porque cuando una contingencia de este tipo trastoca los planes lo primero siempre es la seguridad, of course, pero lo segundo, siempre también, es el dinero. Y cualquier contratiempo que suponga salirse de la encorsetada agenda que tiene un barco de este tipo se traduce inmediatamente en una importante cantidad euros esfumándose de las arcas de la naviera. La solución más lógica (por proximidad) era la de atracar en A Coruña pero allí la niebla también imposibilitaba la maniobra. Tras varias horas deshojando la margarita (me consta que el Capt. Ponti quería irse para A Coruña) el MSC Opera se decantó finalmente por la ciudad herculina y nuestros vecinos ferrolanos se quedaron compuestos y sin crucero que llevarse a la boca.


El MSC Opera transitando por delante de los faros de Mera.


Finalmente el MSC Opera atracó en el muelle de trasatlánticos coruñés poco antes del mediodía, más de tres horas después de lo que lo tenía previsto hacer en la dársena ferrolana, circunstancia  que obligó a alterar sustancialmente el planning de las excursiones (los autobuses que esperaban a los pasajeros en Ferrol tuvieron que dar media vuelta y dirigirse rapidamente a A Coruña) aunque al final se pudo salvar el día. A bordo del buque de bandera panameña llegaron (de rebote) a la ciudad herculina casi 2.000 pasajeros que estos días disfrutan de una singladura de tres semanas de duración que lleva por nombre "El esplendor de Europa", una ruta con inicio en St. Petersburgo y escalas en Helsinki, Estocolmo, Copenhague, Warnemunde (Alemania), Gotemburgo, Amsterdam y Le Havre antes de la malograda escala en Ferrol que finalmente se produjo en nuestra ciudad. Tras esta parada el Opera continuó viaje hacia Lisboa y posteriormente tocará los puertos de Cádiz, Gibraltar y Palma de Mallorca antes de finalizar el viaje en Génova el próximo 28 de septiembre. Al atractivo que ya de por sí presenta este itinerario hay que sumarle su flexibilidad ya que MSC ofreció a sus clientes la posibilidad de realizar el embarque desde Copenhague, Warnemunde o Amsterdam, pudiendo modificar así también la duración del crucero.




La anulación de una escala en un puerto siempre es una mala noticia para la ciudad en cuestión ya que supone dejar de ingresar una importante suma de dinero en forma de tasas portuarias, gastos a cargo del pasaje, etc.. que siempre vienen muy bien para las arcas locales. En el caso de Ferrol el daño es aún más acusado al tratarse de un puerto que aún está afianzándose en el circuito crucerístico y que cuenta aún con un número reducido de recaladas al año. Se da la casualidad de que es la segunda escala que pierde la dársena departamental en detrimento de la coruñesa en el intervalo de unas pocas semanas; anteriormente fue el buque Sirena el que el pasado 14 de agosto puso proa a A Coruña cancelando su visita a Ferrol. El culpable en aquella ocasión también fue la niebla.




Respecto al protagonista del día poco puedo decir que no haya dicho ya en este blog y es que el MSC Opera fue hasta no hace mucho uno de los buques más habituales por nuestras aguas, sobre todo en los años 2011 y 2012 en los que este barco estableció el puerto de A Coruña como punto de embarque durante su temporada estival. Fueron dos años en los que la nave de MSC efectuó en la ciudad del orden de 8 a 12 escalas anuales que se tradujeron en un importante beneficio económico. En 2013 la naviera transalpina decidió realizar el operativo de embarque desde el puerto de Vigo alegando razones técnicas.


MSC realizó con el Opera embarques en A Coruña durante dos temporadas.


Por una de esas casualidades de la vida la última escala que el MSC Opera había realizado hasta la fecha en A Coruña al igual que sucedió en el día ayer fue una visita no prevista. Tuvo lugar el 12 julio de 2013 y en aquella ocasión el motivo del cambio de planes fue una emergencia médica a bordo. El buque se hallaba en ruta desde Vigo a Bilbao cuando tuvo que poner proa a nuestra ciudad para evacuar a un pasajero infartado. Aquel día la entrada del MSC Opera en la ría herculina fue diferente a todas las anteriormente realizadas y espectacular como pocas se recuerdan: a toda máquina y haciendo sonar su bocina repetidamente para que todas las embarcaciones se apartaran de su camino. La gravedad de la situación obligó al buque a atracar en un lugar insólito para una nave de este tipo como es el muelle del Centenario Sur ya que el amarre habitual del muelle de trasatlanticos se encontraba ocupado ese día por el Oceana y utilizar otro punto de atraque habría obligado a alargar innecesariamente la maniobra. Tras una evacuación que duró apenas 10 minutos, el Opera reemprendió viaje retomando su rumbo original.


 
Una de esas imágenes inusuales que se dan de vez en cuando: El Oceana zarpando del puerto herculino mientras el MSC Opera permanece atracado en la cara sur del muelle del Centenario para efectuar la evacuación de un pasajero infartado.
 (Foto: Manuel Candal)


Salvando el hecho de que no figuraba en las previsiones del día, la escala realizada ayer fue bastante más convencional. El MSC Opera permaneció en la ciudad hasta las seis y media de la tarde (alargó en hora y media el horario de partida previsto inicialmente en Ferrol), momento en el cual el buque soltó amarras para poner rumbo a tierras lusas. De momento no hay más escalas previstas a corto plazo para el MSC Opera en A Coruña pero viendo como han sido sus últimas comparecencias en la ciudad no dejaremos de otear en el horizonte por si su silueta aparece de improviso. Agradecimientos a Manuel Candal que colabora con una foto de archivo en el post de hoy.


Cruce de caminos. 


 Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


miércoles, 21 de septiembre de 2016

ReTUI





Sé que es un título absurdo para un post y que suena a algo sacado de twitter pero no van por ahí los tiros. Pocas veces dos días seguidos hacen escala en A Coruña dos buques de la misma naviera y más raro resulta que esos dos barcos en cuestión sean de la naviera TUI Cruises, que tampoco es que se prodigue tanto por nuestra dársena. El domingo la compañía alemana trajo a la ciudad a su nuevo buque insignia, el Mein Schiff 5, en lo que supuso su escala inaugural en la ciudad herculina. Apenas 24 horas después fue el turno del Mein Schiff 1 al que va dedicada la entrada de hoy.


Después del 5 viene el 1.


Procedente de Bilbao el iniciador de la saga "Mein Schiff" llegó a la ría herculina poco antes de las diez de la mañana, hora que es de agradecer por parte de la comunidad afotadora que de esta manera se ahorra innecesarios madrugones para documentar graficamente la llegada de estas ciudades flotantes a horas en las no están puestas ni las calles. El Mein Schiff 1 trajo en esta ocasión a A Coruña a unos 1.700 turistas, todos ellos más teutones que el chucrut, y que estos días se toman un merecido descanso realizando un crucero de dos semanas de duración con inicio en el puerto de Hamburgo, final en Palma de Mallorca y escalas intermedias  en Zeebrugge, Le Havre, Southampton, Le Verdon, los citados puertos de Bilbao y A Coruña, Lisboa y Cádiz. El final de este sueño flotante será el próximo sábado.


El Mein Schiff 1 "afotado" desde los faros de Mera.


Que el Mein Schiff 1 atraque en A Coruña hace mucho que dejó de ser noticia. Su vínculo con la urbe gallega comenzó casi al mismo tiempo que este buque empezaba su andadura comercial con su actual naviera, TUI Cruises, a la que llegó procedente de la americana Celebrity Cruises donde operaba con el nombre de Celebrity Galaxy. Apenas unos meses después de iniciar esta nueva etapa el buque atracaba en A Coruña; fue el 30 de abril de 2010 y lo hizo portando simplemente la denominación Mein Schiff puesto que el "1" se lo añadieron cuando su buque gemelo entró en servicio con esta naviera. A partir de ahí un rosario de escalas por parte de él o de su hermano gemelo hasta llegar a la que ha tenido lugar este pasado lunes, que es la tercera del Mein Schiff 1 en lo que va de año en la ciudad de A Coruña.


El binomio Mein Schiff 1 - Torre de Hércules es bastante habitual.


Antes mencionaba la extraordinaria coincidencia que suspuso que dos buques de la naviera TUI Cruises visitaran A Coruña separados apenas por un intervalo de 24 horas si bien hay que comentar que las similitudes entre naves en cuestión terminan en el hecho de portar los mismo colores corporativos. Y es que ni en diseño ni en tamaño se pueden comparar: El Mein Schiff 1 fue construído en los astilleros Meyer Werft de la ciudad alemana de Papenburg y entró en servicio el 21 de diciembre de 1996. Por aquel entonces se trataba de uno de los buques de pasaje más grandes jamás construídos pero hoy en día su tamaño ya no llama la atención; con 77.522 toneladas de registro bruto y unas medidas principales que comprenden una eslora de 259´7 metros de eslora, 32´2 metros de manga y un calado de 7´7 metros está bastante lejos del Mein Schiff 5, que tampoco es ningún gigante... Nuestro protagonista de hoy puede albergar a 2.681 pasajeros en máxima ocupación aunque lo normal es que su aforo se limite a 1.870 pasajeros, cifra a la que hay que sumarle los 909 miembros de su tripulación. En su popa el Mein Schiff 1 luce una "conveniente" bandera de Malta siendo su puerto de registro el de La Valletta.




Hay un dato sin embargo que sí relaciona a estos dos buques, y es que el novísimo Mein Schiff 5 es oficialmente el sustituto del barco que ven en las fotos, el cual dejará la flota a finales de verano de 2017. El anuncio se hizo público en mayo de 2015: los buques Mein Schiff 1 y 2 dejarán la compañía germana como parte del proceso de expansión y modernización de la naviera iniciado en el año 2014. El destino de ambos buques será la naviera británica Thomson Cruises perteneciente a TUI Group, en el cual se engloba también TUI Cruises. De momento no se ha anunciado el nombre que portará en su nueva aventura comercial el actual Mein Schiff 1 pero sí se sabe que su papel será sustituir al veterano Thomson Spirit, que está charteado a la firma británica por la naviera chipriota Louis Cruises desde 2003.


Aires de cambio para el Mein Schiff 1 en 2017.


Tras pasar buena parte del día en aguas herculinas minutos antes de las 8 de la tarde el Mein Schiff 1 dio tres potentes bocinazos anunciando con ellos su inminente partida. Tras soltar amarras e ir aumentando progresivamente la velocidad dobló el dique de abrigo tras lo cual puso rumbo al sur para dirigirse a la capital lusa. Sin más escalas por delante volveremos a ver al "1" por la ría coruñesa en la primavera de 2017, la que será su temporada de despedida... al menos como "tuiteño"





Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.